Julio Santoyo Guerrero
El precio político del proteccionismo de Trump
Lunes 28 de Agosto de 2017
A- A A+

Nada es casual en la política. Creer que el presidente estadounidense actúa sin cálculo y de manera errática al aseverar que es preferible echar por tierra el Tratado de Libre Comercio si no se modifica en su favor el déficit comercial, es no tener presente la manera en que piensa la base social que le llevó a ganar la elección presidencial.

Su proteccionismo le está dando mejores resultados en el terreno político, en el económico lo destrozará, desafortunadamente con malas consecuencias para muchos.
Su proteccionismo le está dando mejores resultados en el terreno político, en el económico lo destrozará, desafortunadamente con malas consecuencias para muchos.
(Foto: Especial)

No hay ocurrencia sin propósito en su discurso por contradictorio que parezca. Cuando se ha pensado que al paso de los meses el peso de las instituciones estadounidenses terminaría modificando el discurso y la actuación del presidente, se ha dejado de lado el hecho de que a diferencia de sus antecesores, Trump atrajo y construyó una base social antisistema a partir de reivindicar un imaginario de proteccionismo económico y racial, justificándolo en los efectos supuestamente "negativos" que han traído para su país el libre comercio, la multiculturalidad y la migración. Una base social y electoral, que no obstante el desgaste presidencial, como lo muestran algunos estudios de opinión, sigue estando ahí, al lado de Trump, atenta y claramente entusiasta a los discursos en los que refrenda el proteccionismo y la supremacía nacional.

Y por el desgaste Trump se ve precisado a reactivar el apoyo en sus bases electorales, las que siguen estando interesadas en escuchar que su líder confirme la ruta de echar abajo el Tratado de Libre Comercio y obligar a las empresas estadounidenses a "regresar" los empleos, de construir un muro fronterizo que debe pagar México, de respaldar el supremacismo racial y la persecución de migrantes. No hay ocurrencia, Trump necesita activar a su base electoral para contener el cuestionamiento de sus malquerientes en la Casa Blanca que lo quieren fuera del despacho presidencial. Trump, que desde la campaña supo comprender los miedos, frustraciones y decepciones de la sociedad estadounidense, sabe que hoy el pensamiento de esa sociedad sigue sin cambiar y, ávida de un discurso que la convoque, le genere catarsis y una ruta de salida para su quebrada esperanza.

No es sólo una balandronada el discurso anti TLC de Trump o decires que no ponen en riesgo los propósitos de negociación de México para el acuerdo comercial. Trump es el presidente de Estados Unidos y su fraseología no debiera ser vista sólo como táctica de negociación, él sabe que en el contenido del acuerdo comercial se está jugando el apoyo de su base electoral. Si pierde su base electoral, porque el acuerdo excluya sus pretensiones proteccionistas, Trump estará fuera de la Casa Blanca. Parece un hombre acorralado porque a las poderosas empresas que hacen negocios con México y Canadá en el marco del TLC les pega, y fuerte, el proteccionismo que quiere imponer la Casa Blanca y generan fuertes corrientes de presión para que no se rompan los principios básicos del acuerdo, mismos que son compartidos por un amplio sector de republicanos y demócratas.

No existe certeza plena de que las negociaciones comerciales arriben al ideal que el gobierno mexicano persigue. Bien haría tener a la mano el plan B o C para encarar la probable salida de Estados Unidos del acuerdo comercial. Tanto para Trump como para Peña la negociación del acuerdo no sólo supone un contenido económico, está muy claro que el político, así se diga lo contrario ante la prensa, es vital para su sobrevivencia. Trump está tratando de que en este lance su fuerza política no sufra merma, y sabemos que para que esto ocurra deberá dar satisfacción a sus electores que siguen siendo una gran fuerza y su único recurso. Peña sabe que si al menos se le da continuidad a los principios del TLC, capitalizará políticamente en su favor en un año crucial, el de la sucesión presidencial, y si no fuera así, la incertidumbre económica se traducirá inevitablemente en incertidumbre política.

El caso de Trump es el de todos los populistas que terminan enredados con sus propuestas demagógicas, que por su simplismo y contexto terminan arrastrando multitudes deseosas de soluciones fáciles en momentos de crisis y derrotados trágicamente por la realidad. Su proteccionismo le está dando mejores resultados en el terreno político, en el económico lo destrozará, desafortunadamente con malas consecuencias para muchos.

Sobre el autor
Julio Santoyo Guerrero Estudió Filosofía en la UMSNH Docente desde 1983 Analista en medios impresos y electrónicos desde 1988 Articulista fundador de Cambio de Michoacán desde 1992.
Comentarios
Columnas recientes

La relatividad del cambio

¡Pero si ya son gobierno¡

La reforma educativa es con Gordillo

¿Derogación educativa o moderada reforma?

Matando la lluvia a cañonazos

Electricidad, el olvido de los pioneros.

