Arturo Alejandro Bribiesca Gil
Reducción de salario por enfermedad: posverdad
Jueves 2 de Marzo de 2017
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Diputados aprueban reducir 50% el salario cuando trabajador enferme por causa laboral, este fue el incendiario y falso encabezado de una nota de la revista Proceso, del día 21 de febrero pasado. Dicha afirmación nació de lo vertido por la diputada de Morena Aracely Damián González, quien desde tribuna, sin fundamento, señaló que la reforma laboral que se discutía implicaba que al trabajador solo se le pagaría el 50% y no el 100% de su salario cuando enfermara. Obviamente, por lo inaudito de lo afirmado por la diputada, la reportera le dio especial énfasis a tal aseveración sin ponderarla o contrastar la información con el dictamen que se discutía, naciendo así una posverdad que ha sido ampliamente difundida en redes y que permeo en el imaginario colectivo de amplios sectores de la sociedad mexicana, avivando la llama del “mal humor social”.

Sin duda en todo ese tiempo el mundo de la salud y del trabajo han experimentado grandes cambios y evoluciones, tan solo el estrés y otro tipo de problemas psicosomáticos
Sin duda en todo ese tiempo el mundo de la salud y del trabajo han experimentado grandes cambios y evoluciones, tan solo el estrés y otro tipo de problemas psicosomáticos
(Foto: TAVO)

Ahora toca hablar de la verdad. El día 21 de febrero pasado, la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó un dictamen que reforma los artículos 513 y 515, y adiciona el 515 Bis a la Ley Federal del Trabajo, relativos a la tabla de enfermedades y de valuación de incapacidades permanentes contenidas en dicha ley. Esta reforma, que aún no concluye su proceso legislativo, ya que falta la aprobación del Senado y la sanción del Poder Ejecutivo, de quedar en los términos actuales, busca establecer un mecanismo ágil, dinámico y permanente para la actualización de las referidas tablas, las cuales no han sido actualizadas desde el año 1970. Esta es la realidad, no hay un solo elemento en la reforma que permita interpretar el supuesto recorte del salario por enfermedad.

Ahora bien, las críticas y ataques a los responsables de esta reforma han sido severas y con justa razón, si la posverdad fuera una verdad, pero no lo es. Por otra parte, desde la viralización de la posverdad, diputados y autoridades ejecutivas se han dado a la tarea de aclarar la confusión, sin embargo, las aclaraciones jamás tienen el mismo eco que el tema polémico, y menos si este es usado como bandera política por ciertos actores. Esta posverdad, y otras más, sin duda son excelente material para los furibundos antisistémicos.

En lo particular, mi crítica sobre la materia de esta reforma es ¿por qué, en casi medio siglo, nadie se había preocupado y ocupado por este tema? Sin duda en todo ese tiempo el mundo de la salud y del trabajo han experimentado grandes cambios y evoluciones, tan solo el estrés y otro tipo de problemas psicosomáticos hace unas décadas no eran reconocidos como enfermedades o no atendidos con la seriedad que hoy se les brinda. Sin embargo, nadie ha puesto atención en esta omisión gubernamental, por fin por corregirse.

En fin, posverdad, hechos alternativos, o como gusten llamar a este tipo de aseveraciones hechas con fines políticos, o como tradicionalmente decimos, para llevar agua a su molino, sin importar la realidad, apelando soló a emociones de un pueblo lastimado como lo está el pueblo mexicano, yo las llamo mentiras, y quienes hacen de ellas una forma de hacer política debieran ser recriminados por su actuar irresponsable, que en nada abona construir un México mejor.

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