Hugo Rangel Vargas
2019: Presupuesto base cero
Viernes 28 de Diciembre de 2018
A- A A+

Desde 2012, se promulgó la Ley General de Contabilidad Gubernamental que facultaba al Consejo Nacional de Armonización Contable para la creación de sistemas de medición del desempeño de las entidades públicas y contemplaba la obligatoriedad de los mismos, dentro de los cuales se encuentra el Presupuesto Basado en Resultados. Esta ley contenía, en sus artículos transitorios, periodos relativamente flexibles para que los distintos ordenes de gobierno se adaptaran a la nueva normatividad presupuestal. No ocurrió así.

Y es que detrás del concepto del presupuesto basado en resultados se encuentra la idea de medir el impacto de los gastos de cualquier organización, tarea poco acostumbrada en las actividades públicas. Por ello es que para su puesta en marcha se requiere de la formulación de un presupuesto base cero, esto es la formulación de estimaciones de gasto, que pongan por delante objetivos en orden de importancia, mediante análisis de costo – beneficio de forma objetiva, eliminando comportamientos inerciales.

El presupuesto base cero fue implementado por la compañía Texas Instruments en 1968 en una coyuntura en la que se requería reducciones presupuestales, por lo que la central de la empresa estadounidense pidió a sus gerentes repensar el presupuesto anual especificando, lo que se eliminaría si se redujese en 10 por ciento el gasto de la empresa; algo parecido a lo que ocurre ahora con la austeridad republicana que vive el país.

Andrés Manuel López Obrador
Andrés Manuel López Obrador
(Foto: Cuartoscuro)

Al calor de las campañas electorales del año que esta concluyendo, y ante las inercias que prevalecían en el gasto público en México, muy a pesar de que la Ley de Contabilidad debió ser un instrumento que obligara a cambiar esta situación; el Consejo Coordinador Empresarial dio a conocer un documento denominado “Mis Propuestas para México”, en el cual tres de sus planteamientos se encontraban en sintonía con los conceptos del presupuesto base cero y basado en resultados de la ley mencionada.

Así, el organismo empresarial pedía a los candidatos presidenciales, en caso de que fueran electos: evaluar el impacto de los programas sociales y eliminar aquellos que no funcionan o están duplicados, identificar aquellas partidas de gasto operativo que puedan resultar excesivas o superfluas, revisar el impacto del ramo 23 para eliminar fondos discrecionales y duplicados y reasignar recursos a proyectos con impacto probado, entre otros.

La hora del presupuesto base cero llegó y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se trazó estos mismos tres objetivos en la construcción del Presupuesto de Egresos de la Federación: reducir el gasto en servicios personales, reducción de fondos y fideicomisos del ramo 23 y evaluación del desempeño de 156 programas presupuestarios en el ámbito social.
Los focos rojos se encendieron de inmediato para muchos que exigían canalizar mayores recursos a las partidas inerciales de años anteriores.

Estas voces reclamaban, por ejemplo, la no cancelación de los presupuestos a entidades como Diconsa o Liconsa o a programas como Comedores Comunitarios o el Programa de Empleo Temporal. Sin embargo, estas voces parecen reclamar irreflexivamente la continuidad de programas o presupuestos que han demostrado tener impactos limitados, despues de mas de treinta años de continuidad de las políticas sociales y sin que estas consigan reducciones importantes de la pobreza y la marginación.

En el caso del ramo 23, los alcaldes y algunos diputados federales reclamaban la persistencia de la dinámica de asignación de recursos que operaba en ejercicios fiscales anteriores y mediante la cual la cámara baja y los propios legisladores asignaban a discreción partidas a obras específicas, ello en detrimento del impacto, la calidad y la transparencia de las mismas.

Estamos pues ante un verdadero rediseño conceptual y presupuestal de la administración pública. Su orientación parece regirse por los principios básicos de la eficiencia y la entrega de resultados. Las resistencias están a la vista, pero esta primera prueba ha sido superada con éxito.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

AMLO: Las cartas bajo la manga

Paz en Michoacán

Trump el incomprendido

Vuelta al estado de naturaleza

El coletazo electoral de los Estado Unidos

La derrota moral de la oposición

Los efectos “anti expectativas” de los programas del bienestar

El cambio que aún no llega

El fin del neoliberalismo

El tiempo perdido de Trump en Venezuela

Perspectivas económicas

Sanders: Running Again

Al diablo con sus instituciones

Turismo y Cuarta Transformación

Los ecos del desabasto

Una nueva carrera tributaria

2019: Presupuesto base cero

Roma y la capacidad de asombro

Soberanos magistrados

Instrucciones para la cuarta transformación

Minería leonina en la mira

Política ficción.

El efecto Neymar

El día que AMLO ganó

Autismo perredista

NAIM: El triunfo de la consulta

¿Combatir la riqueza?

Juntos reescribiremos la Historia

La “bancarrota” social.

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales