Claudia Aguilar
Morelia
Diez años del nuevo Clavijero
Lunes 2 de Abril de 2018
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Espacio cultural, ubicado en la capital michoacana.
Espacio cultural, ubicado en la capital michoacana.
(Foto: Especial)

Hace una década, cuando el Centro Cultural Clavijero (CCC) abrió sus puertas, Morelia supo sobre la imaginería musical Leonardo da Vinci, y también sobre la interpretación que hacía Diego Rivera del pasado precolombino, y eso fue el comienzo.

Este espacio, antigua sede de la Compañía de Jesús, fue inaugurado un 7 de febrero de 2008 bajo la premisa de convertirse en un escaparate para las expresiones del arte contemporáneo y de vanguardia. De fondo se trataba además de contar con un espacio donde las expresiones artísticas de corte mundial tuvieran cabida.

Desde la década de 1970, cuando comenzó funciones la Galería, y poco después Museo, de Arte Contemporáneo de Michoacán, no se habían registrado esfuerzos institucionales por contar con recintos de este tipo, que mostraran las tendencias avanzadas de la producción visual ya no sólo michoacana, sino las que se gestaban en México y el resto del mundo.

Y aquello era motivo de celebración; “ya no era necesario ir con tanta premura a la Ciudad de México a ver exposiciones, porque aquí ya íbamos a tener esta posibilidad de ver muestras de gran nivel… La propuesta era amplísima, de una calidad maravillosa”, refiere Azucena Solórzano, por entonces dueña de la Galería Quadro Arte, que se especializaba en la exposición y venta de obras contemporáneas.

Interior del Centro Cultural Clavijero.
Interior del Centro Cultural Clavijero.
(Foto: Especial)

Su primer director, Vicente Guijosa, celebró esa tarde del 7 de febrero (La Voz de Michoacán, en: https://www.youtube.com/watch?v=S8axyJIGz_8) contar con un espacio con el “sistema de seguridad y los requerimientos técnicos” necesarios para albergar exposiciones internacionales de “primer nivel”.

En esa tendencia, el Centro Cultural ha albergado muestras provenientes del Museo de Arte Carrillo Gil, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, del Museo Soumaya, así como de las colecciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

En sus salas se han mostrado obras de Francisco de Goya, Georges Visat, Paul Cézanne o Vicent Van Gogh; además de retrospectivas que abordaban las trayectorias fílmicas de Luis Buñuel, la cámara de Gabriel Figueroa o la crítica de José Guadalupe Posada.

A ello se suman exposiciones colectivas e individuales de la producción nacional de vanguardia y, de igual manera, las muestras constantes de los trabajos locales, con firmas de Alfredo Zalce, Juan Guerrero, Marco Antonio López Prado, Octavio Bajonero y otros más.

A diez años de distancia, el CCC expone actualmente a dos michoacanos destacados: Javier Marín, cuyas esculturas internacionalmente conocidas hoy franquean la calle Nigromante, donde se encuentra el recinto, y por últimos días, el fotógrafo Gildardo Gallo, quien ha hecho carrera en Europa principalmente.

Dado que hay una sala permanente para el Paisaje michoacano, puede decirse que el Clavijero se ha convertido en un espacio para la vanguardia, sin perder el apego por lo propio.

Centro Cultural Clavijero
Centro Cultural Clavijero
(Foto: Especial)

Un espacio para la cultura

A escasos días de que terminara la administración de Lázaro Cárdenas Batel, el Centro Cultural Clavijero nació como resultado del esfuerzo conjunto entre el gobierno local, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes, además de museos particulares.

El espacio estaba dispuesto para: “Organizar y coordinar las acciones para la adquisición, el intercambio y comodato de obra de arte y piezas diversas para la producción de museografías y generación de acervos” y, en general, para ejercer labores de difusión y divulgación del arte, según el Manual de Organización del Centro de Producción Artística y Desarrollo Cultural del Estado de Michoacán de Ocampo (POE, 7 de septiembre de 2007), al cual estaba ligado originalmente.

El año anterior, el nuevo Manual de la Secretaría de Cultura en el estado (POE, 8 de agosto de 2017) sumó atribuciones al Centro, como las de “participar en el análisis y viabilidad de solicitudes para la concesión de los espacios físicos de este Centro Cultural”, y, entre otras, la de “gestionar recursos con fundaciones, asociaciones y otras instancias en el ámbito local, estatal, nacional e internacional, con la finalidad de fortalecer la realización de programas culturales y artísticos”.

Esta última premisa se ha cumplido a cabalidad en enero anterior con la formación del Patronato Amigos del Clavijero, cuyo objetivo es fijar una colaboración entre ciudadanos y gobierno para el financiamiento, impulso y apertura de este espacio cultural.

Clavijero se ha convertido en un espacio para la vanguardia.
Clavijero se ha convertido en un espacio para la vanguardia.
(Foto: Especial)

Labores conjuntas

“Pensar que el gobierno es el único responsable de que los proyectos cobren fuerza ya no puede ser, tiene que haber un trabajo conjunto” a fin de concretar proyectos más fuertes y amplios, explicó Rosa Martha Arriaga Díaz, presidenta del Patronato.

El mismo Javier Marín, junto con Eduardo Mier, se ha integrado recientemente a dicha asociación civil con la idea de “apoyar todos los proyectos culturales del CCC buscando financiar tanto sus actividades culturales como el propio mantenimiento del edificio”, indicó.

La inclusión del escultor nacido en Uruapan obedece a que, “al igual que nosotros, él está interesado en tener un Centro Cultural que sea referente en el estado y el país, y creemos que con la participación civil podemos lograrlo”.

Esta dinámica, agregó, “ya ha funcionado en otras instituciones, como el Claustro de Sor Juana o el Museo Nacional de Arte (...) Morelia debe contar con un espacio para el arte contemporáneo, lo vemos en otras ciudades con características similares, pues a través de la cultura se puede aportar de manera importante y contundente a otros rubros, como la educación y la seguridad”.

En general, dijo, el plan de este Patronato es incentivar la participación ciudadana en acciones culturales en Morelia y el estado. En particular prevé que el CCC “tenga una agenda cultural constante y de mucha calidad como la exposición Fragmentos de la ruptura (con artistas nacionales y extranjeros, actualmente en salas), que viene del Museo de Arte Moderno y se trajo con esfuerzos conjuntos. Queremos lograr cada vez más y más exposiciones de este nivel”.

Un espacio polifacético

El Centro Cultural Clavijero ocupa un edificio de estilo barroco que fue construido a partir de 1660 con el objetivo de albergar a la Compañía de Jesús, que arribó desde Pátzcuaro a la entonces Valladolid como parte de un traslado de los poderes civiles y eclesiásticos en el territorio.

Como otros inmuebles del Centro Histórico, este es un edificio de cantera rosa, cuyo uso ha variado con los siglos: de lugar para la enseñanza doctrinal durante la Colonia, a Escuela Industrial de Artes y Oficios en la última etapa del Porfiriato.

La actual Biblioteca Pública de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo fue hasta 1930 una capilla anexa al antiguo palacio que, por cierto, guarda un sencillo reloj de sol en lo alto de su ala norte, con el que se puede medir no sólo el paso del día, sino que también aporta datos sobre física, astronomía y geometría.