José Padilla Alegre
EL DERECHO Y SUS GLOSAS
La sucesión legítima, un caso de discriminación
Sábado 7 de Abril de 2018

A ti. Que los proyectos que tienes en tu vida, están por encima de las adversidades de las criaturas que deciden, los puestos políticos, que no los jurisdiccionales. José Padilla Alegre abogado postulante y docente

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El derecho sucesorio o hereditario es el conjunto de normas jurídicas pertenecientes al derecho privado que tienen por objeto regular la transmisión de los bienes, derechos y obligaciones del patrimonio que no se extinguen con la muerte de su titular (María Leonor Arciga, 2016). Sobre la base de la anterior definición, en nuestro sistema jurídico dos son las formas de heredar la testamentaria a través de la voluntad personalísima que el autor de la sucesión le dicta a un notario respecto de sus bienes, misma que plasma en un documento llamado testamento, para que cuando él ya no viva sean repartidos en la forma en que él lo dispuso y les sean entregadas a las personas designadas. Y la segunda, que es la sucesión legitima, en ésta es el estado el que establece las normas para la entrega de los bienes del difunto entre el círculo más cercano de familiares a condición de que estos acrediten el parentesco con el autor de la sucesión, pudiendo ser el estado -fisco- él beneficiario en el supuesto de no tener familiares o cuando estos no acrediten el parentesco.

La herencia legitima se tramita cuando muere la persona sin haber dejado testamento, un segundo supuesto para que se abra una sucesión legitima es cuando habiendo testamento, el testador no incluyo todos sus bienes, un tercer supuesto es que existiendo testamento, el mismo tenga una cláusula o condición para el heredero y aquel llegado el momento no la cumpla, por lo que se hace necesario abrir la sucesión intestamentaria, y un último caso se da cuando el heredero muere antes del testador o cuando el heredero repudia la herencia o es incapaz de heredar.

La sucesión legitima, en ésta es el estado el que establece las normas para la entrega de los bienes del difunto entre el círculo más cercano de familiares a condición de que estos acrediten el parentesco con el autor de la sucesión
La sucesión legitima, en ésta es el estado el que establece las normas para la entrega de los bienes del difunto entre el círculo más cercano de familiares a condición de que estos acrediten el parentesco con el autor de la sucesión
(Foto: Especial)


Respecto de la sucesión mortis causa como también se le conoce a la sucesión legitima, el Código Civil señala una serie de reglas: La denuncia del intestado la puede hacer cualquier persona, y una vez admitida a trámite la sucesión por causa de muerte, se convocará por treinta días a toda persona que se crea con derechos a heredar para que comparezcan al juzgado a hacer valer los mismos; el parentesco político no da derechos para heredar, a este se le llama parentesco por afinidad y es aquel que surge entre el marido y los parientes consanguíneos de su esposa, y entre ésta y los de igual clase de su esposo, lo anterior tiene su explicación en atención a que la sucesión legitima tiene su origen en el parentesco por sangre, por tanto aquellos que no son parientes por consanguinidad, no pueden heredar en esta la llamada sucesión legitima; los parientes más cercanos eliminan a los lejanos; en caso de no existir los parientes del círculo más cercano heredaran parientes más próximo dentro de cuarto grado -bisabuelo, bisnieto, tíos abuelos, primos carnales, sobrinos nietos, resobrinos-.

Forma de heredar de los hijos. La regla general es que si a la muerte del autor de la sucesión sólo le sobreviven hijos estos heredan por partes iguales, lo anterior atentos al principio “los parientes del mismo grado heredan por partes iguales”; pero si a una sucesión comparece el cónyuge supérstite con hijos, el marido o la esposa heredaran una porción equivalente a un hijo; por otra parte si a la muerte del autor de la herencia sólo sobrevivieran nietos, bisnietos y tataranietos (a estas tres formas de filiación se les llama descendientes de ulterior grado) heredan sólo la parte que le correspondería a su padre o madre en cuanto tronco común -a esto se le llama herencia por estirpe-, de tal manera que cuando existan varios de ellos se repartirán la porción que le hubiera correspondido a su papa o mamá; concurriendo hijos con padres del de cujus, los progenitores del autor de la sucesión, solo tiene derecho a alimentos; finalmente el adoptado hereda como un hijo.

Forma de heredar de los papas. Cuando el autor de la sucesión no hubiere procreado hijos y para el momento de su muerte no tuviere esposa, heredaran por partes iguales los padres; tratándose de abuelos, si los hubiere por ambas líneas heredaran en dos partes iguales y ambas parejas se dividirán su parte y si sólo tuviere abuelos por una sola línea, ellos heredaran por partes iguales; cuando concurran papas adoptantes con papas biológicos la herencia se dividirá por partes iguales; en los supuestos donde comparezcan a la sucesión la pareja de un adoptado con los papas adoptantes, el cónyuge adquiere las dos tercera partes y la tercera parte restante le corresponderá a los padres adoptantes; los padres que tengan hijos fuera de matrimonio tiene derecho a heredar de esos hijos.

El artículo 788 del Código Civil del Estado establece “si concurre el cónyuge del adoptado con los adoptantes, las dos terceras partes de la herencia corresponden al cónyuge y la otra tercera parte para los que hicieron la adopción”, analizado en el párrafo anterior es uno de los motivos de esta colaboración, ya que advierto una inequidad por parte del legislador al tratar diferentes a los padres adoptivos respecto de los biológicos, ya que a estos últimos cuando heredar lo hacen al cincuenta por ciento (Art. 793 CC) y en el artículo en comento los papás adoptivos reciben sólo una tercera parte del caudal hereditario; con lo que desde mi punto de vista se deja de reconocer una labor altruista realizada mediante la adopción la que si bien es cierto lo hacen sin el propósito de recibir recompensa sólo por la satisfacción de ser padre; pero llegado el momento de la repartición de una herencia que inconveniente habría en tratarlos como a los padre biológico que repito hereda una parte igual a la de la cónyuge supérstite, es decir que debería haber una modificación en este numeral para que ahora se les considere a los papas adoptivos en la mitad de la herencia, rectificando una discriminación por trato desigual a quienes tienen una función de padres, pese a no ser los biológicos o naturales.

La modificación legislativa a que me refiero en el párrafo anterior es necesaria a pesar de que pudiera haber una rectificación en la distribución de los montos en algún asunto planteado en los juzgados civiles, vía amparo directo alegando discriminación que afecta su dignidad humana ya que restringe -menoscaba- sus derechos hereditarios, por inconvencionalidad del mencionado artículo 788, ya que riñe con el beneficio mayor que les otorga el código a los padres biológicos, razón suficiente para que se les conceda el amparo y se ordene la reposición en la división y partición de la herencia para otorgarles un tanto a la esposa y otro a los papás adoptivos.

Forma de heredar de los esposos. El esposo que sobrevive y comparece con los hijos a la sucesión recibe la misma proporción que los hijos es decir como uno más de los herederos; concurriendo el cónyuge con uno o más hermanos del autor de la sucesión, recibirá dos tercios de la herencia y el tercio restante se aplicará al hermano o se dividirá por partes iguales entre los hermanos.

Forma de heredar de los hermanos. Si sólo hay hermanos de padre y madre heredan por partes iguales; pero si comparecen hermanos carnales con medios hermanos estos últimos heredan una porción y los hermanos de ambas líneas doble porción. A falta de hermanos heredan sus hijos por estirpe, es decir, reciben lo que le corresponde al tronco común y se dividen entre ellos.

Expediente de varios. Quedo conformada la terna para la designación por parte del Congreso del Estado del titular del Órgano Interno de Control del Sistema Estatal Anticorrupción en la que figuran Ma. Del Carmen Ponce de León y Ponce de León, Rodrigo Mora Espinosa y Mónica Márquez Pérez, esta será la última de las designaciones de la Cámara de Diputados para que quede formalmente integrado él SEA, ya que se trata del contralor de todo el sistema anticorrupción.

Corrupción e impunidad. Está circulando en las redes sociales un comentario de Nino Canun donde hace un comentario sarcástico respecto de una cantidad considerable en pesos mexicanos por la adquisición de unos trajes del titular del Ejecutivo, lo que resulta un agravio para Silvano Aureoles Conejo, ya que atentos al principio de presunción de inocencia, no existe delito en la compra del número de trajes y del importe de cada uno de ellos; me parece que esas personas que filtraron el recibo deberían de presentar su denuncia ante el órgano de control interno del Poder Ejecutivo y reitero como lo hice en otras ocasiones nos es posible litigar en medios situaciones que no están comprobadas ya que si resulta delito será el contralor de ese poder el que deberá actuar a partir de informe de presunta responsabilidad, si se encuentran elementos para ello.

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