Rafael Mendoza Castillo
Liberemos el espacio de lo público
Lunes 22 de Octubre de 2018
A- A A+

Inicio estas reflexiones con el pensamiento de Enrique Dussel: “La corrupción es doble: del gobernante que se cree sede soberana del poder y de la comunidad política que se lo permite, que lo consciente, que se torna servil en vez de ser actora de la construcción de lo político”. El primero de julio la comunidad política fue actora y se inclinó por el cambio de raíz en la sociedad mexicana. No es poca cosa. Hay que empujar, desde abajo, con los de abajo, organizados, por esa transformación.

TAVO
TAVO
(Foto: TAVO)

En la esfera de la política se inscriben los valores cívicos. La primera también se conoce como el espacio de lo público. En este último espacio, se constituye el sujeto político denominado ciudadano. La política se funda en los principios y fines de la sociedad, la ética en los deberes del individuo, la persona en lo moral. Veamos:
En los último años, en el espacio de lo público se ha incrementado la distorsión de los fines y la organización de la sociedad, por las acciones corruptas e impunes de la derecha panista, priísta, perredismo chuchista, además aquel se ha privatizado (no olvidar el Pacto por México). En la esfera pública se potencian y se redimensionan la dignidad, la acción constituyente y el deber. La derecha prianista, todavía hoy en el poder, no conoce ni ha practicado estas dimensiones humanas. Para ellos cualquier medio vale, para mantener el orden neoliberal y apoyar a los ricos.

Ciudadano viene del latín civis, que significa ciudad. Polis en griego significa política o también ciudad. En el caso de los griegos, el ciudadano tenía el derecho de hablar, era igual ante la ley y decidía por el destino de la comunidad o de su ciudad. Esta comunidad se entiende, no como lo real, sino como las funciones sociales que tienen relación con lo espiritual, la cultura, la ciencia y la técnica. Hoy, el destino de México lo han venido decidiendo, hasta el primero de diciembre, eso deseo, los dueños del dinero y los ciudadanos, son meros espectadores sociales. De ahí la necesidad de constituir un contrapoder, para crear el sujeto colectivo (clase social) e individual, que frene la voracidad de la mafia de los poderosos.

Los principios se juegan en el espacio de lo público, es decir, la democracia participativa, la libertad, la justicia, la soberanía, la igualdad, la acción constituyente, esto es, lo universal, fundado éste por la propia razón humana, en su concreción histórico-social. Los anteriores principios quedan instalados en el pacto constitucional. Espero que ahora Morena someta a este último a revisión y que esté acorde con lo nuevos fines propuestos por la IV República.

Los sujetos asumen la política en la vida pública. De esa forma el espacio de lo público, es el lugar donde coinciden todos los intereses de los ciudadanos y el interés de lo privado no tiene cabida. Sin embargo, en nuestro país la elite de derecha en el poder, ha venido (no olvidemos el prianismo de mano firme) pervirtiendo el escenario de lo público.

Recordemos, no olvidemos, la demagogia del foxismo spotero, hasta el contramensaje, desde el robo hasta la corrupción, desde la explotación hasta la impunidad y, concluyendo, en la venta del patrimonio de la nación al interés privado nacional y extranjero. Enrique Peña Nieto en seis años siguió por el mismo camino que sus antecesores.

La sociedad civil mexicana, en base a la templanza, como virtud cívica, ha podido resistir los procesos de globalización, el autoritarismo del poder y la injusticia sobre lo particular. La elitocracia y kakistocracia (gobierno de los peores), han hecho de lo público un negocio, para satisfacción de sus propias demandas individualistas y egoístas.

Los prianistas, ahora en extinción, siempre vieron a la nación como un botín, como un medio para proteger los intereses privados de grandes empresarios, que han vivido de los privilegios, que el propio poder les ha proporcionado y, olvidando, a la mayoría de la población, a pequeños y medianos empresarios. Olvidando, en una palabra, lo público. No se diga a todos aquellos mexicanos que no han podido tener un un empleo. Todos éstos han sido colocados en lo marginal, lo excluido del sistema. Los ricos han hecho de la desigualdad su máximo signo de distinción.

