Julio Santoyo Guerrero
Silencio sobre la condición crítica de bosques y aguas
Lunes 25 de Marzo de 2019
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Muy poco le importan a los gobiernos y tampoco a la sociedad. Seguramente son temas que incomodan y de los cuales poco o nada debiera de hablarse. Seguramente es enojoso que se haga mención de que las políticas para cuidado, tratamiento, disponibilidad humana del agua, no están logrando los resultados que se anticipaban; también debe ser molesto que los datos duros y fríos, indiquen que los bosques se vienen achicando a velocidad abrumadora y que igualmente las políticas respectivas estén demostrando su fracaso.

La semana pasada, los días 21 y 22 de marzo se celebraron respectivamente el día internacional de los bosques y el día mundial del agua. La razón por la que se instituyeron tales fechas fue para que hubiese un referente global que motivara mejores políticas para atender dos problemas cardinales que son decisivos para la vida de la humanidad. Dichos días deberían de ser referente para evaluar resultados de políticas públicas, la interacción de las actividades económicas con bosques y aguas y las características de la cultura que marca la manera en cómo se relacionan los seres humanos con estas entidades.

 Los días 21 y 22 de marzo se celebraron respectivamente el día internacional de los bosques y el día mundial del agua
Los días 21 y 22 de marzo se celebraron respectivamente el día internacional de los bosques y el día mundial del agua
(Foto: TAVO)

En el contexto nacional ambas celebraciones transcurrieron en la marginalidad. La oportunidad que tenía el gobierno federal, considerando su reciente inauguración en la administración pública, para fijar nuevas y mejores políticas, para señalar la condición crítica con que se administran las aguas nacionales y también la situación preocupante del deterioro de nuestros bosques, quedó marcada por el silencio.

Es una pena que esto ocurra. Si bien es cierto que un cambio radical para atender el problema de la corrupción es imprescindible en el México actual y sea el centro de la preocupación gubernamental, también es cierto que la agenda medio ambiental tiene una relevancia imposible de ocultar. Cierto que el problema de la corrupción es un fenómeno

Sobre el autor
Julio Santoyo Guerrero Estudió Filosofía en la UMSNH Docente desde 1983 Analista en medios impresos y electrónicos desde 1988 Articulista fundador de Cambio de Michoacán desde 1992.
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