Julio Santoyo Guerrero
Electricidad, el olvido de los pioneros.
Lunes 6 de Agosto de 2018
A- A A+

En los albores del siglo XX la generación de electricidad fue determinante para el desarrollo de las actividades económicas del país. El uso inicial de combustibles fósiles para poner en marcha generadores de pequeña capacidad para atender demandas locales fue superado por la construcción de plantas generadoras hidroeléctricas, que en poco tiempo atendieron la demanda creciente que el desarrollo industrial y el bienestar familiar imponían.

Una gran cantidad de pequeñas hidroeléctricas poblaron entonces el territorio nacional y fueron decisivas hasta la mitad del pasado siglo. El crecimiento demográfico, la introducción de nuevas y masivas tecnologías en los hogares, las necesidades lumínicas de los espacios públicos y la expansión acelerada de una economía que requería de grandes cantidades de energía para mover todo tipo de motores, dio paso a la construcción de gigantescas hidroeléctricas, que aprovechando los caudalosos ríos del país, podían atender semejante demanda. Vinieron después de las termoeléctricas y hasta una nucleoeléctrica.

Panorámica de la hidroeléctrica en San Pedro Porúas
Panorámica de la hidroeléctrica en San Pedro Porúas
(Foto: Especial)

La energía que hoy consume nuestro mundo moderno, industria, comercio, servicios, transporte, hogares, tiene un alto componente constituido por la producción hidroeléctrica y termoeléctrica que son de bajo impacto ambiental, sobre todo la hidroeléctrica. En los últimos años el componente no ambiental, basado en combustibles fósiles, se ha incrementado notablemente, sobre todo para mover el transporte y por el crecimiento del uso doméstico de autos.

La sana pretensión mundial de ir superando nuestra dependencia de energías contaminantes está dando pasos muy lentos comparada con el crecimiento de los daños ambientales que todos reconocemos. En ese sentido las decisiones que el gobierno que se instalará el 1 de diciembre tome para orientar la generación de energía para el país, son muy importantes y deben merecernos toda nuestra atención.

La inversión en energías limpias no es un asunto secundario que deba esperar. Todo lo contrario, México necesita remontar con rapidez su dependencia de los hidrocarburos y ampliar y consolidar la plataforma de energías alternativas que aseguren el futuro del funcionamiento de la actividad económica y más importante del bienestar ambiental de todos.

Hay olvidos en materia de generación eléctrica que debieran ser reconsiderados. Se trata de una buena cantidad de pequeñas hidroeléctricas, precisamente muchas que fueran pioneras en el "boom" de la generación hidroeléctrica de la primera mitad del siglo pasado, y que hoy subsisten en la marginalidad. La atención que CFE prioriza a los macro sistemas de generación eléctrica ha supuesto el abandono de estas históricas y pequeñas hidroeléctricas que siguen operando con tecnologías obsoletas y con mantenimiento mínimo.

A pesar de que una de las políticas actuales de la CFE hace compromiso explícito con el medio ambiente y las energías verdes, en los hechos, y al marginar a estas hidroeléctricas, permite que una parte de la demanda local de energía sea atendida con energías basadas en gasolinas o diesel.

La nueva política de la CFE debería considerar el rescate de esta amplia red de hidroeléctricas, actualizar sus tecnologías de generación para incrementar su capacidad productiva a la par que aplica en coordinación con las instituciones ambientales, federales, estatales y municipales, acciones ecológicas para la preservación de los bosques, aguas y ecosistemas que son determinantes para que dichas hidroeléctricas sigan existiendo, y que constituyen el entorno en el cual operan.