Lo público se ha privatizado y distorsionado, revelando la confusión, en cuanto al sentido de cada uno de los planos de las configuraciones axiológicas (valores), como la persona y su dignidad, el individuo y su deber (responsabilidad) y el ciudadano y sus principios. El sistema político ha colocado a las personas, a través de la administración, como si aquellas fuesen una función, un punto en una red y el único fin, es el control.

Tanto la acción moral como la acción ética del sujeto presentan limitaciones, frente a la exigencia de modificación de la realidad social. Por más dignidad o responsabilidad que tenga el sujeto, no alcanza la creación de nuevos fines y nuevas formaciones sociales. Para lograr lo anterior, se necesita que dichas esferas axiológicas, se intersecten en la acción política, como la praxis humana e histórica, capaz de producir nuevas sociabilidades o formaciones sociales e ir más allá del capitalismo o neoliberalismo.

El fundamento de los valores cívicos es la libertad. Un ciudadano es un hombre libre. No es un súbdito o un esclavo. Su virtud política es defender el interés de la colectividad. No vive de lo público, sino que entrega lo mejor de sí: su propia vida, en solidaridad con lo colectivo, la comunidad política. Otro mundo es posible y necesario.

Sobre el autor
1974-1993 Profesor de Lógica, Historia de las Doctrinas Filosóficas y Ética en la Escuela Preparatoria “José Ma. Morelos y Pavón” , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1977 Profesor de Filosofía de la Educación en la Escuela de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1990-1993 Asesor de la Maestría en Psicología de la Educación en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. 1993-2000 Coordinador de la Maestría en Sociología en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”. 1980 Asesor del Departamento de Evaluación de la Delegación general de la S.E.P., Morelia, Mich.
Comentarios
Columnas recientes

Ideas para el próximo congreso nacional de normales

Filosofía, modernidad, educación y colonización

Descolonizar y emancipar a la educación

Fortalecer y transformar a las instituciones públicas formadoras

Aborto, laicidad, vida y vida humana

Pedagogía crítica, ética y moral

El aborto, la vida y la vida humana

El saber universitario y el pensamiento crítico

La escuela no es una empresa

Fiosofía,Lenguaje Y La Cuarta Transformación

En educación no hay neutralidad ideológica

Pensar lo educativo desde la cuarta transformación

El pacto social neoliberal y la cuarta transformación

La libertad, la dicha y lo establecido

La cuarta transformación necesita nuevas instituciones

La cuarta transformación y el problema del sujeto y la identidad

Racionalidad crítica versus positivismo

Dialogar, pensar y preguntar

Pensar el mundo y la acción constituyente

México dividido y polarizado

Crítica a lo instituido en la UMSNH

La IV transformación, el poder y los símbolos.

El homo sapiens y sus creaciones

Razones para una nueva reforma educativa

La cuarta república hereda instituciones fetichizadas

Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte

Liberemos el espacio de lo público

Ética crítica para la cuarta transformación

Cultura y memoria para la cuarta transformación

Batallas por la historia: el 2 de octubre de 1968 no se olvida

Hidalgo, la libertad y el fin elegido

Hidalgo, la memoria y la Universidad Michoacana

Educar y gobernar en la cuarta transformación

Política y ética para la cuarta transformación

Emancipación humana y pedagogía crítica

Autogestión, ética y pedagogía clínica

Perspectiva epistémica del sur para la cuarta transformación

Educador popular para la cuarta transformación

La educación como fundamento social y no como medio

La cuarta transformación con sujeto histórico

Razones para una nueva política educativa

El pensamiento crítico

Pablo González Casanova y las ciencias sociales

La oligarquía financiera no quiere dejar el poder

Lo que ocultan las campañas políticas

Campañas políticas, subjetividad e intelecuales

Ética y política con fundamentos, con principios

Campañas políticas, el capital y la dominación

El discurso tecnocrático oculta el despojo de la nación

El tiempo y el espacio como negocio

La lucha teórica y política por la educación

El neoliberalismo produce relaciones de explotación

El feminismo es un humanismo

Lo que sucede cuando la crítica y la participación se ausentan

La batalla teórica y política del normalismo

El Estado al servicio del capital

Las instituciones al servicio del neoliberalismo

Instituciones y presupuestos discrecionales

Ideas para liberar lo educativo

El lenguaje público como derecho humano

El poder, el valor y el capital

El contenido de lo educativo no es neutral

Transformemos al capitalismo corporativo y sus instituciones

¿Quién lleva las riendas en el país?