El nuevo consenso

También son dueños del cielo

La familia y el árbol

El impulso

Que prevalezca la paz

La alianza que no fue.

Encuestas: falibles o simple manipulación

Alemán y los límites de la libertad

El olvido electoral del medio ambiente

Manual para vencer la credulidad y la falsedad electoral

El obsequio michoacano para AMLO

La prioridad

Democracia dinástica

El agua, ¿asunto de seguridad nacional?

A quien corresponda: SOS, prevaricación ambiental

Elecciones limpias o ganar a toda costa

El arte del engaño y el caso Anaya

Los trabajos de los justificadores

Desdén suicida

Ni ven ni escuchan

¿La peor elección?

El rito de la fantasía del cambio

Época de oportunismo, demagogia y espejismos

Votos y nada más

La mayoría imposible

¿Ya en serio... cómo le van a hacer?

Nos quedan los atajos de la política mágica

La tierra es plana, el cambio climático es una mentira

Una Presidencia desierta

Entonces, ¿otra vez se perdió la guerra?

¡El agua se teñirá de rojo!

No se pierde lo que no se tiene

Estas nuevas independencias

Sí, ¿pero cuál es la fórmula?

El boom de los independientes

Nieves y Umécuaro, donde vale más un aguacate que la vida de una familia

Desbordados de fraternidad

Desde Madero, construyendo un Área Natural Protegida

La política que tenemos... y que somos.

Inseguridad, esa letal costumbre

El precio político del proteccionismo de Trump

Juegos de fuerza

Cada loco con su guerra

Acuerdo para recuperar los bosques

Gratitud a los maderenses

Líderes "ejemplares"

Escépticos, desconfiados e indignados

Contrarreforma ambiental

Los ecocidas son genocidas

¿Ganaron los aguacateros talamontes?

Justicia en obra negra

Hoy comienza

Creer en la democracia

El aguacate del narco

Desafío al Estado

Piromanía y codicia

Los padrinos del ecocidio

¡Que se jodan los bosques y las aguas de los michoacanos!

La espléndida guerra de Trump

El consenso antisistémico

La carcajada del aguacate ilegal

El poder de los ciudadanos

Sin concesión al ecocidio

Delincuencia ambiental... ¡organizada!

La sucesión presidencial y de cultura cívica

No cualquier unidad nacional

La defensa de México

El futuro está en el pasado

Dios salve de Trump a Estados Unidos y al mundo

Y sin embargo cambiamos

Furia sin cabeza

2017, el año del enojo social

Candidez de los buenos

La sucesión de la incertidumbre

La política del neoproteccionismo

La caja de Pandora que abre Trump

Beneficios de la debilidad institucional

Cuestión de confianza

¿Y después del repudio a la política y los políticos, qué?

Lobos del planeta

La ordinaria inseguridad

Gobierno de consenso para lo que falta

El arrogante Trump y el pequeño Peña

Dos largos años aún

Decreto para la popularidad

¿Diálogo o garrote?

¡Siguen ahí!

El discreto gasolinazo del débil presidente

¿Es que nuestros bosques morirán?

¿Como caballeros o como lo que somos?

Pintaron su raya

No es el conflicto en turno, es la ruta del país

No es la flama, es que todo está seco

La sacrosanta corrupción

Actualidad de la oposición

Atraco a los bosques

La trampa

Bagatelas en lugar del oro

Que arda la corrupción, no los bosques

Ceguera antilaboral

No había entrado a un lugar parecido

La sorpresa

El que da y quita

El arte de inducir olvido y confusión

Crónica de 3 desacatos o el reto a las instituciones ambientales

Sierra de Madero: deforestó, robó, se burló de juez federal y está libre

¿Otra vez perdiendo, otra vez el infierno?

No es la envidia, es la fragilidad

¿Qué esperaban?

Julio Santoyo Guerrero

Mireles, la venganza de un sistema omiso

¿Quién quemó Roma?, ¿acaso Kate del Castillo?

Por una jodida placa

Reconsideración

Pagar y castigar

El tino de Arnaldo

Silvano y Nuño

El traje del gobernador

Voluntarismo y gobernabilidad

Los vulnerables municipios

El bono de confianza

Silvano y el recurso de la política

Días de mea máxima culpa

El paso decisivo

Libres y cortesanos

Informe oficial de la realidad

Silvano y el minotauro de papel

No debe pasar

Sembradores de lumbre

Los hombres del presidente

Ojalá sólo fuera el organigrama del gobierno

\"Inteligencia, honestidad y huevos, si no va a valer madres\"

De resultados y de oficio político debe ser

El respiro del 7 de junio

La era del nuevo comienzo

¡Votamos por la democracia!

Y sin embargo, allí está la delincuencia

Mentiras estelares

03paty11

El retorno de los videos

Las encuestas como propaganda

De frivolidad y propaganda negra

Candidatos: sanar la duda

Conciencia de la responsabilidad cívica