Jorge A. Amaral
La casa del jabonero
De la Procu, migrantes y optimismo
Jueves 8 de Marzo de 2018
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Se acaba de dar a conocer que la Gendarmería, dependiente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, ya se va del estado porque sus agentes son necesarios en otros puntos del país. Esta corporación llegó a Michoacán en un momento de convulsión social y política, en un momento en que reinaba la ingobernabilidad. Siguiendo el historial de aseguramientos y una que otra detención de personas involucradas en el robo de combustible, la mayoría en el estado han sido por la Gendarmería y otro porcentaje por el Ejército, ya lo mínimo lo ha hecho la Policía Michoacán. Ahora sólo me queda una duda: si la Gendarmería se va, ¿quién va a hacer frente a los huachicoleros del estado, si de por sí operan a sus anchas?

La PGRI



La Procuraduría General del Revolucionario Institucional (PGRI) ha emprendido su campaña contra Ricardo Anaya. No nos vamos a desgarrar las vestiduras por el candidato panredista como lo hizo ayer don Alejandro Vázquez, sabemos que Anaya es un tipo que tiene cola que le pisen, que ha sido señalado, desde antes de ser candidato, por su meteórico enriquecimiento, siendo que no se ha dedicado más que a la política (vaya, no es empresario como para justificar otros negocios). Pero, ¿por qué hasta ahora, que está visto que el candidato Meade simplemente no levanta ni inflándolo con helio?

De nueva cuenta estamos ante lo que se vislumbra como una elección de Estado, puesto que ahorita es contra Ricardo Anaya, en unos días posiblemente la guerra sucia contra AMLO también se desate, y así, contra algún independiente si es que representa una amenaza para el candidato priista que, hay que decirlo, va en tercer lugar, y eso sólo mientras los independientes se definen, así que no nos debe extrañar que de seguir su campaña por ese camino, se vaya incluso al cuarto lugar en la preferencia del electorado. Al tiempo.

El voto migrante



Fue en 2005 cuando el Congreso de la Unión aprobó que mexicanos fuera del país votaran. Según líderes migrantes y legisladores, cuatro millones de mexicanos reunían las condiciones para votar en la elección presidencial de 2006, pero sólo votaron 33 mil 111 de los 500 mil que se tenía proyectado que lo hicieran. Un resultado muy pequeño.

Ya para 2012 la afluencia de votos desde el extranjero aumentó, aunque tampoco fue una marejada de sufragios: 40 mil 737, 23 por ciento más que en 2006, lo hicieron desde 92 países, aunque en muchos de ellos no se registraron ni diez votos, y claro, la mayoría provino de Estados Unidos, el 72 por ciento, es decir 29 mil 348 votos. Estas cifras son con datos de Animal Político.

Ahora, en cuanto a costos, recordemos declaraciones de 2011 del ex presidente del entonces IFE, Leonardo Valdés Zurita: “Para 2006 se invirtieron 270 millones de pesos en el programa. Hoy hemos solicitado solamente 95 millones de pesos para este ejercicio presupuestal, que representan sólo 35 por ciento de lo que se utilizó hace seis años, y estamos evaluando que para el próximo año (2012) estaremos solicitando unos 70 millones o 75 millones de pesos, con lo que seguramente estaremos 100 millones de pesos por abajo de lo que se ocupó en el proceso 2005-2006”, dijo en un comunicado.

Los migrantes mexicanos tienen derechos políticos y electorales irrenunciables en tanto que ciudadanos de este país, pero el proceso se ha ido viciando al grado de que, al menos para Michoacán, los líderes exigen que se declare una diputación migrante en el Congreso estatal. ¿Dónde sirve más una representación política para los connacionales?, ¿en Morelia o en el país de residencia, en este caso Estado Unidos, donde viven, trabajan y están expuestos a que sus derechos sean vulnerados?; el eventual diputado local migrante, ¿sería pluri, por cuál partido?, ¿sesionaría en Morelia pero despacharía en… no sé, Chicago, Los Ángeles?, ¿realmente tendría representatividad? Son preguntas que me surgen al revisar el tema. Y la pregunta que más ruido me hace: ¿cuánto dinero aportaron los clubes de migrantes a la campaña de Silvano Aureoles para sentirse con derecho a imponer condiciones en el Poder Legislativo? Soy desconfiado, ni modo.

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(Foto: ACG)


Fíjate qué suave



Uso la frase de Manolín para traer a cuento La Casa del Jabonero de la semana pasada, en que se hablaba sobre la inseguridad en el estado y el esfuerzo que hacen las autoridades para no verla ni admitirla. Su servidor hablaba de homicidios y una balacera en Tingüindín para ilustrar lo escrito.

Se me pudo haber refutado de mil maneras, se pudo haber dicho que era un asunto de mera percepción, que es la palabra de moda en esta administración y entre sus columnistas chayoteados y sumisos. Se pudo haber dicho que lo escrito por su servidor, igual que lo que padece la sociedad michoacana, era pura subjetividad, pura percepción, pura exageración, pero el jueves, con 29 vehículos quemados y otros tantos el viernes, quedó claro que falta estrategia, que las redes de complicidades y corrupción siguen fuertes y sólidas, que la capacidad de fuerza y reacción del crimen organizado aún es equiparable a la de las fuerzas estatales. En fin, el gobierno iba por Gabino Sierra Santana, uno de los líderes de Los Viagras, y simplemente se les fue, unos dicen que porque una célula a su servicio tenía rehenes en una escuela y mediante eso presionaron para que se libertara al capo, otros dicen que en realidad el detenido desembolsó una fuerte cantidad de dinero a cambio de su libertad. Serán peras o serán manzanas, recuerde que cuando el río suena es porque agua lleva, el caso es que este señor sigue libre y el gobierno estatal no hizo más que el ridículo, y contrastado el hecho con las declaraciones previas, el ridículo es aún mayor. Es cuánto.

Para escuchar de aquí al fin de semana: DaKAH Hip Hop Orchestra, Unfinished simphony

Mucho agradecería, de ser posible, si tuvieran la bondad, que para la edición en línea, por aquí en lugar de este párrafo, aunque fuera chiquito, pusieran un video ilustrativo. Se ve bonito y no cuesta. Porfis, ¿sí?
Desde la semana pasada estuve revisitando un proyecto que hace 16 años me tomó totalmente por sorpresa, DaKAH Hip Hop Orchestra, dirigida por el maestro Jeff Double G Gallego. El concepto es complejo pero simple: rap sinfónico, pero salpicado de jazz y soul, o música sinfónica hermanada con el rap, el soul y el jazz… no sé, el caso es que su disco Unfinished simphony, de 2002, me tomó por asalto y sigue siendo de esos álbumes a los que ocasionalmente regreso como quien visita a un viejo amigo.

Buen flow, letras bien hechas, los arreglos y dirección de Double G, impecables; la producción, muy bien lograda. Por eso DaKAH Hip Hop Orchestra es de esos proyectos dignos de todo el respeto, pues este álbum, aunque Gangsta Wagner también es excelente, se puede poner en la misma vitrina que otros imprescindibles como People's instinctive travels and the paths of rhythm, de A Tribe Called Quest; Illadelph halflife, de The Roots; Reachin' (a new refutation of time and space), de Digable Planets; 3 years, 5 months and 2 days in the life of..., de Arrested Development, o Guru y su serie Jazzmatazz. En fin, buen rap para gente conocedora. Salud.

Sobre el autor
Jorge A. Amaral Morelia, 1980. Melómano, aficionado a la cocina y poeta rehabilitado. Narrador ocasional, cronista eventual y articulista consuetudinario. Aprendió algunas cosas bastante útiles en la Facultad de Filosofía, tuvo un centro botanero, ha sido desempleado, obrero, carnicero, oficinista, funcionario, dirigente partidista y taquero. De oficio corrector, ha publicado en diferentes antologías editadas dentro y fuera del estado, en las revistas Letra Franca, Clarimonda y otras de menor notoriedad, además de ser columnista en la revista digital Revés. Abomina la presunción sabedor de que, en la casa del jabonero, el que no cae, resbala.
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