La infancia en el neoliberalismo

Las instituciones al servicio del proyecto de pocos

Pensar en la muerte es pensar en la vida humana

El poder y los fines de la educación

Estado laico e Iglesia católica

Necesidad de conciencia crítica y de sujeto

El neoliberalismo y la doctrina del shock

Modernidad, ¿para quién?

Se privatiza el contenido público de la política

Política, imaginario y educación

La vuelta al yo y la muerte del otro

Investigación educativa, poder y cultura

Relación pedagógica en la política y la cultura

La intimidad de lo educativo

Felicidad y bienestar, ¿para quién?

El sujeto de la educación y la profesionalización

Es necesario detener el neoliberalismo depredador

Racionalidad instrumental y transparencia

Conflicto entre la seguridad y la libertad

El poder del capital vigila y castiga

La memoria histórica amenazada

Democracia liberal, poder y verdad

La veda electoral se sustituye por la noticia

Sindicalismo y neoliberalismo en la UMSNH

Los riesgos de la escritura, la lectura y el pensar

15 de mayo y la lucha sigue

Violencia y pobreza contra la niñez mexicana

La impunidad y la corrupción como espectáculo

La lucha entre lo pesado y lo ligero

Estado, poder y oligarquía

El poder domina y produce fantasías

La libertad, ¿para qué y para quién?

Reforma en la UMSNH y el solitario de Rectoría

Reforma integral en la UMSNH o nada

Reforma en la UMSNH, ¿para qué?

El coro, la moral y la educación

Izquierda y derecha, ¿para qué?

La lucha entre la verdad y la post-verdad

Lucha política y crisis de identidad

La dignidad es un principio, no es un medio

No está en la mochila, sino en el sistema neoliberal

El capitalismo corporativo despoja a la nación

Construir una nueva formación social

Modificar el artículo 29 y suspender garantías

Capitalismo, Consumo y Emociones

Ética crítica y educación liberadora

Globalización y sindicalismo en la UMSNH

Palabras que engañan y mienten

La lucha entre lo reiterativo y lo disruptivo

Trump y la unidad de la oligarquía mexicana

Bloqueo histórico e individualismo obsesivo

El malestar de la vida y la muerte

Pensamiento político de Lázaro Cárdenas del RíoPensamiento político de Lázaro Cárdenas del Río

El poder de explotación y el otro

Los enemigos de la praxis de la liberación

2 de octubre y Ayotzinapa no se olvidan

La relación de poder en la UMSNH

La lógica del capital y la política

El Estado laico y la Iglesia católica

Trilogía de la oligarquía financiera

El neoliberalismo y la causa de los niños

Pensamiento crítico y moralidad

Ética y educación emancipadoras

El poder de explotación y la educación

Lo imaginario y el capital

La ética disruptiva y la educación

Pensar la educación y la pedagogía

El poder de explotación y la educación

El poder autoritario y lo social

El capitalismo corporativo y lo público

El poder de dominación y la Reforma Educativa

Razón ficticia y democracia representativa

El pensamiento único del prianismo

Política y educación, ¿para qué?

La política también se corrompe

La autonomía del saber, ¿para qué?

Pactos, ¿para qué?

La relación de explotación y la infancia

La UMSNH y su autonomía

Escribir, ¿para qué?

Del Estado de excepción al Estado de rebelión

Reforma, jubilación y pensión en la UMSNH

El normalismo: defensa teórica y política

El normalismo: defensa teórica y política

El capitalismo destruye lo humano y la naturaleza

SPUM, universidad y neoliberalismo