Hugo Rangel Vargas
Ligereza a la Calderón
Viernes 22 de Diciembre de 2017
A- A A+

En las campañas electorales se suele cometer el pecado de convertirse en demasiado esquemático o incluso superficial en el discurso. Ello puede ser atribuible a una economía comunicacional por parte de los candidatos, quienes en poco tiempo deben penetrar entre el electorado. Por ello es que quizá cierto círculo de ciudadanos, con un elevado acceso a información, se suele sentir decepcionado por la ausencia de exhaustivas exposiciones de causas y efectos en las propuestas que se vierten durante el proselitismo.

Sin embargo, la ligereza con la que se vierten plataformas políticas y propuestas en los procesos electorales no significa que quienes se encuentren en la lucha electoral deban mentir a los ciudadanos. En buena medida el descontento social que prevalece entre los mexicanos hacia el régimen democrático tiene su razón de ser en la falta de ética con la que actúan quienes aspiran a puestos de representación y que, con tal de alcanzarlos, falsean información.

No se trata de un improvisado, tampoco es un hombre que comience en su andar por la vida política; es nada más y nada menos que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien ante la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de garantizar un ingreso mínimo al productor agrícola de tres mil pesos por tonelada de cultivo, tuitea: “Si ahora la tonelada de maíz está en 2,200 ($ 2.20 el kilo) y la tortilla en $14 pesos el kilo, ¿qué pasará con el precio de la tortilla si el gobierno aumenta el precio del maíz a $3,300 la tonelada? Obviamente su precio aumentaría para mayor sufrimiento de los pobres…”.

Un tuit tiene una cantidad limitada de caracteres, pero en ese brevísimo espacio de letras y símbolos Calderón Hinojosa vertió al menos dos engaños.
Un tuit tiene una cantidad limitada de caracteres, pero en ese brevísimo espacio de letras y símbolos Calderón Hinojosa vertió al menos dos engaños.
(Foto: Cuartoscuro)



Un tuit tiene una cantidad limitada de caracteres, pero en ese brevísimo espacio de letras y símbolos Calderón Hinojosa vertió al menos dos engaños. El primero de ellos es que el precandidato presidencial de Morena ha propuesto no la elevación del precio de los cultivos, sino la garantía de un ingreso mínimo a los agricultores. La diferencia entre el precio de un producto y el ingreso de quien lo vende se puede encontrar en diversas variables, entre ellas los subsidios que muchas economías desarrolladas del mundo transfieren hacia los productores de las zonas rurales, a quienes se les garantiza una condición mínima de bienestar por el solo hecho de proveer de bienes y servicios básicos a los habitantes de las zonas urbanas, situación que en última instancia poco impacto tiene sobre el precio de las mercancías.

Un segundo engaño es que por años el precio de la tortilla no ha presentado asociación con el precio del maíz, su insumo principal. Esto ocurrió, por ejemplo, entre 2013 y 2014, en que el maíz había alcanzado un máximo histórico en su precio, llevando a un alza generalizada en el valor de la tortilla. Para el año siguiente el precio del maíz decreció, provocando movilizaciones de campesinos en muchos lugares del país sin que esto haya impactado en el precio de la tortilla, el cual quedó en los niveles del año anterior.

Los mercados del maíz y la tortilla no funcionan en condiciones de competencia perfecta y el gobierno de Calderón, al igual que el de los otros regímenes neoliberales, no ha hecho nada por regularlo. Dos compañías –Maseca y MINSA– concentran tres cuartas partes del mercado de maíz, lo cual equivale a algo así como a doce millones de toneladas de maíz blanco destinadas a la comercialización, de las 22 que se producen en el país.

La literatura sobre el manejo monopólico que hacen ambas compañías sobre el mercado del maíz y la tortilla es abundante y ha podido documentar prácticas como la importación masiva del grano en la temporada de cosechas para empujar el precio del insumo a la baja, afectando con ello a los productores.

Por ello es que la aseveración de Calderón en su cuenta de Twitter no sólo es una ligereza, injustificable pese a que su esposa se encuentre en campaña, sino que también es una declaración irresponsable, considerando que en su administración nada hizo por poner orden en el mercado alimentario, que sigue castigando a productores con precios bajos y a consumidores con elevados costos de alimentos, todo en beneficio de los intereses de los oligopolios.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

Instrucciones para la cuarta transformación

Minería leonina en la mira

Política ficción.

El efecto Neymar

El día que AMLO ganó

Autismo perredista

NAIM: El triunfo de la consulta

¿Combatir la riqueza?

Juntos reescribiremos la Historia

La “bancarrota” social.

45 años y contando

Velasco y la razón de Estado

TLCAN: ¿qué celebrar?

Los retos de los ayuntamientos

Permítanos soñar

Regulación alimentaria urgente

Burocracia vacante

Las réplicas del tsunami

Cambio de libreto

Pátzcuaro, lo que está en juego

Pejenomics

2018: La historia que podrá escribirse

Cuba: reanimando la esperanza

Todo sucede en Michoacán

El único que se divierte

A 100 días

La preocupación de los banqueros

Anayagate

Costa Rica: el paraíso del cooperativismo

Morelia, la oportunidad para la izquierda

Tuxpan: la flor del Colibrí

AMLO el sorpresivo

Andresmanuelovich y el efecto teflón

Y la inflación estaba ahí

El tortillazo de la ignominia

El país de la frivolidad

Ligereza a la Calderón

De la paz a la seguridad interior

AMLO: la ruta de la paz

Meade: el eje del olvido

UMSNH y salario mínimo: dos caras del sistema

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones