Estrellita M. Fuentes Nava
Los millones del PEF 2018 ¿hacia dónde?
Viernes 17 de Noviembre de 2017
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La semana pasada se aprobó el Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2018 por un monto de 59 billones 279 mil 667 millones de pesos (equivalente al 23.1 por ciento del PIB) después de diez horas de discusión, lo cual marcó un tiempo récord tomando en cuenta que estos paquetes pueden llevarse días y noches de discusión comúnmente, y que suele hacerse casi al finalizar el año. En la columna Templo Mayor del periódico Reforma del domingo pasado, se maneja el rumor de que la prisa de sacar esta aprobación fue para facilitarle las cosas al secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, de quien se rumora podría anunciar su salida próximamente.

 Estamos hablando de cifras multimillonarias con respecto al PEF que mucho podrían hacer a favor de todos los mexicanos, pero desafortunadamente el gran lastre en nuestro país que es la corrupción
Estamos hablando de cifras multimillonarias con respecto al PEF que mucho podrían hacer a favor de todos los mexicanos, pero desafortunadamente el gran lastre en nuestro país que es la corrupción
(Foto: TAVO)



Algunas dependencias federales recibieron incrementos sustantivos como el Instituto Nacional Electoral con un 53.3 por ciento (recordemos que será la encargada de organizar las elecciones presidenciales el año que entra), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 12.2 por ciento; la Sedena, 11.4 por ciento, y la Secretaría de Marina, 13.4 por ciento. Caso contrario de las más castigadas que fueron la Oficina de la Presidencia -5.7 por ciento; la Secretaría de Hacienda, -6 por ciento; Turismo, -5.7 por ciento. Por otra parte, la buena noticia es que para el combate a la corrupción se destinarán tres mil 981 millones de pesos y para el Fondo Nacional de Desastres, 18 mil millones de pesos, por el tema de la reconstrucción del pasado sismo del 19 de septiembre.

Sin embargo es de sorprenderse lo que apunta Paulina Castaño de la fundación Fundar en lo que refiere a la publicidad oficial del gobierno federal, ya que en lo que va del sexenio, de 2013 a 2017, se han gastado más de 38 mil 247 millones de pesos, sobreejerciendo 49 por ciento en 2013, 35 por ciento en 2014, 80 por ciento en 2015 y 134 por ciento en 2016. Al respecto se observa una clara falta de mecanismos de transparencia y regulación, por lo que con ello se sigue reproduciendo el viejo modelo para controlar a la prensa.

Otros que no economizaron en lo más mínimo fue el Congreso federal, que se autorizó un presupuesto de ocho mil 439 millones de pesos. De ahí se desprende la cifra de lo que se llevará cada uno de los diputados en agosto de 2018: 864 mil pesos más prestaciones y su fondo de ahorro (recordemos que anualmente cada legislador gana un millón 436 mil 397 pesos). También los senadores no se quedan atrás: cada uno de ellos recibirá 2.4 millones de pesos por Seguro de Separación Individualizado. Pareciera que es más importante la tarea de asegurar el gasto en la publicidad oficial y en los bonos de liquidación de los diputados que en aclarar por qué los damnificados de Juchitán, Oaxaca, no han podido hacer uso de los tres mil pesos del primer depósito que les habían prometido en sus tarjetas para la reconstrucción de sus viviendas afectadas por el sismo.

También la cultura de los moches para los estados y los municipios no tiene visos de ser erradicada: de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en el PEF 2018 la Cámara de Diputados privilegió fondos discrecionales que carecen de reglas de operación con 28 mil 649 millones de pesos, en su mayoría a través del Ramo 23. Aunado a lo anterior recordemos nuestra condición de que una gran parte del presupuesto se destina al pago de la deuda externa y que el ingreso del presupuesto público depende principalmente del petróleo. Pero aquí hay otro dato interesante: el narcotráfico y los delitos fiscales representan ingresos por el orden de los 1.13 billones de pesos en México (58 mil 500 millones de dólares), equivalentes al 6.6 del PIB de 2014, de acuerdo con un estudio realizado por el Grupo de Acción Financiera al que tuvo acceso Reuters.

Estamos hablando de cifras multimillonarias con respecto al PEF que mucho podrían hacer a favor de todos los mexicanos, pero desafortunadamente el gran lastre en nuestro país que es la corrupción no permite que ese dinero luzca y abone a apuntalar las bases del crecimiento para los próximos años. También tiene que ver con el modelo económico, puesto que nos hemos ocupado más de la política macroeconómica que del dinero que lleva cada ciudadano en su bolsillo para subsistir. Los próximos meses serán muy moviditos entre los destapes, las alianzas y las firmas para los candidatos independientes, pero en verdad que necesitamos un gran diálogo nacional que nos aterrice a todos y que siente las reglas del juego económico y social para quien sea que llegue a ocupar la silla presidencial para los próximos años.
Por lo pronto el equipo de transición no tendrá de qué preocuparse: sus gastos ya están incluidos en el PEF 2018 y les corresponden 150 millones de pesos…

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