Hugo Rangel Vargas
Burocracia vacante
Viernes 20 de Julio de 2018
A- A A+

“vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”
“vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”
(Foto: Cuartoscuro)

Durante décadas la función pública fue sinónimo de privilegio. Frases como “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, construida en el fragor de la vida popular, denotan esta condición de opulencia en la que se encuentra la clase política del país. Las canonjías de los gobernantes eran básicamente dos: la excesiva concentración de poder y su uso discrecional para fines personalísimos; así como el acceso libre a bienes y recursos públicos -dinero, información, personal de servicio, etcétera-.

Esta condición singular de los funcionarios y representantes populares parece que llegará a su fin una vez que el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, entre en funciones. Y es que los ya conocidos 50 puntos presentados en días pasados por el tabasqueño, parecen ser una decisión que romperá las prebendas ya mencionadas.

El punto de ruptura que significa el programa tan drástico de austeridad dado a conocer por el nuevo mandatario, tendrá efectos colaterales que apenas y se asoman.

Un importante efecto derivará de la cancelación de las facultades presupuestales que de manera ilegal tuvieron los legisladores federales en los últimos años. Para todos es conocido que la cámara de diputados se convirtió en este sexenio en una caja chica que los gobernadores y alcaldes utilizaban para llevar recursos extraordinarios a sus territorios, ello con la debida “contraprestación” al legislador que hacía “el favor”. Este vicio empobreció las campañas políticas y redujo a los candidatos a diputados y a senadores, a simples vendedores de “gestión” a la ciudadanía. Al quitar el incentivo del “moche”, seguro es que las rebatingas por las curules serán menores.
Es probable además que empecemos a enfrentar la desaparición de “empresas” y “empresarios” que se beneficiaban de hacer negocios con el gobierno en turno. La proliferación, por ejemplo, de corporativos dedicados a la construcción hechos al amparo del compadrazgo con diputados, comenzó a distorsionar el juego democrático introduciendo dinero y compromisos a las campañas electorales provenientes de estos “constructores” nacidos de la noche a la mañana.

Adicional a ello, la desconcentración del aparato público federal y la instalación paulatina de dependencias en múltiples latitudes del territorio, así como la reestructuración de la representación de la federación en los estados; podrían poner cerco a los comportamientos caciquiles de muchos gobernadores que actúan como verdaderos virreyes, llegando a los excesos que todos conocemos y que se encarnan en personajes como los Duarte, Rodrigo Medina, Guillermo Padrés; entre otros tantos.

Finalmente habría que contabilizar el desincentivo que trae para muchos políticos la reducción de sus prestaciones. Esto significa que quienes se encuentran en actividades públicas atraídos por los abundantes provechos que ello conlleva, seguramente tendrán que contemplar otras actividades que les provoquen un mayor beneficio. Quizá estos ajustes signifiquen una necesaria criba que permita cernir a los políticos de antaño de los verdaderos servidores públicos y en algunos años podríamos tener procesos electorales menos radicalizados en la disputa por el poder.

Fiel a su palabra, López Obrador parece estar rompiendo el molde del político tradicional para abrir paso a uno nuevo, esculpido por la austeridad y la actitud de servicio. La vida pública, la burocracia y los espacios de representación podrían empezar a tener las vacantes que dejen quienes estaban ahí por la frívola intención de servirse.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?