Arturo Alejandro Bribiesca Gil
La UMSNH, centenaria y enferma
Viernes 24 de Noviembre de 2017
A- A A+

La máxima casa de estudios de los michoacanos recién cumplió 100 años (aunque hay quienes sostienen que formalmente los cumple hasta el año que entra). Lo hace en medio de una crisis financiera que pone en riesgo su existencia. Desde hace un lustro, como mínimo, los problemas financieros se han agravado, haciendo de nuestra centenaria universidad una institución con mucha historia, pero con poco futuro (sombrío como mínimo).

Son varios los males que tienen hoy enferma y en cuidados intensivos a nuestra noble Universidad: la sangría sindicalista, la gratuidad de la educación superior, los malos manejos, la corrupción, la perversión de los fines y en los manejos de las casas de estudiantes, entre otros.

En la desgracia actual he vislumbrado infinidad de manifestaciones de solidaridad de miles de egresados de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que se preocupan por su Alma Mater
En la desgracia actual he vislumbrado infinidad de manifestaciones de solidaridad de miles de egresados de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que se preocupan por su Alma Mater
(Foto: ACG)



Está de más profundizar en el análisis y en la crítica a los referidos males; no sé si todo se ha dicho ya, pero sí mucho; tan así, que me atrevo a afirmar que las causas están sobreanalizadas y no así las posibles soluciones. Los ríos de tinta, real y digital, corren para señalar lo evidente y poco se escribe o se dice sobre propuestas concretas para corregir el rumbo, salvo aquellas muy generales, plagadas de lugares comunes.
Partiendo de lo anterior y fiel a mi costumbre en la solución de problemas de prestar más atención hacia adelante que hacia atrás, pretendo hacer una crítica novedosa, o al menos que un escribidor no ha escuchado, que a su vez es un esbozo de propuesta que puede llevar recursos a las lastimadas arcas universitarias.

En la desgracia actual he vislumbrado infinidad de manifestaciones de solidaridad de miles de egresados de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que se preocupan por su Alma Mater y que de alguna manera quisieran ayudar en la solución del conflicto.

Las autoridades universitarias, por décadas, han sido miopes desde un punto de vista mercadotécnico.

Todas esas voces solidarias mencionadas previamente, más egresados en general, jubilados, profesores y empleados en activo, y los miles de estudiantes vigentes, son clientes potenciales de suvenires y parafernalia oficial y de calidad de la UMSNH y de sus diversas escuelas y facultades. No dudo que, sobre todo en la coyuntura actual, aquellos que tienen la capacidad económica, y hasta muchos que no, gustosos adquirirían chamarras, playeras, camisas, gorras, llaveros, tasas, relojes y cualquier otro objeto que se les ocurra como recuerdo para demostrar con estos su orgullo nicolaita. Yo lo haría.

Es importante destacar qué si hay este tipo de objetos y prendas, pero no son oficiales, no poseen un mismo estándar de calidad y diseño ni contribuyen a la subsistencia de la institución.
En fin, sé que esta idea, de aplicarse, no resuelve el grave problema actual, pero bien puede generar cientos de miles de pesos anualmente, que a largo plazo pueden servir en la solución de problemas de corte financiero. No olvidemos que los centavos paulatinamente, y siendo constantes, se hacen pesos.

Otrosí: Senadores de la República. Medalla Belisario Domínguez para el escritor, luchador por los derechos de la comunidad LGBTT y divulgador científico Luis González de Alba, y equidad de género en sus designaciones.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

De reo a gobernante

Quinto partido a la vista

Hablemos del mundial

Pacto por la mujer

Día Mundial de la Libertad de Prensa

Limpiaparabrisas

La Fontaine

Arte y libertad

Los tres alegres compadres

Azorín y la eubolia

El culto a la ley

México en la piel (cuento corto)

México en la piel

México en la piel

Lupe Valdez

Javier Marín, distinguido uruapense.

Soñemos

El desgaste del poder

Hasta luego

Movernos en un esquema

Dos doctores y un licenciado

Candidatos priistas de pura cepa

La UMSNH, centenaria y enferma

Frente religioso

Ciudad Gobierno

Equidad de género e impartición de justicia

El culpable: Díaz Ordaz

Llamémosles sin partido

Henning Mankell

¿Y la ley general de justicia cívica apá?

“Si”, de Rudyard Kipling

El top ten del Frente “Ciudadano” por México

#NoalFiscalPresidenciable

¿Presidencialismo o parlamentarismo?

Meade y Manlio

Maldita percepción

El póker de ases de Peña

La edad del presidente

El “socavón” michoacano

Yo quería escribir del clima…

AMLO y el cantinero

¿Por qué no hemos ganado una Copa del Mundo?

Una generación de “ruptura” que no llega

¿Eres progresista y liberal?

Silvano emulando a Peña

Voto obligatorio

Murat presidente

Tres apuntes de la elección del Estado de México

Michoacán y el Índice de Competitividad Estatal 2016

Migrantes diputados

Un Macron mexicano

Los delfines, entre humanidad y raja política

El discurso de la honestidad

Veytia y la corresponsabilidad de las ratificaciones

Se buscan mejores políticos

Engañando con la verdad

De Juárez a Colosio

Lenin Moreno, un ser excepcional

Prisión y temple

Reducción de salario por enfermedad: posverdad

Dos ilustres e ilustrados michoacanos

Turismo político

Divide y vencerás

En el centenario de nuestra Carta Magna

Movilidad

Inminente reducción del Congreso de la Unión

Los políticos, la fábula

Por una reducción del IEPS a gasolinas

Postverdad

Política ficción

Rebelión

Día Internacional contra la Corrupción

Fidel

Deudas públicas estatales

El sueño americano

Trump presidente

Descarríos de la izquierda y la derecha en México

Los polémicos Nobel

Nuevo sistema de justicia laboral

Marcelo Ebrard, un hombre con estrella

Marcelo Ebrard, un hombre con estrella

Los ex priistas

Informes, ¿boato o rendición de cuentas?

¿Discriminar es pecado?

Los pluris

El deporte olímpico mexicano