Samuel Maldonado B.
Repercusiones
El renacido Hitler
Martes 15 de Marzo de 2016
A- A A+

En un país descompuesto, abatido por la pobreza y la gran corrupción política y con un crecimiento constante de las diferentes organizaciones criminales. México va con la mira perdida y sin saber hacia dónde dirigirse. Aunado a una serie de problemas educativos, con gobiernos enfangados en la deshonestidad, sin autoridad moral, hundidos en un sus propias mentiras y con un endeudamiento económico que rebasa ya más del 50 por ciento de los recursos presupuestales, sin industria estatal que fue entregada al mejor postor y que distribuye las ganancias del país entre los poderosos entes políticos y económicos, los gobiernos anteriores y el actual han puesto en riesgo la viabilidad del desarrollo en general de nuestro país, lo que provoca que México sea fácil presa de orangutanes tales como el candidato fascista y ¿republicano? a la Presidencia de los Espantados Unidos, Donald Trump.

Durante su campaña presidencial, este magnate se ha referido despótica y constantemente a todos los mexicanos, tanto de origen como a los residentes documentaos o no en el territorio vecino. En forma por demás arrogante e insulsa pero eso sí, denigrante y muy grosera, de tal suerte que sus explosivas y ofensivas palabras, aun cuando no nos alarman a los ciudadanos de a pie, sí debiera preocupar a todos los gobernantes y autoridades públicas, pero principalmente a las que la Constitución les obliga a defender la soberanía nacional.

Ante los ojos de muchos, éste (con mis disculpas para Walt Disney) ario y fascista Pato Donald nos pareciera ser el renacido nazi Adolph Hitler, quien ordenara el asesinato colectivo de miles y miles de seres humanos que sólo por ser judíos terminaron muertos en las cámaras de gases, en los diferentes campos de concentración o ahorcados en un sin número de plazas, día a día, sin juicio alguno sin ninguna razón, sin distinción de sexo o edad y sólo por ser judíos, todo durante la Segunda Guerra Mundial.

El pensamiento de este ario y fascista millonario Pato Donald, nos alarma a los mexicanos aun más cuando extravagantemente hizo pública la amenaza de (re) construir en la frontera norte con Los Espantados Unidos, con o sin la opinión o el acuerdo con México y a costa de los mexicanos, de un muro similar pero de más de tres mil kilómetros de longitud al que en Berlín fuera destruido (el 9 de noviembre de 1989) para unir a un mismo pueblo que había sido separado durante más de 28 años.

Al respecto, cabe señalar que el jerarca católico Mario Alberto Bergoglio, en relación con la idea de ese “pato” de edificar un muro divisorio, ha indicado que lo que verdaderamente le importa a la humanidad no es vivir separados sino unir voluntades y evitar las frecuentes y ya excesivas luchas que provocan la pobreza y la miseria humana, por lo que la idea del candidato presidencial republicano, quien en sus actos de campaña política se le ve sosteniendo una Biblia en su mano, se “aprovecha de la religiosidad de sus oyentes (Francisco dixit)
Las credenciales religiosas del tal “pato” son pues esa Biblia que enarbola en sus mítines políticos, para engañar y lograr su objetivo. Curiosamente el rico Mac Pato, por todas partes grazna, amenazando ahora con cobrarle a los mexicanos (será seguramente a los que comandan las riendas del país) el costo de la ambicionada hilera de piedras y cemento, seguramente en un homenaje póstumo a ese su héroe y fanático Adolph, que su cobardía lo llevó a suicidarse, el 30 de abril de 1945, a los 56 años, en su gran búnker en Berlín.

Diferentes frases o sentencias tenía el chaparrito con bigote y una de éstas decía: ¡Si tú ganas, nadie te obliga o te exige que les digas el porqué de tu triunfo! ¡Si tú pierdes, no deberás dar ninguna explicación!

Pero hay otras amenazas del Pato Donald, que van en el sentido de deportar a más de once millones de mexicanos; de cobrarle a fuerza la ahora utópica construcción, pues esa empresa provocaría que a los güeros vecinos no les llegara lo que en New York abunda y que por las expresiones vertidas por el “pato”, conoce bien: ¡Las drogas, que seguro por sus excesos, las conoce bien…”.

Durante su campaña presidencial, este magnate se ha referido despótica y constantemente a todos los mexicanos
Durante su campaña presidencial, este magnate se ha referido despótica y constantemente a todos los mexicanos
(Foto: Especial)

Ante los ojos de muchos, éste (con mis disculpas para Walt Disney) ario y fascista Pato Donald nos pareciera ser el renacido nazi Adolph Hitler, quien ordenara el asesinato colectivo de miles y miles de seres humanos que sólo por ser judíos terminaron muertos en las cámaras de gases, en los diferentes campos de concentración o ahorcados en un sin número de plazas, día a día, sin juicio alguno sin ninguna razón, sin distinción de sexo o edad y sólo por ser judíos, todo durante la Segunda Guerra Mundial.

El pensamiento de este ario y fascista millonario Pato Donald, nos alarma a los mexicanos aun más cuando extravagantemente hizo pública la amenaza de (re) construir en la frontera norte con Los Espantados Unidos, con o sin la opinión o el acuerdo con México y a costa de los mexicanos, de un muro similar pero de más de tres mil kilómetros de longitud al que en Berlín fuera destruido (el 9 de noviembre de 1989) para unir a un mismo pueblo que había sido separado durante más de 28 años.

Al respecto, cabe señalar que el jerarca católico Mario Alberto Bergoglio, en relación con la idea de ese “pato” de edificar un muro divisorio, ha indicado que lo que verdaderamente le importa a la humanidad no es vivir separados sino unir voluntades y evitar las frecuentes y ya excesivas luchas que provocan la pobreza y la miseria humana, por lo que la idea del candidato presidencial republicano, quien en sus actos de campaña política se le ve sosteniendo una Biblia en su mano, se “aprovecha de la religiosidad de sus oyentes (Francisco dixit)
Las credenciales religiosas del tal “pato” son pues esa Biblia que enarbola en sus mítines políticos, para engañar y lograr su objetivo. Curiosamente el rico Mac Pato, por todas partes grazna, amenazando ahora con cobrarle a los mexicanos (será seguramente a los que comandan las riendas del país) el costo de la ambicionada hilera de piedras y cemento, seguramente en un homenaje póstumo a ese su héroe y fanático Adolph, que su cobardía lo llevó a suicidarse, el 30 de abril de 1945, a los 56 años, en su gran búnker en Berlín.

Diferentes frases o sentencias tenía el chaparrito con bigote y una de éstas decía: ¡Si tú ganas, nadie te obliga o te exige que les digas el porqué de tu triunfo! ¡Si tú pierdes, no deberás dar ninguna explicación!

Pero hay otras amenazas del Pato Donald, que van en el sentido de deportar a más de once millones de mexicanos; de cobrarle a fuerza la ahora utópica construcción, pues esa empresa provocaría que a los güeros vecinos no les llegara lo que en New York abunda y que por las expresiones vertidas por el “pato”, conoce bien: ¡Las drogas, que seguro por sus excesos, las conoce bien…”.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

“Reconstrucción o refundición” ¡El perdere¡

De antologías y de analogías

De huracanes 'el más peligroso en el Hemisferio Norte'

Dos tipos de cuidado (Felipón y Chente)

¡Ponen alas en sus pies¡ Los miserables peregrinos

¡En 1988, nace¡ ¿en 2018, lo enterraran?

Para desandar el camino ¡hay tiempo Silvano¡

Los soldados al cuartel y los marinos a la mar

Morelia, Ciudad peligrosa

¡Lo que nos cuesta él que se va!

¡RIP AL PRD! ¿Lo querrán como socio?

!Muerto el rey, viva el rey¡

Don Porfirio

Senadores y diputados... ¡Hay que martillar y burilar o cincelar!

La doctrina Estrada y la mano que mece la cuna

La guerra de las drogas, tan tan o batin tín

El arte de gobernar

Mr. Bad Fake

El profesor Raúl Morón

Lo que sigue no será peor de lo que ha pasado...

Las orejas grandes

De globos de Cantoya y pronósticos boxísticos

Los suspirantes y Porfirio Díaz

¡Mi voto para...!

¡Poderoso caballero...! Rico Mac Pato

¡Una jauría de lobos!

¡Soy una idea!, Lula, dixit

La consigna, todos contra AMLO

En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring

¡Lástima, Enrique!

Debatir o no debatir

¡Los mexicanos somos “mucha cosa”!

El gran dedo electoral

¡Ya huele a muerto!

El derbi presidencial

¡Huy que miedo... ahí vienen los rusos!

De sentimientos y sufrimientos, ¡ser o no ser!

Marichuy

¡Buscando una sombra que los cobije!

¡Sufragio efectivo, no reelección!

¡Feliz año, amor mío!

Andrés Manuel López Obrador, ¡el gallo a vencer!

Muchos para tan poca leche

Collares de flores para los elegidos

Los huachi...uleros del país

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes