Hugo Rangel Vargas
Ayuntamientos en crisis
Viernes 3 de Noviembre de 2017
A- A A+

Justo en la discusión anual de Presupuesto de Egresos de la Federación y del Paquete Económico en su conjunto, aparece con recurrencia en los últimos años la situación financiera por la que atraviesan los gobiernos municipales del país. Y es que desde hace años la Conferencia Nacional de Municipios de México ha venido alertando sobre la grave situación por la que atraviesa este nivel de gobierno.

A decir del copresidente de esta organización, Víctor Báez Ceja, al menos un millar de los más de dos mil ayuntamientos del país están al borde del colapso, situación que tiene en permanente vilo las posibilidades de los gobiernos locales para abastecer de servicios elementales para la población, como lo son el agua, la recolección de basura, los panteones y los rastros, entre otros.

La crisis más grave que enfrentan los gobiernos municipales no sólo es económica o financiera, también es organizacional e institucional.
La crisis más grave que enfrentan los gobiernos municipales no sólo es económica o financiera, también es organizacional e institucional.
(Foto: TAVO)



Una razón fundamental de esta situación se encuentra en el régimen fiscal, que es en exceso centralista. El gobierno federal concentra casi la totalidad de las facultades legales para el cobro de impuestos y transfiere a los estados y municipios un porcentaje ínfimo de los recursos que recauda.

Sólo por citar un ejemplo: de los recursos provenientes de impuestos e ingresos petroleros, la Federación traslada a los otros niveles de gobierno 24 centavos de cada peso por la vía de las participaciones de ingresos federales y 20 centavos de cada peso a través de las llamadas aportaciones federales. Esto ocurre muy a pesar de que, conceptualmente, el gobierno federal es un ente abstracto desprovisto de territorio, puesto que significa la representación de un pacto entre entidades libres y soberanas.

Mientras esto sucede en el país, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ha recomendado al gobierno de la República que instrumente acciones tendientes a incrementar las capacidades recaudatorias de los gobiernos municipales. Esto parecería una tarea urgente para colocar al país en los estándares de otras naciones del continente. En Brasil y en Argentina, por ejemplo, los ingresos tributarios de los gobiernos estatales y municipales representan el 10.1 y el 4.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en México esta cifra asciende al 0.6 por ciento.

Sin embargo, las consideraciones de este organismo internacional son omisas de las deficiencias estructurales y añejas que tienen los gobiernos locales para poder enfrentar la tarea del cobro de impuestos.
Por años debilitados, los ayuntamientos poco pueden hacer, por ejemplo, para poner frente al poder económico y la capacidad de corromper instituciones que tienen grandes corporativos o empresas, o bien para medrar las redes de complicidad política que tendió durante décadas el partido dominante y que permitían usar el pago del Predial o del servicio del agua como una moneda de negociación que servía para pagar favores políticos a lugartenientes y cacicazgos.

La crisis más grave que enfrentan los gobiernos municipales no sólo es económica o financiera, también es organizacional e institucional. La modernidad sigue siendo una entelequia para cientos de alcaldes que son exigidos en sus resultados pero que tienen pocas herramientas, y en algunos casos escazas capacidades gerenciales y de gestión, para hacer frente a los retos de una sociedad con un mayor grado de complejidad.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?

Aplausos desaparecidos

¿Estado laico?

Michoacán: Las cartas están echadas

…Y no te volverán a aplaudir

El legado de Castillo

2018: Los adelantos del festín

2015: El paradigma en develación

Michoacán es un desmadre

2014: Lugar indeterminado

EPN: Revolución cancelada

EPN: La desproporción del derrumbe

El momento de Goyo y los nicolaitas

Economía campesina: Economía libertaria

Economía campesina: economía libertaria (Primera de dos partes)

Convención de Aguascalientes: El centenario

Contepec: Desempantanar a Michoacán

“La Tuta” y la mano que lava a la otra

PRD: La nueva cuota de sangre

Tauromaquia: el ejercicio de la libertad

EPN: La nomenklatura

Consejo Económico y Social de Michoacán: Las resistencias

La madre de las consultas

Reformas: de Acapulco a Atlacomulco

Michoacán: entre la desmemoria y la ignominia

FVF: El riesgo de los ciegos y los sordos

Y sigue la yunta andando

Televisa: El pecado original

Campo y Reforma Energética: la lucha que viene

Los pendientes de Alfredo Castillo

La rebelión de la humildad

Crecimiento económico: Guerra de tecnócratas