Arturo Alejandro Bribiesca Gil
¿Y la ley general de justicia cívica apá?
Viernes 29 de Septiembre de 2017
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El 5 de febrero pasado se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma constitucional que modifica diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de mecanismos alternativos de solución de controversias, mejora regulatoria, justicia cívica e itinerante y registros civiles, la cual entró en vigor al día siguiente de su publicación.

El tema que traigo a su atención en esta ocasión es concretamente el de la justicia cívica, la cual es importantísima para avanzar hacia una mejor sociedad. Este tipo de justicia cotidiana permite solucionar conflictos menores, que en muchas ocasiones resultan largos y costosos por una inadecuada atención y solución temprana. Dichos conflictos menores surgen de la convivencia diaria, entre vecinos, en las escuelas, en los centros de trabajo, en las calles en general, o por materia de tránsito y vialidad, y son inevitables; sin embargo, una convivencia sana es posible si existen mecanismos que permitan resolverlos de manera pronta, eficaz y sin muchas formalidades.

Algunos conflictos menores surgen en materia de tránsito y vialidad
Algunos conflictos menores surgen en materia de tránsito y vialidad
(Foto: Especial)



En menos palabras: la justicia cívica busca atender y resolver infinidad de conflictos desde su génesis y evitar que estos crezcan y terminen generando costos innecesarios al gobernante y al gobernado.
Regresando a la reforma, en los transitorios de dicha reforma constitucional, el Congreso de la Unión se autoimpuso la obligación de expedir en un periodo de hasta 180 días naturales, entre otros cuerpos normativos, la correspondiente Ley General de Justicia Cívica. El mes de agosto pasado venció ese plazo legal. ¿Y la Ley General de Justicia Cívica apá?

¿Qué pasa si los señores y señoras legisladoras no cumplen con una obligación de este tipo? No pasa nada, porque estamos en presencia de una obligación que nace de una norma imperfecta. Las normas imperfectas son prohibiciones u obligaciones sin sanción alguna y abundan en la legislación mexicana. Esto es, que si determinada persona, servidor público o simple ciudadano incumple una obligación o viola una prohibición, pero ésta no conlleva una sanción aparejada, simplemente no puede ser sancionado. O sea, por favor, eso y nada es lo mismo.

En fin, espero que pronto contemos con la ley general que establezca las condiciones para que las entidades federativas regulen sobre el tema, para que la justicia se vuelva una realidad en todos los municipios del país. Mientras tanto, afortunadamente para los que vivimos en Morelia, desde al año pasado ya opera en dicho municipio un modelo de justicia cívica que poco a poco está dando resultados tangibles, razón por la cual está siendo tomado en cuenta para la construcción del modelo nacional.

Otrosí: Medalla Belisario Domínguez para el escritor, luchador por los derechos de la comunidad LGBTT y divulgador científico Luis González de Alba, a casi un año de su muerte. 2 de octubre no se olvida.

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