Hugo Rangel Vargas
La preocupación de los banqueros
Viernes 9 de Marzo de 2018
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En Acapulco se han reunido los integrantes de la Asociación de Banqueros de México, el club de los potentados hombres de las finanzas en el país, y a su encuentro han invitado a los cuasi candidatos presidenciales, en una pasarela que tiene como preludio un año de bonanza para las ganancias de la banca en el país.

En este entorno las preocupaciones de los financieros mexicanos no están en el entorno político. Ya lo ha dicho su presidente, Marcos Martínez, que la banca en el país trabajará con el gobierno que gane las elecciones independientemente de su filiación política o de su posición ideológica. Los pendientes de este sector de la economía se encuentran en el sostenimiento de un entorno regulatorio que les permite expoliar jugosas rentas en una economía que escasamente crece careciendo de apuntalamiento financiero.

Los candidatos presidenciales buscarán granjearse el respaldo de los banqueros quizá sin tocarles con el pétalo de una rosa.
Los candidatos presidenciales buscarán granjearse el respaldo de los banqueros quizá sin tocarles con el pétalo de una rosa.
(Foto: Cuartoscuro)



Desde 2014, la Comisión Federal de Competencia Económica ha advertido que la banca mexicana no presta y esta aversión al riesgo está derivada de un entorno poco competitivo del sector. Casi tres cuartas partes del mercado de servicios financieros en el país está concentrado en tres instituciones financieras.

Así, la banca mexicana incrementó en 2017 sus utilidades, alcanzando una cifra sin precedentes de más de 135 mil millones de pesos, lo cual significa un incremento de casi 29 por ciento en relación con 2016.
Detrás de estas exorbitantes ganancias se encuentra una diferencia de las tasas de interés que cobran los bancos, la cual es superior en México en relación con la que se agencian estos organismos en otras economías del mundo donde operan sus filiales. Por ejemplo, Santander ofrece una tasa de interés en sus tarjetas de crédito en el país que superan casi en 100 por ciento a la que cobra en el Reino Unido.

Los banqueros se aglutinan en un puerto cuyo paraíso se asemeja al de las cuentas de sus estados financieros. La economía nacional está estancada y sobreendeudada. Sus pérdidas, socializadas con el Fobaproa siguen comprometiendo el porvenir de las siguientes generaciones de mexicanos y la razón por la cual se dispersaron en la cuenta de la deuda pública sigue siendo una sinrazón: el estímulo al crecimiento que traería el mayor crédito no ha llegado.

La preocupación de quienes echan sobre sus hombros el crecimiento de la economía y el empleo, los pequeños empresarios, es la de expandir las fronteras de su trabajo con un sistema financiero que es un lastre de usura y anatocismo.

Esta también debería ser la prioridad de la agenda de los candidatos presidenciales, quienes buscarán granjearse el respaldo de los banqueros quizá sin tocarles con el pétalo de una rosa.

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