Hugo Rangel Vargas
Las opciones de Mireles
Viernes 9 de Junio de 2017
A- A A+

El líder de las autodefensas resulta un hombre incómodo para el régimen.
El líder de las autodefensas resulta un hombre incómodo para el régimen.
(Foto: Cambio de Michoacán)

José Manuel Mireles Valverde ha dejado la prisión en la que de manera absurda permaneció durante tres años. Su libertad, sin embargo, no ha significado su justicia puesto que las autoridades le siguen un proceso del cual no ha sido exonerado a cabalidad, mismo que se yergue como una espada sobre su cuello ante el evidente uso político de la ley en su contra.

Y es que el líder de las autodefensas resulta un hombre incómodo para el régimen. Su capacidad de atraer reflectores derivada de su arrojo, así como su habilidad para sobrevivir, política y físicamente, ante condiciones extremadamente adversas, son factores explosivos que se agregan a lo incisivo de sus cuestionamientos sobre el grado de corrupción de la clase gobernante.

Un poco más mesurado, aunque con la agudeza de sus críticas más afinada, Mireles ha insistido en que “la lucha debe continuar”, y si bien ha dejado entrever que las armas ahora podrían ser otras, ha dicho que sólo hasta que haya paz podría darse “el lujo de dejar de luchar”.

Medico de formación, Mireles Valverde sabe bien que el diagnóstico de la entidad y del país sigue siendo el mismo que provocó la efervescencia de los grupos de autodefensa. La inseguridad galopa aún sobre el lomo suave y acolchonado de la impunidad y la corrupción de las autoridades, la crisis social que desmiembra familias y desarticula valores está acelerándose como producto de la falta de oportunidades y de la terrible desigualdad, la crisis aguda de representatividad y de legitimidad que padece el gobierno es el acicate que obliga a la ciudadanía a pensar en formas de organización autónoma y en algunos casos de autogobierno.

Por ello es que los ingredientes de la mezcla que dieron pie a esa manifestación de hartazgo en la Tierra Caliente michoacana están puestos en la mesa. Mireles lo sabe, pero su reacción ahora se sopesa con otros factores y con la apertura de muchas más alternativas. Sin embargo, el movimiento de las autodefensas podría impregnarse en el destino del país y de Michoacán, si es que su líder decide que sus posibilidades de lucha se abran en el terreno de la sociedad civil.

Sin embargo, las tentaciones sobrarán para Mireles ante el permanente asedio de los partidos políticos de cara a la coyuntura de 2018 y lo rentable que podría resultar en términos de votos su figura. Sin descalificar la vía electoral, el líder de las autodefensas podría ser la punta de lanza de un proceso de recuperación social de la capacidad de asombro, del cual la representación en espacios públicos podría ser la consecuencia, quizá no la causa.

Por ello desde que salió en libertad, Mireles ha llamado a muchos ciudadanos a unirse al llamado para despertar conciencias. Las consecuencias de que el futuro del país se debata desde la conciencia de los ciudadanos podrían significar una verdadera vanguardia transformadora que derive en efectos, sí en el proceso electoral venidero, pero con resonancias mucho más allá de esa inmediatez.

Las alternativas de Mireles son vastas pero no se trata sólo de él. El doctor sabe que el malestar del país debe ser combatido con un remedio de amplio espectro. Por ello es que quizá a su figura le sigan otras, probablemente con menos barba y bigote, con mucha menos agudeza o sin la estatura física y moral de su persona, pero todas haciendo eco a su pertinente llamado a sacudir el alma ante la injusticia.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?

Aplausos desaparecidos

¿Estado laico?

Michoacán: Las cartas están echadas

…Y no te volverán a aplaudir

El legado de Castillo

2018: Los adelantos del festín

2015: El paradigma en develación

Michoacán es un desmadre

2014: Lugar indeterminado

EPN: Revolución cancelada

EPN: La desproporción del derrumbe

El momento de Goyo y los nicolaitas

Economía campesina: Economía libertaria

Economía campesina: economía libertaria (Primera de dos partes)

Convención de Aguascalientes: El centenario

Contepec: Desempantanar a Michoacán

“La Tuta” y la mano que lava a la otra

PRD: La nueva cuota de sangre

Tauromaquia: el ejercicio de la libertad

EPN: La nomenklatura

Consejo Económico y Social de Michoacán: Las resistencias

La madre de las consultas

Reformas: de Acapulco a Atlacomulco

Michoacán: entre la desmemoria y la ignominia

FVF: El riesgo de los ciegos y los sordos

Y sigue la yunta andando

Televisa: El pecado original

Campo y Reforma Energética: la lucha que viene

Los pendientes de Alfredo Castillo

La rebelión de la humildad

Crecimiento económico: Guerra de tecnócratas