Gerardo A. Herrera Pérez
Debatamos Michoacán
Tortugas marinas
Miércoles 19 de Diciembre de 2018
A- A A+

Nos enfrentamos a diversas problemáticas globales que dañan la biosfera y con ello, a la vida; esto es, al ser humano, a los animales y a las plantas, y que podría convertirse en hechos irreversibles en breve. De ahí, la importancia e interés de cuidar y desde luego respetar los derechos de la Naturaleza, del medio ambiente y de la diversidad biológica.

Las costas de Michoacán han sido el espacio ancestral para la arribazón y reproducción de tres especies de tortuga que llegan a desovar: la tortuga golfina, la negra y la laúd
Las costas de Michoacán han sido el espacio ancestral para la arribazón y reproducción de tres especies de tortuga que llegan a desovar: la tortuga golfina, la negra y la laúd
(Foto: Cuartoscuro)

Existen soluciones para los problemas de nuestros tiempos, algunas seguramente menos complejas que otras, pero cualquier solución habrá de abrevar de un cambio radical en nuestra percepción, en nuestro pensamiento, en los valores.

En este contexto, hace un par de semanas diferentes jóvenes estuvieron en la costa michoacana para coadyuvar a los procesos de atención, cuidado y protección de las tortugas marinas, uno de ellos, me hizo favor de compartir su experiencia, a él, a Jorge Osnaya, le pedí escribiera su experiencia para compartirlo con las y los lectores de Debatamos Michoacán, toda vez que considero que es importante la reflexión y aporte que hace, lo cual seguramente motivará a otros jóvenes para cuidar la biodiversidad y el medio ambiente, comparto su experiencia.

“Las costas de Michoacán han sido el espacio ancestral para la arribazón y reproducción de tres especies de tortuga que llegan a desovar: la tortuga golfina, la negra y la laúd, esta última, una de las más grandes del mundo; para presenciar este acto de la naturaleza, diversos jóvenes nos reunimos con un grupo de ambientalistas para asistir y vivir esta experiencia.

Visitamos el campamento taracosta, ubicado en Playa Azul municipio de Lázaro Cárdenas, donde nos recibió Carlos Valladares responsable del campamento. Dicho campamento tiene como propósito la protección y conservación de los huevos de estos quelonios, llamados también testudines para después liberarlos en el mar.

Con el propósito de compartir mi experiencia e invitar a muchos más ecologistas, ambientalistas y jóvenes motivados por los derechos de la naturaleza me permito compartir algunas de las actividades que en dicha visita obtuve y que desde mi perspectiva son significativas.

La primera noche salimos a realizar una inspección ocular, para lo cual nos acompañamos de miembros de la comunidad, en especial de don Alberto; don Alberto comentó que lamentablemente existen cazadores furtivos, que son personas sin escrúpulos y que se dedican a robar los huevos de tortuga sin saber del daño que generan; decir que estos saqueadores de huevo son culpables es pensar de manera reductiva, considero que el problema es más complejo, y es que la falta de una mejor distribución de la riqueza, en donde la gente tuviera empleos dignos, la pobreza, la inseguridad entre otros, considero, no se dañaría a las especies; en este trayecto observamos un nido saqueado por humanos.

Más tarde, en una segunda inspección, ubicamos a una tortuga desovando, ésta se encontraba en shock, no se movía, pero se apreciaba que estaba agitada, solo respiraba y le salían lágrimas de sus ojos. Nos explicaron que, las tortugas por instinto regresan al lugar donde nacieron para desovar, no importando en que parte del océano se encuentren.

Otro de los momentos importantes durante el recorrido fue avistar a otra tortuga, justo cuando salía del mar, lo que nos permitió ver el proceso de desove completo; la tortuga llega hasta el lugar que reúne las condiciones adecuadas y comenzó a hacer el nido utilizando sus extremidades, una vez preparado éste, dejo caer un total de 90 huevos.

