Arturo Alejandro Bribiesca Gil
Descarríos de la izquierda y la derecha en México
Jueves 3 de Noviembre de 2016
A- A A+

El presente texto no pretende ser un estudio científico que aporte definiciones politológicas sobre lo que son la izquierda y la derecha en México, es meramente un artículo de opinión que identifica algunos rasgos y nociones de lo que coloquialmente llamamos en México pensamientos o acciones de izquierda y de derecha (y sus descarríos).

El asistencialismo, liso y llano, lejos de solucionar el problema de al pobreza, lo potencializa
El asistencialismo, liso y llano, lejos de solucionar el problema de al pobreza, lo potencializa
(Foto: Cuartoscuro)

Comúnmente catalogamos de izquierda el pensamiento y gobierno que privilegia en su gasto público las políticas de carácter social, consistentes en becas, apoyos, subsidios y toda clase de estímulos económicos destinados a determinados sectores sociales vulnerables, para paliar y/o erradicar sus desventajas, que además participa activamente en el mercado, ya sea a través de reglas y normas regulatorias, o como actor directo.

Por otro lado, etiquetamos como pensadores o gobernantes de derecha a los que suelen privilegiar el libre mercado, tratando de intervenir tan poco como sea posible en él, evitando lo más posible la regulación y fomentando la competencia; quienes además consideran que el gasto en materia social debe ser mínimo, focalizado y temporal, ya que, a su juicio, las típicas acciones de esta índole, más que solucionar, agravan el problema y generan dependencia.

Lo dicho anteriormente es la teoría o la etiqueta, porque en la realidad las posturas ideológicas se han desdibujado a causa del pragmatismo puro de la búsqueda del poder. Hoy día, en nuestro país, varios de los gobiernos llamados de izquierda, públicamente privilegian el gasto social, continuando con el paternalismo, pero en lo privado actúan como lobos capitalistas en busca de mayores ingresos, desgraciadamente para fines no tan trasparentes, ni tan sociales. Por su parte, algunos gobiernos de derecha, en lo público, defienden sus posturas ideológicas y critican el populismo; sin embargo, por debajo continúan con la aplicación de programas asistencialistas para fines electorales o electoreros, ya que esto les reporta la conservación del poder. Como podemos apreciar, la realidad es la mezcla de lo más perjudicial de ambas ideologías.

A manera de crítica a ambas posturas, debemos señalar su cerrazón al revisionismo; algunas de sus fórmulas han sido rebasadas y se resisten a encontrar nuevos caminos. Dos ejemplos de ello: el libre mercado, con el que ha quedado claro que la mano invisible necesita otra mano –mayor regulación– que le ayude, y el asistencialismo, liso y llano, que lejos de solucionar el problema de la pobreza lo potencializa.

En fin, ambas ideologías, como muchas otras más, son buenas de origen y en el plano teórico; sin embargo, los problemas descansan en su implementación y en las personas que la realizan. Lo correcto sería una política de estado con visión económica capitalista con mucho sentir social, en otras palabras, tomar lo bueno de cada postura ideológica y perfeccionarlo.
Y esto, señoras y señores, es lo que llamamos una ideología de centro (liberalismo social, socialdemocracia, etcétera).

Otro sí: Medalla Belisario Domínguez para Gonzalo Rivas, héroe de Chilpancingo.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

México en la piel (cuento corto)

México en la piel

México en la piel

Lupe Valdez

Javier Marín, distinguido uruapense.

Soñemos

El desgaste del poder

Hasta luego

Movernos en un esquema

Dos doctores y un licenciado

Candidatos priistas de pura cepa

La UMSNH, centenaria y enferma

Frente religioso

Ciudad Gobierno

Equidad de género e impartición de justicia

El culpable: Díaz Ordaz

Llamémosles sin partido

Henning Mankell

¿Y la ley general de justicia cívica apá?

“Si”, de Rudyard Kipling

El top ten del Frente “Ciudadano” por México

#NoalFiscalPresidenciable

¿Presidencialismo o parlamentarismo?

Meade y Manlio

Maldita percepción

El póker de ases de Peña

La edad del presidente

El “socavón” michoacano

Yo quería escribir del clima…

AMLO y el cantinero

¿Por qué no hemos ganado una Copa del Mundo?

Una generación de “ruptura” que no llega

¿Eres progresista y liberal?

Silvano emulando a Peña

Voto obligatorio

Murat presidente

Tres apuntes de la elección del Estado de México

Michoacán y el Índice de Competitividad Estatal 2016

Migrantes diputados

Un Macron mexicano

Los delfines, entre humanidad y raja política

El discurso de la honestidad

Veytia y la corresponsabilidad de las ratificaciones

Se buscan mejores políticos

Engañando con la verdad

De Juárez a Colosio

Lenin Moreno, un ser excepcional

Prisión y temple

Reducción de salario por enfermedad: posverdad

Dos ilustres e ilustrados michoacanos

Turismo político

Divide y vencerás

En el centenario de nuestra Carta Magna

Movilidad

Inminente reducción del Congreso de la Unión

Los políticos, la fábula

Por una reducción del IEPS a gasolinas

Postverdad

Política ficción

Rebelión

Día Internacional contra la Corrupción

Fidel

Deudas públicas estatales

El sueño americano

Trump presidente

Descarríos de la izquierda y la derecha en México

Los polémicos Nobel

Nuevo sistema de justicia laboral

Marcelo Ebrard, un hombre con estrella

Marcelo Ebrard, un hombre con estrella

Los ex priistas

Informes, ¿boato o rendición de cuentas?

¿Discriminar es pecado?

Los pluris

El deporte olímpico mexicano