Rafael Mendoza Castillo
Bloqueo histórico e individualismo obsesivo
Lunes 7 de Noviembre de 2016
A- A A+

Inicio estas reflexiones con el pensamiento de José Martí: “Nuestra América, del pasado y del presente, que por su condición subalterna lucha por romper con el estado de cosas instituido desde el descubrimiento hasta la actualidad”.

Decía el bueno de Carlos Marx que cada siglo tiene su principio, que los siglos producen a los principios, a los conceptos o categorías, pero no a la inversa. De ese modo, el siglo XI produjo el principio de la autoridad y el siglo XVIII generó el individualismo. Hoy vemos que el consumismo produce un tipo de individuación cuyas representaciones apuntan hacia los goces, los placeres, el ocio, la diversión, con un sentido plenamente egoísta, ajeno totalmente a lo colectivo y a los referentes de ideales universales como historia, patria, etcétera.

El actual gobierno derechizado pretende y pretendió quitar de la mente de los mexicanos el festejo o recuerdo de la Revolución Mexicana, por eso suspendió el acto para conmemorar dicho acontecimiento.
El actual gobierno derechizado pretende y pretendió quitar de la mente de los mexicanos el festejo o recuerdo de la Revolución Mexicana, por eso suspendió el acto para conmemorar dicho acontecimiento.
(Foto: Carmen Hernández )

El individualismo obsesivo se olvida de las identidades colectivas y se instala en las fuerzas libres del mercado neoliberal. Este último tiene la pretensión de desparecer todas las fuerzas que se incluyen en los sindicatos, uniones, movimientos sociales, organizaciones y partidos políticos, con sustento social-colectivo. Como bien dice Sergio Zermeño: “La anomia es una situación extrema asociada a los procesos modernizadores que desarraigan a los individuos, los arranca de sus tierras o de su cultura imponiéndoles la vida en ambientes totalmente extraños y sin pasado”. Si la derecha en el poder quita la historia y la filosofía de la escuela pública es que desea bloquear en los estudiantes la memoria colectiva e individual y el pensamiento crítico.

Si todos somos iguales ante el consumo, si todos gozamos, si tenemos los mismos placeres, las mismas diversiones, entonces el individuo tiene la falsa ilusión de que elige, que es libre de hacerlo. No se da cuenta de que al encerrarse en sí mismo, donde el ego es la medida de todo, se anulan la crítica y la autocrítica y pierde la capacidad de nombrar, significar de otro modo su existencia.

El consumismo, con la ilusión de igualdad ante los objetos, provoca el ocultamiento de las contradicciones sociales que se manifiestan entre las clases sociales, entre dominadores y dominados, explotados y explotadores, gobernantes y gobernados. Recordemos que el poder produce la individuación con el fin de homogeneizar a lo sujetos, convertirlos en mínimos, en masas, súbditos y obedientes.

El poder de dominación no todo lo hace por la fuerza, sino que se vale de representaciones, de conductores, significantes amos (prohíben y permiten) que pretenden sustituir referentes históricos colectivos (bloqueo histórico), como es el caso de la Revolución Mexicana, la Independencia, los Sentimientos de la Nación, y cambia éstos por nombres de jugadores, de artistas, equipos deportivos, nombres de objetos, etcétera.

Recordemos, no olvidemos. El actual gobierno derechizado pretende y pretendió quitar de la mente de los mexicanos el festejo o recuerdo de la Revolución Mexicana. Por eso suspendió el acto para conmemorar dicho acontecimiento. No sólo venden, despojan y se apropian del patrimonio de la nación, sino que también nos quieren quitar nuestros mitos y narraciones históricos. En síntesis, nos quitan la necesidad de conciencia, de acción y de realidad, para dejarnos en la realidad del mercado y la explotación.

El neoliberalismo o globalización, en cuanto a los referentes, lucha de clases, proletariado, causas sociales colectivas, comunidad, ideales universales, se empeñan, desde el nacimiento del capitalismo, en ocultarlos, reprimirlos y bloquearlos. Su política cultural y sus reformas laborales, administrativas, que no educativas, pretende sustituirlos por nombres, significados y mecanismos que ocultan todo ello.

Así, para evitar la contradicción entre el patrón y el trabajador, inventó las juntas de Conciliación y Arbitraje ( hoy desaparecidas ). Para enmascarar la contradicción y aminorar y reprimir la lucha de clases entre los que tienen el capital, la propiedad privada sobre los medios de producción, y los que sólo tienen su fuerza de trabajo, inventan la democracia representativa y las elecciones. Hoy vemos un desencanto que llega al 37 por ciento de los mexicanos encuestados (Latinobarómetro) sobre dichos mecanismos de control social.

Como bien dice Gilles Lipovetsky en su libro La sociedad de la decepción: “Pasamos de la moral de los deberes hacia Dios (teológica) hacia los deberes a los otros, a la historia, a la patria (laico-moralista). En la tercera fase (postmoralista), el individuo se instala en los placeres, la diversión, el ocio, el ego, la felicidad y el bienestar personal”. Con este individualismo obsesivo y narciso mueren los ideales revolucionarios (tercera muerte de la Revolución Mexicana) y nadie, o muy pocos, dan la vida por la propiedad de la nación, sus riquezas, como el petróleo y la electricidad (en noviembre tedremos el quinto incremento de esta última).

Según Lipovestsky, estamos asistiendo a una despolitización muy grave. En este caso enumera cuatro razones que destilan la desilusión. La primera tiene que ver con la falta de creencia en las utopías. Las utopías que nos permiten otear el futuro se sustituyen por metas pragmáticas, placeres inmediatos. Importa el presente eterno.

En segundo lugar están los derechos humanos, que el poder violenta permanentemente. De 58 derechos que se inscriben en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, el gobierno prianista en México viola 44, entre ellos el derecho a la vida. Para muestra un botón: las Fuerzas Armadas han recibido un total de doce mil 408 quejas por diversos actos violatorios a las garantías individuales. Existe un desajuste entre el discurso y la realidad, entre el nombre y lo nombrado.

El tercero se refiere a la liberalización de lo financiero. En este aspecto nos gobiernan los ciclos financieros y económicos. La oligarquía pone y quita presidentes según convenga al crecimiento de la acumulación de capital.

En cuarto lugar están los mensajes políticos. En este caso, el poder público se asocia con el poder mediático y ambos producen un discurso sin verdad, sin pensamiento reflexivo, sólo con un sentido para convencer y persuadir a la gente. Todo ello genera decepción en la población.

No olvidemos que somos sujetos que pensamos, hablamos, hacemos, creamos, luchamos, transformamos y no sólo consumimos (el Buen Fin ya viene). No se trata de comprar para existir, sino de que el sujeto desafiante se apropie de la crítica a lo existente, del proyecto de una nueva sociedad, del conocimiento sobre lo constituido y de la práctica para transformar el orbe. Otro mundo es posible.

Sobre el autor
1974-1993 Profesor de Lógica, Historia de las Doctrinas Filosóficas y Ética en la Escuela Preparatoria “José Ma. Morelos y Pavón” , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1977 Profesor de Filosofía de la Educación en la Escuela de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Mich. 1990-1993 Asesor de la Maestría en Psicología de la Educación en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José María Morelos”. 1993-2000 Coordinador de la Maestría en Sociología en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”. 1980 Asesor del Departamento de Evaluación de la Delegación general de la S.E.P., Morelia, Mich.
Comentarios
Columnas recientes

Razones para una nueva reforma educativa

La cuarta república hereda instituciones fetichizadas

Preguntas permanentes sobre la vida y la muerte

Liberemos el espacio de lo público

Ética crítica para la cuarta transformación

Cultura y memoria para la cuarta transformación

Batallas por la historia: el 2 de octubre de 1968 no se olvida

Hidalgo, la libertad y el fin elegido

Hidalgo, la memoria y la Universidad Michoacana

Educar y gobernar en la cuarta transformación

Política y ética para la cuarta transformación

Emancipación humana y pedagogía crítica

Autogestión, ética y pedagogía clínica

Perspectiva epistémica del sur para la cuarta transformación

Educador popular para la cuarta transformación

La educación como fundamento social y no como medio

La cuarta transformación con sujeto histórico

Razones para una nueva política educativa

El pensamiento crítico

Pablo González Casanova y las ciencias sociales

La oligarquía financiera no quiere dejar el poder

Lo que ocultan las campañas políticas

Campañas políticas, subjetividad e intelecuales

Ética y política con fundamentos, con principios

Campañas políticas, el capital y la dominación

El discurso tecnocrático oculta el despojo de la nación

El tiempo y el espacio como negocio

La lucha teórica y política por la educación

El neoliberalismo produce relaciones de explotación

El feminismo es un humanismo

Lo que sucede cuando la crítica y la participación se ausentan

La batalla teórica y política del normalismo

El Estado al servicio del capital

Las instituciones al servicio del neoliberalismo

Instituciones y presupuestos discrecionales

Ideas para liberar lo educativo

El lenguaje público como derecho humano

El poder, el valor y el capital

El contenido de lo educativo no es neutral

Transformemos al capitalismo corporativo y sus instituciones

¿Quién lleva las riendas en el país?

La infancia en el neoliberalismo

Las instituciones al servicio del proyecto de pocos

Pensar en la muerte es pensar en la vida humana

El poder y los fines de la educación

Estado laico e Iglesia católica

Necesidad de conciencia crítica y de sujeto

El neoliberalismo y la doctrina del shock

Modernidad, ¿para quién?

Se privatiza el contenido público de la política

Política, imaginario y educación

La vuelta al yo y la muerte del otro

Investigación educativa, poder y cultura

Relación pedagógica en la política y la cultura

La intimidad de lo educativo

Felicidad y bienestar, ¿para quién?

El sujeto de la educación y la profesionalización

Es necesario detener el neoliberalismo depredador

Racionalidad instrumental y transparencia

Conflicto entre la seguridad y la libertad

El poder del capital vigila y castiga

La memoria histórica amenazada

Democracia liberal, poder y verdad

La veda electoral se sustituye por la noticia

Sindicalismo y neoliberalismo en la UMSNH

Los riesgos de la escritura, la lectura y el pensar

15 de mayo y la lucha sigue

Violencia y pobreza contra la niñez mexicana

La impunidad y la corrupción como espectáculo

La lucha entre lo pesado y lo ligero

Estado, poder y oligarquía

El poder domina y produce fantasías

La libertad, ¿para qué y para quién?

Reforma en la UMSNH y el solitario de Rectoría

Reforma integral en la UMSNH o nada

Reforma en la UMSNH, ¿para qué?

El coro, la moral y la educación

Izquierda y derecha, ¿para qué?

La lucha entre la verdad y la post-verdad

Lucha política y crisis de identidad

La dignidad es un principio, no es un medio

No está en la mochila, sino en el sistema neoliberal

El capitalismo corporativo despoja a la nación

Construir una nueva formación social

Modificar el artículo 29 y suspender garantías

Capitalismo, Consumo y Emociones

Ética crítica y educación liberadora

Globalización y sindicalismo en la UMSNH

Palabras que engañan y mienten

La lucha entre lo reiterativo y lo disruptivo

Trump y la unidad de la oligarquía mexicana

Bloqueo histórico e individualismo obsesivo

El malestar de la vida y la muerte

Pensamiento político de Lázaro Cárdenas del RíoPensamiento político de Lázaro Cárdenas del Río

El poder de explotación y el otro

Los enemigos de la praxis de la liberación

2 de octubre y Ayotzinapa no se olvidan

La relación de poder en la UMSNH

La lógica del capital y la política

El Estado laico y la Iglesia católica

Trilogía de la oligarquía financiera

El neoliberalismo y la causa de los niños

Pensamiento crítico y moralidad

Ética y educación emancipadoras

El poder de explotación y la educación

Lo imaginario y el capital

La ética disruptiva y la educación

Pensar la educación y la pedagogía

El poder de explotación y la educación

El poder autoritario y lo social

El capitalismo corporativo y lo público

El poder de dominación y la Reforma Educativa

Razón ficticia y democracia representativa

El pensamiento único del prianismo

Política y educación, ¿para qué?

La política también se corrompe

La autonomía del saber, ¿para qué?

Pactos, ¿para qué?

La relación de explotación y la infancia

La UMSNH y su autonomía

Escribir, ¿para qué?

Del Estado de excepción al Estado de rebelión

Reforma, jubilación y pensión en la UMSNH

El normalismo: defensa teórica y política

El normalismo: defensa teórica y política

El capitalismo destruye lo humano y la naturaleza

SPUM, universidad y neoliberalismo

Opción a la educación crítica

Reflexiones sobre la visita del Papa Francisco

Reflexiones sobre la visita del Papa Francisco

La acumulación de capital en pocos

La desconfianza y el desánimo

Neoliberalismo, corrupción y narcotráfico

Reflexiones sobre el orden sexual

Necesidad de la pregunta y necesidad de conciencia

Ante el autoritarismo, la razón y el argumento

La formación es de naturaleza política

El derecho del orden de Aurelio Nuño Mayer

Evaluar para individualizar y normalizar

Las Normales y el pensamiento único

Poder, vida y muerte

El poder, el diálogo y el nuevo comienzo

Las Normales y el gerente de la SEP

Las Normales y el autoritarismo (Primera parte)

La privatización de lo público

El Papa Francisco y la Iglesia católica

El diálogo como mecanismo administrativo

Las tribus del SPUM

Los retos del “nuevo comienzo” Segunda parte y última

Los retos del “nuevo comienzo” (primera parte)