Derivado de esta observación ocular insitu, apreciamos que las tortugas por instinto hacen dos nidos, uno en donde depositan sus huevos y otro no muy lejos, lo cual nos permite concluir, cuando menos así nos lo expresaron, lo hacen para confundir a los depredadores, lo cual resulta interesante, si se plantea como estrategia de supervivencia del quelonio.

Durante esta experiencia se pude sentir lo que es recoger vida con las manos, y ver los primeros movimientos de 80 crías de tortugas marinas que tuve la oportunidad en compañía de otros jóvenes de liberar. Como en el caso de los humanos, también las tortugas tienen discapacidad, observamos una tortuga que solo tenía tres extremidades, había nacido con una discapacidad; el administrador del campamento, nos platicó que eso no era ningún problema, ya que él ha observado algunas tortugas con esas características que han llegado a desovar.

Las tortugas marinas corren peligro, y va desde los cazadores furtivos que roban los huevos, o bien, los depredadores como los perros que ya en el nido pueden llegar y comérselos, o una vez nacidas las tortugas, cuando estas caminan por primera vez al mar o ya en él, pueden ser devoradas por aves; el ser humano, en su condición de pobreza puede afectar esta biodiversidad, pero también el ser humano puede ayudar a cuidar como hoy lo hacen muchas personas, por lo que reitero respetemos a los animales y sus ciclos de vida.

Durante esta jornada nocturna, se logró rescatar más de 600 huevos los cuales fueron llevados al campamento Taracosta. Este campamento, dado su cercanía con la cabecera municipal es visitado por varias primarias y secundarias en donde los alumnos liberan tortugas, previo a un proceso de sensibilización y concientización sobre la vida y reproducción de las tortugas, esta acción es formativa e informativa. Considero que las personas deben estar cercanos a estos procesos naturales ya que generan un compromiso de creación y desarrollo de conciencia verde.

El haber estado cerca de las actividades de funcionamiento técnico y operativo para la incubación y liberación de tortugas, me deja varias lecciones que desde luego son abrevadas de este ejercicio ecológico en el que se participó: primero, que no basta tener leyes, políticas públicas y estructuras operativas, si no hemos logrado crear y desarrollar conciencia social sobre los hechos que nos obsequia la naturaleza; segundo, que la vida como humano nos acerca a la vida de los animales y de las plantas y; tercero, que debemos de cuidar los recursos naturales a partir de este reconocimiento de los derechos de la naturaleza y de la vida. Hoy me manifiesto como un comprometido con la vida de plantas y animales y desde luego de la protección de las tortugas.

Reconozco en Carlos Valladares su gran interés y potencial para proteger la vida, y también reconozco en los jóvenes que participaron en esta acción: Vania, Marx, Paola y Juan Carlos, vocación ambientalista, por ello, importante cuidar ahora, el medio ambiente y la preservación de nuestras especies.

Jóvenes estuvieron en la costa michoacana para coadyuvar a los procesos de atención, cuidado y protección de las tortugas marinas
Jóvenes estuvieron en la costa michoacana para coadyuvar a los procesos de atención, cuidado y protección de las tortugas marinas
(Foto: Cuartoscuro)

Conservación de los huevos de estos quelonios
Conservación de los huevos de estos quelonios
(Foto: Cuartoscuro)

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Humano

Las y los pescadores

Los saberes: ¿cuántos, cuáles?