Dos de estas hidroeléctricas pioneras siguen operando en Michoacán. Tienen incluso un gran valor histórico. La más antigua, la de San Pedro Porúas en Madero, inicio sus operaciones en junio de 1906 y la de Tirio en Morelia, un año después. Ambas se encuentran semibandonadas. Son mudo testimonio de lo que fue la industrialización de Morelia, el bienestar de los hogares y el esparcimiento público nocturno, durante las primeras cinco décadas del 1900. Incluso parte de sus bienes forestales y acuíferos sufren de vandalismo por la delincuencia, la que se ha apropiado de predios y aguas, que son propiedad de la nación, esto ante el mutismo y la omisión de la propia CFE y las autoridades correspondientes que hasta ahora han sido permisivas.

Con toda seguridad pasará por alto a la CFE y a las instituciones gubernamentales un hecho histórico que cumple 100 años este 5 y 6 de agosto, y que debiera estar presente en la memoria y la conciencia política y social de los michoacanos, por aquello de que no debemos repetir las dramáticas páginas del pasado, justo en los tiempos modernos en los que es una moda infame el alzhéimer político.

En las últimas correrías de Inés Chávez, antes de su muerte en noviembre de 1918, a principios de agosto, arribó a la hidroeléctrica de Tirio en donde pidió 50 mil pesos para evitar su voladura. El 5 de agosto dinamitó la planta de Tirio y el 6 de agosto a las 13:00 horas hizo lo mismo con la de San Pedro Porúas. “…palpando la imposibilidad de dar al bandido lo que pedía… salí corriendo del despacho… llegué al teléfono de la subestación y llamé y… la contestación del infame fue ésta: ‘llegó usted tarde…. ya no es tiempo’… y todo quedó en silencio”, dejo escrito Ibarrola en su testimonio. Ibarrola, L. G. 1942. p. 45. Mis treinta años de administración en la empresa de luz y fuerza “La Trinidad”.

Estas centenarias hidroeléctricas son prueba clara de que Michoacán tiene las condiciones para seguir generando energía limpia, y solo hace falta dedicar recursos para potenciarlas, y que mejor si esa decisión va de la mano de una política ambiental de sustentabilidad y de participación de las comunidades en donde están asentadas.

El inobjetable cuestionamiento a la trayectoria negra de quien será el titular de la CFE tendrá que traducirse en fuerte exigencia pública para que de resultados. Las voces que cuestionan su nombramiento parece que no serán escuchadas. El arrasamiento en las urnas tiene sus lujos. De cómo atiende el olvido de la generación hidroeléctrica será un referente, pero sobre todo de cómo atiende a esta red pionera de hidroeléctricas histórica y el tema ambiental en que están inmersas, será decisivo para evaluarle en este campo, cuando llegue el momento.

Sobre el autor
Julio Santoyo Guerrero Estudió Filosofía en la UMSNH Docente desde 1983 Analista en medios impresos y electrónicos desde 1988 Articulista fundador de Cambio de Michoacán desde 1992.
Comentarios
Columnas recientes

Carta al gobernador Silvano Aureoles

La relatividad del cambio

¡Pero si ya son gobierno¡

La reforma educativa es con Gordillo

¿Derogación educativa o moderada reforma?

Matando la lluvia a cañonazos

Electricidad, el olvido de los pioneros.

El nuevo consenso

También son dueños del cielo

La familia y el árbol

El impulso

Que prevalezca la paz

La alianza que no fue.

Encuestas: falibles o simple manipulación

Alemán y los límites de la libertad

El olvido electoral del medio ambiente

Manual para vencer la credulidad y la falsedad electoral

El obsequio michoacano para AMLO

La prioridad

Democracia dinástica

El agua, ¿asunto de seguridad nacional?

A quien corresponda: SOS, prevaricación ambiental

Elecciones limpias o ganar a toda costa

El arte del engaño y el caso Anaya

Los trabajos de los justificadores

Desdén suicida

Ni ven ni escuchan

¿La peor elección?

El rito de la fantasía del cambio

Época de oportunismo, demagogia y espejismos

Votos y nada más

La mayoría imposible

¿Ya en serio... cómo le van a hacer?

Nos quedan los atajos de la política mágica

La tierra es plana, el cambio climático es una mentira

Una Presidencia desierta

Entonces, ¿otra vez se perdió la guerra?

