José Luis Ceja Guerra
Ecos de la Ciénega
A las plazas
Lunes 17 de Julio de 2017

La dinámica de hacer política ha cambiado porque ha cambiado también el consumidor de política y se han sintetizado los sentimientos y emociones del ciudadano

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Es tradicional que conforme se acerca el periodo electoral los aspirantes a cargos populares salgan de la comodidad de sus refugios para dejarse ver en las plazas de su localidad aprovechando el menor pretexto.

Sin embargo algo parece estar ocurriendo, al menos en Jiquilpan, pues pocos de los que se mencionan para buscar un cargo de elección popular se han dejado ver pese a la gran cantidad de eventos culturales y deportivos que se han desarrollado, y eso, para quienes buscan que sus aspirantes se posicionen para acomodarse ellos, es ya preocupante.

Conforme se acerca el periodo electoral los aspirantes a cargos populares salgan de la comodidad de sus refugios para dejarse ver en las plazas de su localidad aprovechando el menor pretexto.
Conforme se acerca el periodo electoral los aspirantes a cargos populares salgan de la comodidad de sus refugios para dejarse ver en las plazas de su localidad aprovechando el menor pretexto.
(Foto: Cuartoscuro)

Eso puede deberse a que algunos aspirantes creen, y perdonen la expresión, que “las redes sociales son la neta”, y que el hecho de postear una imagen los convierte de automático en figuras internacionales y todo el mundo los ve; evidentemente tendremos que hacerles entender la realidad, triste por cierto, de que no es así.

Habrá que explicarles qué son contactos, grupos, fanpages, salas de chat y toda esa terminología tan extraña y absurda que pocos entendemos pero que todos tratamos de utilizar.

Para el político de la nueva generación el tema de las redes sociales resulta una maravilla pues su difusión es relativamente económica, no tiene restricciones en cuanto a los contenidos, pueden eliminar de sus contactos a quienes no están de acuerdo con ellos, puede mejorar sus rostros, quitarse las arrugas, la papada y los labios partidos pero, sobre todo, pueden crear un ejército de perfiles falsos para autocomplacerse en todos los sentidos.

Es innegable que la política tradicional, la de las plazas llenas de consumidores de tortas y refrescos escuchando un discurso ensayado, se ha terminado; la dinámica de hacer política ha cambiado porque ha cambiado también el consumidor de política y se han sintetizado los sentimientos y emociones del ciudadano, y ahora el potencial votante no reclama, simplemente postea un “me entristece”, no escribe y comenta con imágenes ante esto y para estar a tono les diré que esta nueva forma de hacer política “me enflorece”.

¡Qué días aquellos de los discursos encendidos! Los aplausos, las mentadas de madre, los chiflidos, el ver cara a cara al político y tratar de adivinar sus intenciones; ahora habrá que acostumbrarse a los discursos escritos plenamente estudiados con consultas a Google para poder usar palabras rimbombantes en las publicaciones.

El político actual no tiene ya entre su equipo de trabajo a un publicista o un asesor de imagen que le diga cómo vestirse, cómo sentarse, cómo moverse lento como posando para la fotografía… ¡no! Ahora trae a un técnico en computación por si le falla el celular para subir sus fotos a las redes sociales, trae a un diseñador gráfico para que le meta toneladas de Photoshop a sus fotografías y elimine a algún colado de esos que nunca faltan en sus fotos.

Durante la próxima campaña tendremos una elección que se jugará a través de los celulares, las tabletas, las redes sociales y se apelará a la imagen, pero no a la imagen en el concepto antiguo de probidad, sino a la imagen literal.

En este entendido el aspirante que cite mejor a los clásicos (previa visita a Google) dará la idea de ser culto, el que suba las mejores fotos (editadas) dará la idea de ser bello o bella y el que se tome más fotos estrechando manos sudorosas de trabajadores dará la idea de ser un demócrata.

Dos cosas:



No recuerdo el nombre, pero hay un cineasta venezolano que dice que el futuro de los movimientos sociales está en las redes sociales (estamos jodidos si vemos la gran cantidad de perfiles que se identifican con El Señor de los Cielos, La Reyna del Sur, El Chema Venegas y Jenny Rivera).

En el próximo proceso electoral, piensa, Oh patria querida, que en México cada votante tiene un celular.

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