Apatzingán

Naturaleza y vida

Cuenteras internacionales en LC

Ecoconciencia

Descolonizar para avanzar 3/3

Descolonizar para avanzar 2/3

Descolonizar para avanzar 1/3

Humanismo en el arte visual

Formar para la vida

Nuevo pacto civilizatorio y planetario

El valor de amar

Contradicciones

Lo líquido e inmediato

Lo glocal

Ecoformación y ecopedagogía (2 parte)

Ecoformación y ecopadagogía

Mujeres que construyen

Trabajo sexual de hombres

Educación superior con paz

Supervivencia y ética

Masculinidades en zonas de riesgo

Las tres ecologías, parte 2/2

Las tres ecologías parte 1/2

Trata de personas

Qué es ser humano

Tortugas marinas

Pensar en los derechos humanos

Mujeres de acero

Resiliencia, frente a un camino de violencia

La alfabetización ecológica (3/3 partes)

La alfabetización ecológica (2/3 partes)

Debatamos Michoacán, Alfabetización ecológica

Cohesión social y violencia

Sin discriminación

Los valores compartidos

Violencia intrafamiliar

Encuentro de neuronas y el buen vivir

Masculinidad y violencia rural

Debatamos Michoacán: Masculinidad y violencia rural

Debatamos Michoacán: Masculinidad y violencia rural

Los cabildos no discriminan

Adultos mayores

Paz

Debatamos Michoacán: Ferias y desfiles.

El ciclista

Ser joven

Pacto mundial para una migracion segura, regular y ordenada

Debatamos Michoacán: Nuevo discurso

Desarrollo y Agenda 2030

1968-2018, 50 años

Mujeres contra la opresión

Amnistía Internacional

Prevención en redes sociales

Evalúan los derechos humanos

Cultura y arte contra la violencia

Neuronas para el desarrollo socio cultural

Lázaro Cárdenas convive

Construyendo la convivencia en Tungareo

Convivencia escolar

Tolerancia 2018

Posmodernidad y reproducción

VIH, sociedad civil y lo legislativo

Discapacidad en Cuitzeo y Santa Ana Maya

Ley de Seguridad Interior

Duele la violencia contra la mujer

Derechos políticos de la diversidad sexual

Baños todo género

Talla baja

Baston blanco

Las tecnologías de la información y la comunicación

Afrodescendientes mexicanos

Violencia obstétrica

Agenda LGBTTTI

La agenda de la población LGBTTTI

Violencia por prejuicio LGBTTTI

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

100 años de ser mujer

Sistema nacional antidiscriminatorio

Dignidad humana

Mercancía humana

Trabajo doméstico

Grupos vulnerados

Transexualidad

XLVII Asamblea de la OEA

Orgullo gay 2017

Orgullo o dignidad

Población afrodescendiente

Sistema Nacional de Protección Integral

Migración y derechos humanos, una nueva mirada

Diversidad cultural

Conflictos de pareja

Comunidad trans

Tortura

Transexualidad, transgeneridad y travestismo

Masculinidades, misoginia y machísimo

Cuidado y corresponsabilidad

Afrodescendientes invisibles

Galardón Jiquilpan

Tortura y tratos degradantes

Por la dignidad humana

Cultura de la paz

Educación y género

Discriminación a trans

Jurisprudencia 8/217

Cautiverio

La era Trump y lo diverso

Museo Béjar de Jiquilpan

Elegir

Retos 2017

Debatamos Michoacán: 2017

Diversidad sexual de 2016 a 2017

VIH/2030

Discapacidad

A 33 años del VIH

Identidad de vaquero

Personas jóvenes de Uruapan

Comisión de Puntos Constitucionales

La diversidad somos todos

Derechos humanos en la educación

Construcción de conciencia social

Debatamos Michoacán

Paz

A 40 años de la agenda gay

Los derechos de inculpado y víctima

Diálogo, tolerancia y respeto

San Antonio Molinos

Buenavista

Cartilla LGBTTTI

Osos

Desarrollo humano

Mecanismos de opresión

La muerte

Reforma y matrimonio civil

Derechos humanos y desarrollo

Diversidad y respeto

Cuerpo, mercancía, trata

La diferencia

Marco normativo LGBTTTI

Odio

Arqueología del matrimonio igualitario

Disidentes sexuales

Lo humano, la persona, su dignidad

Derechos humanos

La vejez

Rostros de violencia

Miedo, tolerancia e información