Arturo Alejandro Bribiesca Gil
Dos doctores y un licenciado
Viernes 8 de Diciembre de 2017
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La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy.

Malcolm X.


El Frente está ante una encrucijada; debido a la mayor estructura nacional y a la superior intención del voto que tiene el PAN respecto a los otros dos integrantes del Frente (PRD y MC), por lógica debería llevar la voz cantante en la candidatura presidencial (o sea Anaya), sin embargo, parece que el PRD tiene un mejor candidato en la persona del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien al igual que el futuro candidato del PRI, Meade, podrá tener simpatías partidistas pero no militancia, lo que, guste o no, les da un ligero toque ciudadano.

Luego entonces, aceptando sin conceder, decimos los abogados, que el Frente se concrete, la competencia real sería entre AMLO, Meade y Anaya o Mancera. Por tanto, es importante conocer a fondo a quienes mayores posibilidades tienen de llegar a Los Pinos. Para efectos de este artículo me referiré sólo al bagaje académico al tenor siguiente:

Andrés Manuel López Obrador: licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM).

Andrés Manuel López Obrador: licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM).  José Antonio Meade: licenciado en Economía (ITAM), licenciado en Derecho (UNAM) y doctor en Economía (Yale).
Andrés Manuel López Obrador: licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM). José Antonio Meade: licenciado en Economía (ITAM), licenciado en Derecho (UNAM) y doctor en Economía (Yale).
(Foto: Cambio de Michoacán)



José Antonio Meade: licenciado en Economía (ITAM), licenciado en Derecho (UNAM) y doctor en Economía (Yale).

Ricardo Anaya: licenciado en Derecho (UAQ), maestro en Derecho Fiscal (UVM) y doctor en Ciencias Políticas y Sociales (UNAM).

Miguel Ángel Mancera: licenciado en Derecho (UNAM), maestro en Derecho (UAM) y doctor en Derecho (UNAM).

Como apreciamos, la disputa por la máxima magistratura del país está entre dos doctores, Meade y Anaya o Mancera, y un licenciado, López Obrador, por cierto, quien por más de una década deambuló por el quehacer público y político con su carrera trunca, lo cual no es ningún secreto ni crítica, simple observación.

Obviamente que la preparación académica no lo es todo en un gobernante; valores como honestidad, capacidad, humanidad y humildad tienen mayor peso; sin embargo, tampoco debe desdeñarse la importancia de una sólida preparación técnica y académica en las personas que vamos a elegir para construir nuestro futuro. Al menos un servidor quiere un presidente con valores, pero también con solidez profesional.

En fin, las pasiones tienden a superar a las razones, y en política esto es regla y no excepción (por eso estamos como estamos). Ojalá nuestra sociedad supere ese deseo inconsciente de ser gobernado por el vecino o vecina de al lado en lugar de por los más capacitados e idóneos, hombres y mujeres, en la inteligencia de que por idoneidad nos referimos también a honestidad e intensa sensibilidad social.

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