Alejandro Vázquez Cárdenas
Populismo, ¿qué es?
Miércoles 12 de Junio de 2019
A- A A+

En estos tiempos el término “populismo” lo escuchamos a diario en México, por lo general asociado a la descripción que se hace de esa cosa que el Camarada López y sus miembros del Politburó llaman “Cuarta transformación”.

Pero ¿Que podemos entender por populismo? En política lo entendemos como un sistema que adopta y utiliza medidas destinadas a ganar la simpatía de la población, aún a costa de tomar decisiones contrarias al Estado y la democracia. En el populismo lo común es que el futuro se hipoteca ya que el presente es lo que importa, después, como se decía en sexenios anteriores “El que venga detrás que arre”. Sobra decir que el populismo es frecuentemente utilizado para gobernar un país cuando una buena parte de su población está en la pobreza, pero con cierto grado politización, equivocada, desubicada, pero politizada, y si tienen una buenas dosis de agravios anteriores, mejor.

El populismo promueve y exalta la división entre ricos y pobres, en consecuencia polarizan la sociedad y sientan las bases de la inestabilidad social y el desorden económico. Su gran inconveniente: Basan las políticas públicas en medidas que crean expectativas falsas que no pueden ser cumplidas. Cuando los funcionarios públicos sugieren que la pobreza puede reducirse o que se hará justicia quitándole dinero al rico o elevando los salarios por decreto, les dan a los pobres la impresión de que su pobreza puede y debe ser eliminada por ley.

El populismo es frecuentemente utilizado para gobernar un país cuando una buena parte de su población está en la pobreza.
El populismo es frecuentemente utilizado para gobernar un país cuando una buena parte de su población está en la pobreza.
(Foto: Especial)

Intrínsecamente el populismo promueve la idea de que la redistribución, por decreto, de los ingresos y la riqueza puede reducir la pobreza. Pero las cosas no son tan sencillas, la pobreza por lo general es el resultado de un bajo crecimiento económico por malas decisiones políticas. Un buen camino para la reducción de la pobreza ha sido el disminuir las barreras burocráticas que obstaculizan la creación de empleos. Y no olvidar algo básico, las iniciativas privadas pueden crear crecimiento económico sustentable y empleo, pero las inversiones de largo plazo de los hipotéticos empleadores nunca llegaran si existe la amenaza de padecer ocurrencias o acciones caprichosas de un iluminado líder.

¿Y cómo es un líder populista? El líder apela a los resentimientos de los pobres y amenaza a los privilegiados, curiosamente siempre se gana a una fracción de estos, generalmente por ambiciosos, recuerden el viejo y vigente aserto “Un comerciantes es capaz de vender la soga con la que lo van a ahorcar” El líder es afecto a los actos grandiosos, masivos, discursos emotivos llenos de lugares comunes. Apela al patriotismo y a las tradiciones culturales para unir a los que lo apoyan y acusa a los que se oponen de ser traidores y antipatrióticos. El ejemplo más claro en el pasado muy reciente es Hugo Chávez, anteriormente Juan Domingo Perón.

Uno de los requisitos para la instauración del populismo es la previa existencia en el país de un cierto caos político y social, una buena dosis de corrupción y mucho descontento social. Por supuesto, una condición es que exista un mínimo de estado de derecho, ya que esto hace más probable el éxito de la desestabilización.

El ataque sistemático a las estructuras del Estado, la aniquilación mediática de las figuras públicas representativas del orden establecido y la destrucción de las instituciones que no sean afines son parte de la misión del líder populista; líder que por antonomasia es mesiánico, todo lo sabe y tiene soluciones para todos los problemas. Él y solo él puede interpretar la voluntad de las masas y quien no esté de acuerdo con él es un traidor.

La propuesta que promueven estos Mesías es absolutamente quimérica. Promesa de un mundo perfecto, el otorgamiento de infinidad de derechos y ausencia de obligaciones y responsabilidades. "Garantizan" el empleo y en ausencia de éste, un estado paternalista que pague por no hacer nada.

¿Conoce usted a alguien así?

Sobre el autor
"Medico, Especialidad en Cirugia General, aficionado a la lectura y apartidista. Crítico de la incompetencia, la demagogia y el populismo".
Comentarios
Columnas recientes

Como nos autoengañamos

Un panorama incierto

Algo sobre la vejez

Alcohol, algunos datos

AMLO, su salud y el INAI

Es tiempo de transparentar nuestras resoluciones: TJAM

El campo, una tragedia

Pacifismo y el pacto de Múnich

Chauvinismo y México

Izquierda, ignorancia y necedad

Educación, entre el miedo y la corrupción

Medicinas alternativas y médicos

La justicia en México

Pseudociencias, datos

Artículos y mercancía pirata

Odio, un tema de actualidad

De a poco

Hablando de diputados

De anonimato y libertad, reflexiones

El Ejército, la Policía y el crimen organizado

Populismo, ¿qué es?

IFE y el periodismo, una historia

IMSS, una tragedia que se pudo evitar

El café y los antioxidantes

La corrupción, ese gran problema

Para entender a López

Colosio, a 25 años

Pactar con el narco. Pax narca

Ignorancia e incompetencia

Corrupción y futbol

Los intelectuales ¿Qué son?

POPULISMO, LA INTOLERANCIA

La Tierra plana

La izquierda ¿qué es?

Izquierda e hipocresía.

Un plan maquiavélico.

Bertrand Russell y la religión, apuntes

Regreso al pasado

Siempre podemos estar peor

Pemex y su sindicato

Gasolina, otro problema

A propósito de entelequias Freud y Marx

Una personalidad patológica.

Eugenesia

El humano y sus errores

Vivir con cargo al estado

País jodido

La revolución traicionada

Un paciente mental

El cerebro político

El timo de la homeopatía

México, entre el odio y rencor social

La depresión y la vejez, un problema que se incrementa

Cómo asaltar el poder

Los “abajoinsultantes”

Delincuencia y periodismo

Vivir en la Rumania comunista

Pacifismo

PRI, el partido que nadie quiere

Las consignas del odio

Premios Darwin

Inteligencia, Hitler y engañar con la verdad

Sectas, un fenómeno religioso y político

Elecciones aristocracia y kakistocracia

Sobre la responsabilidad

Democracia, educación y votos

Recordando al News Divine

Bulos y fake news

La salud y los políticos

La política del chantaje

El señor López Obrador y la educación

Delincuentes sexuales

Pena de muerte, ¿sirve o no?

López Obrador y su personalidad

Qué hacer después de los 60

Culpables fuimos todos

Autoridad moral y las redes sociales

Paz a toda costa, ¿eso queremos?

Criminales y maltrato animal

Ideologías totalitarias

Justicia, al servicio del poder

Pactar con el narco

Una alternancia fallida

La objetividad y el periodismo

Suicidio en el anciano

Incitatus, el Senado, el IFE y el PRI

Lectura, un hábito en extinción

Trastorno paranoide, datos

Hablando de diputados

Llegar a viejo, datos

Cuba, peligrosidad predictiva

Pax Narca

Amanuenses, más vivos que nunca

Religiones y sectas

Nicolás Chauvin, ignorancia y necedad

Cuando nos negamos a ver, el caso de la CNTE

La salud y los políticos

Votar con el hígado

Ignorancia radioactiva

Tomar decisiones. No todos pueden

Pertenecer a la izquierda

Fanatismo y política

Congreso sordo y caro

Productos milagro, las ganas de creer

Un partido sin remedio

Intelectuales y la violencia

Nuestros impuestos (no) están trabajando

La congruencia y la izquierda

La estupidez

Medicina y comercio

Tener fe, la justicia en México

Simonía y delincuencia

El cerebro de reptil

Abortar o no abortar

Cocaína, heroína, éxtasis y tachas

Hablando de genocidios

Política, odio y resentimiento

Información y noticias falsas

Hablando de totalitarismo y mesianismo

Un modelo de universidad

Feminicidios, misoginia y machismo

1° de mayo, algunos datos

Un crimen sin castigo

Con licencia para matar

México, su educación y cultura

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

IMSS, entre la hipocresía y la ineficiencia

No pasa nada

Corrupción, un problema severo

Philip Roth, sus libros y la vejez

Patognomónico y probable

Don Alejo, un ejemplo

Periodismo y poder

¿Son iguales todos los humanos?

La historia se repite

Notas sobre la evolución

¿Quién mato a la gallina?

Reflexiones sobre la ignorancia

Pemex, ¿petróleo de los mexicanos?

Un problema diagnóstico

Carta de Esculapio a su hijo

Secuestros en México

Fabula de la cigarra y la hormiga

Cuba y Castro, algunos datos

Trump, datos y reflexiones

Democracia y elecciones en Estados Unidos

Investigación médica, mentiras e Internet

La fábula del escorpión y la rana

Reflexiones sobre religión y ciencia

Cómo transformarse en un intelectual