Rafael Calderón
Contraelegía: el centenario de Raúl Arreola Cortés
Lunes 4 de Diciembre de 2017
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Raúl Arreola Cortés, primero poeta y de inmediato su impresionante actividad de ensayista, historiador, tipógrafo, impresor, editor y profesor de cartas cabales. Es hijo de padres michoacanos, nació en Estación de Ortiz, Chihuahua, el 16 de noviembre de 1917; murió en Morelia en octubre de 2000. Por profunda y exigente la biografía de él se puede leer en el Diccionario de autores michoacanos para reconocer entre datos de su trayectoria y ubicar su lugar más que interesante en las letras y la cultura michoacana: “Es común que diversas fuentes mencionen la ciudad de Pátzcuaro como el lugar de su nacimiento, pero Raúl Arreola Cortés, de padres michoacanos, nació por circunstancias del trabajo de su padre en el sur del estado de Chihuahua, en la ahora inexistente Estación Ortiz de ferrocarril, el año de 1917 y en plena etapa carrancista de la Revolución Mexicana. Ese año se había promulgado, un 5 de febrero en Querétaro, la Constitución mexicana (aún nominalmente en vigencia); terminaba la ‘expedición punitiva’ gringa contra Francisco Villa quien (el 9 de marzo de 1916) había atacado el poblado de Columbus, Nuevo México; Pascual Ortiz Rubio, gobernador de Michoacán, decretaba el 15 de octubre la fundación de la Universidad Michoacana, y entre el 7 y 8 de noviembre culminaba la Revolución de Octubre soviética con la entrada del ejército bolchevique al Palacio de Invierno en Petrogrado; una semana después, el 16 de noviembre, nacía Raúl Arreola Cortés, quien fue registrado en la ciudad de Parral de Hidalgo de la norteña entidad.

Pascual Ortiz Rubio, gobernador de Michoacán, decretaba el 15 de octubre la fundación de la Universidad Michoacana, y entre el 7 y 8 de noviembre culminaba la Revolución de Octubre soviética con la entrada del ejército bolchevique al Palacio de Invierno
Pascual Ortiz Rubio, gobernador de Michoacán, decretaba el 15 de octubre la fundación de la Universidad Michoacana, y entre el 7 y 8 de noviembre culminaba la Revolución de Octubre soviética con la entrada del ejército bolchevique al Palacio de Invierno
(Foto: Especial)


“Sus padres fueron Simón Arreola Barajas, militar, nacido en Ario de Rosales hacia 1890, y Guadalupe Cortés, originaria de Ecuandureo, donde nació durante la transición del siglo XIX al XX.
Al retornar los Arreola Cortés a Michoacán se establecieron en Pátzcuaro, allí transcurrió la infancia, parte de la adolescencia e inició la educación básica. Y de allí su profundo sentido de pertenencia a la ciudad lacustre. A la edad de quince años, hacia 1932 y gracias a una beca del Ayuntamiento de Pátzcuaro, llegó a Morelia para terminar la educación primaria en la Escuela Técnica Industrial Álvaro Obregón. Allí, además de estudiar, aprendió el oficio de impresor y llegaría a ser director de sus talleres. Con el tiempo las vicisitudes de la época lo llevaron a la Secretaría General del Sindicato de Impresores y a la del Comité Local de la Confederación Revolucionaria de Michoacán del Trabajo, responsabilidades que le ocasionaron, incluso, persecución y encarcelamiento. Posteriormente, entre 1938 y 1943, tal como su vocación la exigía, cursó en la Escuela Normal de Morelia, perteneciente a la UMSNH, la secundaria y la carrera del magisterio. En 1944, al titularse de profesor normalista, trabajó en la Escuela Normal Urbana Federal de Morelia (ENUF) impartiendo clases y desempeñándose como subdirector. Hacia 1948 ingresó al Colegio de San Nicolás para cursar el Bachillerato en Ciencias Sociales y de 1950 a 1952 estudió en la Escuela Normal Superior de México.

“De manera simultánea a sus estudios y labores, durante estos años emprendió, gracias a su persistente inclinación por las letras y al oficio de impresor, diversos proyectos editoriales y literarios que después harían posible sus extensas investigaciones sobre nuestra literatura y pondrían los cimientos para su conocimiento sistemático. Entre 1944 y 1945 con Enrique González Vázquez y Tomás Rico Cano editó 23 ejemplares de la revista Pliego. Mensaje Juvenil; luego, a partir de 1947, fue uno de los colaboradores asiduos de la revista La Espiga y El Laurel, cuyo último número, el 19, correspondiente a los meses de enero a marzo de 1953, se cierra con dos breves reseñas de libros firmadas con las proverbiales siglas: “R.A.C.” (ambas reseñas referidas a dos compendios preparados por Elena Medina Ortega sobre Ramón López Velarde para la Imprenta Universitaria, México, 1952). En los años 50 estableció la Editorial Cantera en la que publicó siete valiosos volúmenes de los Cuadernos de literatura michoacana (1951-1955) y trece números de la revista Cantera (1956-1957).

“Incansable en su afán formativo, cursó la Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Realizó estudios de maestría en la rama de profesorado en la Facultad de Altos Estudios Melchor Ocampo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, de 1962 a 1963”. Fue rector interino de la UMSNH durante el controvertido periodo 1983-1985.

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