Rogelio Macías Sánchez
Algo de música
El elixir de amor de Donizetti
Martes 18 de Octubre de 2016
A- A A+

Regresé al Teatro Ocampo, con gusto, con ánimo de pasarla bien y de poder ofrecer a ustedes una entrega optimista. Creo que lo conseguí, y con creces. Fue el pasado miércoles 12 de octubre, cuando se ofreció una función de ópera por parte de la Secretaría de Cultura de la Federación y la Secretaría de Cultura de Michoacán. No fue una ópera en toda forma. Fue una adaptación simplificada, en lo teatral y en lo musical, de El elixir de amor, de Gaetano Donizetti (1797-1848), que forma parte de un proyecto que ofrece trabajo a los artistas y lleva la ópera por todo el país con la idea de dar a conocer y promover ese arte excelso que, no me cabe duda, es la creación artística más sofisticada del hombre occidental. No hubo orquesta, solamente un piano. No hubo coros y de los cuatro personajes principales, sólo tres eran cantantes profesionales. El cuarto, y probablemente el principal, lo hizo una narradora que es quien conduce y hace correr la parte teatral de la ópera. No hay escenografía, pero sí vestuario y dirección de escena. No hay director de orquesta pero hay dirección musical. Hay todo un aparato de producción que no se ve y un gran personaje creador: la maestra Lourdes Ambriz, notable soprano mexicana que tuvo a su cargo la adaptación y el guion. No estuvo presente esa noche.

La maestra Lourdes Ambriz, notable soprano mexicana que tuvo a su cargo la adaptación y el guion. No estuvo presente esa noche.
La maestra Lourdes Ambriz, notable soprano mexicana que tuvo a su cargo la adaptación y el guion. No estuvo presente esa noche.
(Foto: Cuartoscuro)

La historia es muy simple y simpática. En un ambiente bucólico del país vasco francés, describe la accidentada historia sentimental de Adina, aldeana rica, bonita e instruida, y Nemorino, su enamorado, campesino pobre pero “bueno como el pan” y finalmente rico heredero. Se interpone, porque quiere casarse con Adina, el sargento Belcore, presuntuoso militar que está de paso en la plaza. Y el doctor Dulcamara, astuto y charlatán, que a todos vende sus remedios "curatodo" y estafa a Nemorino con un elixir de amor para que las mujeres se le enamoren. La historia tiene un final feliz: se casan Adina y Nemorino, los dos jóvenes, bellos, buenos y ricos; a Belcore lo cambian de plaza y se va contento, convencido de que en el mundo hay muchas mujeres para él. Y Dulcamara, que en la versión que vimos el pasado miércoles es Dulcamarina, la también narradora, sigue arreglando vidas y mundos con sus elixires y remedios.

La música es inefable, de una riqueza armónica heredada del barroco con toda su luz y calor, de lindas melodías ligeras y contagiosas que surgieron en los primeros años del romanticismo italiano, y de una exigencia virtuosística heredada de Rossini que la convierte en una de las piezas más lucidoras, exitosas y queridas del repertorio operístico universal.

Ahora bien, si magníficos son la adaptación y el guion, que hacen fácil entender y gustar la ópera, también lo son la producción y la presentación final. La puesta en escena (Fernando Gómez Pintel) fue muy ingeniosa. A propósito fue sobreactuada para compensar las disminuciones en lo teatral y lo musical. Finalmente consiguió un teatro muy cercano a la vieja y hermosa Commedia dell'Arte italiana. Los personajes y la trama de la ópera se le prestan y captura la atención continua del público.

El pianista acompañante (Israel Barrios), que debe hacer toda la parte orquestal, estuvo bien en el importante, aunque discreto, papel que le corresponde. Los cantantes son lucidos cantantes de ópera y buenos actores (Silvia Duhart, soprano, como Adina; Ángel Ruiz, tenor, como Nemorino, y Armando Gama, barítono, que hizo un estupendo Belcore). Y Odett Méndez, actriz, que me parece que se llevó la función con una actuación moderna y muy ágil que, como narradora, impidió cualquier pausa en el flujo teatral. Como Dulcamarina fue seductora, el final fue exultante y muy emotivo.

Así se dio El elixir de amor de Donizetti el pasado miércoles 12 de octubre, en el Teatro Ocampo. Teatro lleno de un lindo público y aplausos generosos y muy sentidos al final. Hasta la próxima.

Sobre el autor
Rogelio Macías Sánchez Médico cirujano por la UNAM, Especialidades de Neurología y Neurocirugía. Con ellas, ha ejercido en instituciones oficiales y en la práctica privada. Catedrático de la Universidad Michoacana Amante de la música clásica desde sus primeros años por inducción familiar, se desarrolló como melómano cultivado por iniciativa propia. Por confluencia de circunstancias se ha desarrollado como periodista aficionado en el ámbito cultural en la crónica y crítica de música clásica. También, y auténticamente por amor al arte, ha sido promotor de eventos magníficos de música clásica en Morelia.
Comentarios
Columnas recientes

Concierto de la Camerata Morelia

El mito de don Juan

Promesa cumplida: De Tonantzin Ortega con la OCUM

Medicina, música y neurología con la OCUM

Tapabocas de la OCUM

Dmitri Shostakovich en el Conservatorio de las Rosas

Domingo Ortega y la OCUM

Del teatro lírico

El trovador de Giuseppe Verdi en León

Algo de música

Regresó la música a Morelia.

De algunas mujeres músicas (compositoras de música)

De las mujeres de los músicos/6

ALGO DE MÚSICA

Concierto histórico de la OCUM

¡Ser poco el amor y desperdiciarlo en celos!

Parece ser que regresamos a la normalidad

De los directores de la Osidem

Volver a recordar

Como chango sin mecate

Algunas reflexiones sobre sociología de la música

Música, arte, cultura y sociedad

22 años sin Eduardo Mata

De la música clásica en 2017

La Creación de Haydn

El Coro de la Transformación en el Sanatorio La Luz

Ensamble Contemporáneo de Morelia

XXIX Festival de Música de Morelia. Tercer fin de semana

XXIX Festival de Música de Morelia. Segundo fin de semana

“Cuicayólotl” o “Canto del corazón”

Habemus XXIX Festival de Música de Morelia

Música y béisbol

De la música en las bodas

La Universidad Michoacana festeja su Centenario

Magnífico concierto con fines benéficos

Un poco de historia de mi pasión por la música clásica

La música y los terremotos de México

Rafael Méndez en “Todos los jueves”

De nueva cuenta con la OCUM

Un poco de historia de mi pasión por la ópera

Carmen de Bizet en León

Vuelve la Orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana

A seguir inventando

Con Bola Suriana, de protesta

Si no hay para pan, buenas son tortillas

Para seguir hablando de música

Se canceló el concierto de la Osidem

Del orden de las obras en los programas de música clásica

Erika Dobosiewicz y la Osidem

De la abundancia a la filosofía

Del Festival Internacional de Guitarra de Morelia

Hermosa Schubertiada, la tercera

Segunda Schubertiada en el Conservatorio de las Rosas

Schubertiadas con Alexandr Pashkov

En el centenario natal de Juan Rulfo: 16 de mayo de 1917

Desconcierto mata música

De la Quinta sinfonía de Beethoven

De los conciertos para piano de Mozart

Verdad y belleza de la pirekua con Nana Rocío Próspero

Música y religión

El Stabat Mater de Dvorák en Coatepec, Veracruz

En verdad, ¿sabré yo qué es la música?

Buen concierto de la OCUM

¡Muy buen concierto de la Osidem!

Una vez más, de la Osidem en su primera temporada del año

Entrega sin título

En una velada de Todos los Jueves del Conservatorio

La Osidem en su primera temporada del año

Almas gemelas: Monarcas Morelia y la Osidem

¿Puede intentarse una sociología de la música?

¡Mal comienza la semana para los que ahorcan en domingo!

De la obligación de compartir

De la música en las crisis sociales

Las estaciones de Vivaldi o el colmo de la música programática

De la música clásica en 2016

Cumpleaños de Beethoven

Artículo 900. De entregas y mucha música en Morelia

Melodía y armonía, vocales y consonantes

Siguió y terminó el Festival de Música de Morelia

Memorable jornada con The Orchestra of the Swan

Abrió el XXVIII Festival de Música de Morelia

XXVIII Festival de Música de Morelia

El Conservatorio de las Rosas en la UNAM

Las Variaciones Goldberg de Bach

Hoy haré un artículo sobre mí

El elixir de amor de Donizetti

De la música ambiental

De la música clásica mexicana

Reapareció la OCUM

En septiembre, de la música clásica mexicana

En septiembre, de la música clásica mexicana

Con la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata

A propósito de nuestra Osidem, ¿qué hace un director de orquesta?

De la música en las Olimpiadas

Música para una intervención quirúrgica

Mis experiencias con las Carmina Burana

Las Carmina Burana con la Osidem

De nueva cuenta, en miércoles de la OCUM

La crítica y el comentario musical

Concierto-festival novedoso e interesante de la OCUM

Buen concierto con la Orquesta Sinfónica de Michoacán

Opiniones personales de la cultura y el arte

Franco Rivero y Ernesto Lecuona en Morelia

El Conservatorio de las Rosas en la UNAM

Futbol mata música

En ausencia de un presente, recordar

De nueva cuenta con la OCUM

¿Soy yo o es la orquesta?

¿Es el hombre un animal musical?

Una vez más, de la música viva

Del tema y variaciones

De los programas de mano en los conciertos sinfónicos

Luces y sombras en el concierto de la Osidem

La OCUM adelanta la Semana Santa

De la música litúrgica de Michoacán

Alexander Pashkov y los estados de ánimo de un artista

Con la OCUM, en plena temporada

Concierto de Año Nuevo de la Osidem

Más de la música clásica

¿De qué trata Algo de Música?

In memoriam Pierre Boulez

De la música clásica en 2015 (segunda parte)

De la música clásica en el 2015 (primera parte)

Beethoven cumplió años la semana pasada

De la Banda La Asunción de Comachuén

Del \"bajo continuo\" en la música barroca. A propósito de un concierto reciente

Lindo concierto para cerrar el Festival de Música de Morelia

Magna función del FMM: Máscara Vs. cabellera

Abrió el XXVII Festival de Música de Morelia

Homenaje a Ana María Martínez Estrada

Bienvenido, XXVII Festival de Música de Morelia

Sentimientos encontrados en el concierto de la Osidem

Ahora sí, de nuevo con la Osidem

Los Mets derrotan a los Dodgers 3-1

De la OCUM en concierto extraordinario

De nueva cuenta con la Orquesta Sinfónica de Xalapa

De Gonzalo Curiel y la música mexicana

De vuelta en el Campus Morelia de la UNAM

De M5 Mexican Brass, discos fonográficos y José Alberto Cruz

Una vez más con Daniel Olmos

In memoriam Alfonso Vega Núñez

Ahora, a la ópera a León

Diario de viaje a San Miguel Allende/2

Diario de viaje a San Miguel de Allende

Música clásica en Morelia en vacaciones

Último concierto de temporada de la OCUM

Sigo distanciado de la música electroacústica

Concierto y desconcierto en el Teatro Morelos

Buena música clásica en El Estudio

UNAM - Conservatorio de las Rosas, magnífica alianza cultural