¡El agua se teñirá de rojo!

No se pierde lo que no se tiene

Estas nuevas independencias

Sí, ¿pero cuál es la fórmula?

El boom de los independientes

Nieves y Umécuaro, donde vale más un aguacate que la vida de una familia

Desbordados de fraternidad

Desde Madero, construyendo un Área Natural Protegida

La política que tenemos... y que somos.

Inseguridad, esa letal costumbre

El precio político del proteccionismo de Trump

Juegos de fuerza

Cada loco con su guerra

Acuerdo para recuperar los bosques

Gratitud a los maderenses

Líderes "ejemplares"

Escépticos, desconfiados e indignados

Contrarreforma ambiental

Los ecocidas son genocidas

¿Ganaron los aguacateros talamontes?

Justicia en obra negra

Hoy comienza

Creer en la democracia

El aguacate del narco

Desafío al Estado

Piromanía y codicia

Los padrinos del ecocidio

¡Que se jodan los bosques y las aguas de los michoacanos!

La espléndida guerra de Trump

El consenso antisistémico

La carcajada del aguacate ilegal

El poder de los ciudadanos

Sin concesión al ecocidio

Delincuencia ambiental... ¡organizada!

La sucesión presidencial y de cultura cívica

No cualquier unidad nacional

La defensa de México

El futuro está en el pasado

Dios salve de Trump a Estados Unidos y al mundo

Y sin embargo cambiamos

Furia sin cabeza

2017, el año del enojo social

Candidez de los buenos

La sucesión de la incertidumbre

La política del neoproteccionismo

La caja de Pandora que abre Trump

Beneficios de la debilidad institucional

Cuestión de confianza

¿Y después del repudio a la política y los políticos, qué?

Lobos del planeta

La ordinaria inseguridad

Gobierno de consenso para lo que falta

El arrogante Trump y el pequeño Peña

Dos largos años aún

Decreto para la popularidad

¿Diálogo o garrote?

¡Siguen ahí!

El discreto gasolinazo del débil presidente

¿Es que nuestros bosques morirán?

¿Como caballeros o como lo que somos?

Pintaron su raya

No es el conflicto en turno, es la ruta del país

No es la flama, es que todo está seco

La sacrosanta corrupción

Actualidad de la oposición

Atraco a los bosques

La trampa

Bagatelas en lugar del oro

Que arda la corrupción, no los bosques

Ceguera antilaboral

No había entrado a un lugar parecido

La sorpresa

El que da y quita

El arte de inducir olvido y confusión

Crónica de 3 desacatos o el reto a las instituciones ambientales

Sierra de Madero: deforestó, robó, se burló de juez federal y está libre

¿Otra vez perdiendo, otra vez el infierno?

No es la envidia, es la fragilidad

¿Qué esperaban?

Julio Santoyo Guerrero

Mireles, la venganza de un sistema omiso

¿Quién quemó Roma?, ¿acaso Kate del Castillo?

Por una jodida placa

Reconsideración

Pagar y castigar

El tino de Arnaldo

Silvano y Nuño

El traje del gobernador

Voluntarismo y gobernabilidad

Los vulnerables municipios

El bono de confianza

Silvano y el recurso de la política

Días de mea máxima culpa

El paso decisivo

Libres y cortesanos

Informe oficial de la realidad

Silvano y el minotauro de papel

No debe pasar

Sembradores de lumbre

Los hombres del presidente

Ojalá sólo fuera el organigrama del gobierno

\"Inteligencia, honestidad y huevos, si no va a valer madres\"

De resultados y de oficio político debe ser

El respiro del 7 de junio

La era del nuevo comienzo

¡Votamos por la democracia!

Y sin embargo, allí está la delincuencia

Mentiras estelares

03paty11

El retorno de los videos

Las encuestas como propaganda

De frivolidad y propaganda negra

Candidatos: sanar la duda