Samuel Maldonado B.
Repercusiones
La OEA intervencionista
Martes 4 de Abril de 2017
A- A A+

Desde hace ya tiempo, algunos de los que han gobernado España y otros que han tenido la oportunidad de ser representantes de sus países en América Latina están desesperados intentando eliminar a gobernantes que tengan una pinta de izquierdistas. No toleran a estadistas como los hermanos Fidel y Raúl en Cuba, y menos al actual presidente de Venezuela.

En México, quienes dirigen tal ataque o se solidarizan con la mafia de la OEA, en medio de la penumbra de casi cinco años, no han salido de sus graves y lastimosas equivocaciones administrativas y menos políticas, que han sido de verdadero desastre
En México, quienes dirigen tal ataque o se solidarizan con la mafia de la OEA, en medio de la penumbra de casi cinco años, no han salido de sus graves y lastimosas equivocaciones administrativas y menos políticas, que han sido de verdadero desastre
(Foto: TAVO)

Emisarios de España y de la misma América del muy al norte buscan desesperada e impacientemente fulminar a gobiernos similares al Brasil de Lula o de la argentina Cristina, y más prefieren a los Macri, a los Peña, despreciando siempre a los Maduro de Venezuela o a Evo Morales, de Bolivia, o al reciente de Ecuador, Lenín Moreno.

El Almagro junto con Felipe González son realmente una amenaza para la democracia por intervencionistas y mandaderos. Por eso debiera preocuparnos a todos los latinoamericanos las presiones que del poder económico y político emanan y que van dirigidos hacia quienes en América Latina buscan andar su propio camino y separarse de estos nefastos servidores del capitalismo internacional.

Con el auxilio de los más poderosos, desesperadamente quieren terminar con los Lula da Silva, así como terminaron con Allende para dejar a los Pinochet soldados del capitalismo. Bien sabemos que toda América Latina posee enormes riquezas naturales renovables y no, que harían felices si las tuvieran gente como Trump o como los muchos dictadores que lastimosamente ha tenido nuestra América.

El capitalismo norteamericano buscó inútilmente acabar con Fidel Castro y ahora quieren obstaculizar el regreso de Lula de Silva y a ponerle un suplente a Nicolás Maduro.

Ya el mozo Almagro tiene las instrucciones y la ruta a seguir, por eso no es casual su intervención en los asuntos venezolanos recientes. De allí salieron los cañonazos y las descargas periodísticas de obuses y granadas, provenientes principalmente de la OEA, del gallego José Luis González, ex de España, y de su paisano Luis Almagro, más algunos voluntarios del gobierno de México que han lanzado, específicamente sobre Maduro, una descarga colosal de obuses tratando de “impulsar” la supuesta democracia con la que ellos dicen gobernar.

En México, quienes dirigen tal ataque o se solidarizan con la mafia de la OEA, en medio de la penumbra de casi cinco años, no han salido de sus graves y lastimosas equivocaciones administrativas y menos políticas, que han sido de verdadero desastre. Ante América Latina, el gobierno mexicano (o más bien los capitalistas mexicanos), sujetos súbditos de la Organización de los Estados Americanos, lanza en ristre, se desboca contra el gobierno de Venezuela, justamente cuando el Tribunal Supremo de Justicia del país centroamericano asumió las funciones de la Asamblea Nacional venezolana, debido a la violación de los principios y de las normas constitucionales por parte precisamente de esa mayoría que conforma el Poder Legislativo venezolano.

El Poder Judicial venezolano tuvo que realizar esa medida a efecto de evitar problemas superiores. Los legisladores de oposición provocaron, con apoyo del imperialismo, la intervención expedita de la Corte, las funciones legislativas fueron suspendidas por pocos días, pero rápida y afortunadamente restauradas.

Cabe indicar que desde siempre y en cualquier oportunidad que se les presenta, la Organización de Estados Americanos ha buscado inmiscuirse arbitraria e indebidamente en los asuntos internos nuestros, utilizando a muñecos como a los actuales dirigentes de Argentina y de Brasil, que sumó, en años pasados en México, al famoso por la sublime frase del “¡Nomás comes y te vas!”. El lector fácilmente se acordará quién la inmortalizó.

Afortunadamente ha sido noticia internacional que la intervención de la Corte venezolana, se debió a la desobediencia de la propia Cámara de Diputados al no acatar la sentencia de la Corte de cancelar a “tres diputados” acusados de haber comprado los votos que los hicieron llegar a esa Cámara.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

De antologías y de analogías

De huracanes 'el más peligroso en el Hemisferio Norte'

Dos tipos de cuidado (Felipón y Chente)

¡Ponen alas en sus pies¡ Los miserables peregrinos

¡En 1988, nace¡ ¿en 2018, lo enterraran?

Para desandar el camino ¡hay tiempo Silvano¡

Los soldados al cuartel y los marinos a la mar

Morelia, Ciudad peligrosa

¡Lo que nos cuesta él que se va!

¡RIP AL PRD! ¿Lo querrán como socio?

!Muerto el rey, viva el rey¡

Don Porfirio

Senadores y diputados... ¡Hay que martillar y burilar o cincelar!

La doctrina Estrada y la mano que mece la cuna

La guerra de las drogas, tan tan o batin tín

El arte de gobernar

Mr. Bad Fake

El profesor Raúl Morón

Lo que sigue no será peor de lo que ha pasado...

Las orejas grandes

De globos de Cantoya y pronósticos boxísticos

Los suspirantes y Porfirio Díaz

¡Mi voto para...!

¡Poderoso caballero...! Rico Mac Pato

¡Una jauría de lobos!

¡Soy una idea!, Lula, dixit

La consigna, todos contra AMLO

En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring

¡Lástima, Enrique!

Debatir o no debatir

¡Los mexicanos somos “mucha cosa”!

El gran dedo electoral

¡Ya huele a muerto!

El derbi presidencial

¡Huy que miedo... ahí vienen los rusos!

De sentimientos y sufrimientos, ¡ser o no ser!

Marichuy

¡Buscando una sombra que los cobije!

¡Sufragio efectivo, no reelección!

¡Feliz año, amor mío!

Andrés Manuel López Obrador, ¡el gallo a vencer!

Muchos para tan poca leche

Collares de flores para los elegidos

Los huachi...uleros del país

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido