Rubí de María Gómez Campos
Meditaciones posmodernas
Autorreflexión y formación filosófico-feminista
Viernes 5 de Diciembre de 2008
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Que el ser humano es un animal político, decía el gran Aristóteles. Ello significa que para el ser humano resulta inevitable la política. El propio convivir con los otros es la primera condición de necesidad que el hombre tiene de ella. Hannah Arendt reformulará a fines del siglo XX esta tesis: son los hombres (los seres humanos) quienes son irremediablemente políticos. El hombre (ser humano) en soledad sólo puede ser, por definición, apolítico.
Por otra parte, es en lo público el lugar donde se despliega la acción, y por ende el espacio de la libertad humana; lo que significa que la política, afortunadamente, está en un lugar más amplio e indiferenciado que en el espacio reducido de la política oficial. Uno de los problemas mayores de las sociedades contemporáneas es precisamente que la política oficial se ha convertido cada vez más en un lastre para la verdadera política, antes que el medio o el espacio que promoviera eficientemente el encuentro y el diálogo entre los diferentes, que es la única forma posible de convivencia social.
Hoy que la política está siendo sustituida -según Arendt- por un ejercicio autoritario de gobierno que integra la visión paternalista de las políticas de bienestar con la visión economicista e instrumental de las oligarquías, ella considera que la única forma posible de evitar o contrarrestar la disolución de la política es con el ejercicio ciudadano de la libertad. La acción humana es así la única posibilidad de ejecutar milagros y evitar con ello el dominio del mal.
De igual manera piensan los y las ciudadanas que realizan acciones y promueven proyectos fuera de la esfera del poder, capaces de poner a funcionar y operar milagros en las diversas formas y dimensiones de la convivencia humana. Tenemos claros ejemplos de acción humana ejemplar, tanto en el arte como en el deporte: atletas exitosos o artistas galardonados que han triunfado sin ningún apoyo gubernamental. Otro ejemplo ha sido el trabajo silencioso del feminismo y las múltiples formas de cultura que existen y que se expresan en las formas de la cultura material u objetiva: arte y tecnología, como en la cultura subjetiva de la religión y la filosofía, a través de la cultura objetivada de los libros.
Finalmente son muchos los seres humanos que no se cansan ni se desaniman frente a la incapacidad o falta de voluntad de trabajar de los agentes políticos o de las autoridades (muchas veces mal llamadas autoridades competentes), que no obstante son responsables de los diversos asuntos y problemas que aquejan a la sociedad.
Así surgió y así se ha mantenido durante trece años (desde 1995), con pura voluntad de trabajo; impartiendo cursos, conferencias y diplomados, el Centro de Investigación y Estudios de la Mujer que hoy precisa su nombre y con ello sus alcances, a Centro Interdisciplinario de Estudios de la Mujer. También se adscribe al recién creado Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Michoacana. De acuerdo con su vocación y su conocida tradición de trabajo, el CIEM reinicia sus actividades con la apertura de un curso-taller de autorreflexión y formación filosófico-feminista titulado: “Identidad personal, género y sociedad”.
Los temas a abordar a lo largo del curso son tres: Identidad personal, Género y sexualidad, y Cultura y sociedad. El objetivo general de este tipo de talleres de autorreflexión y de formación filosófico-feminista es brindar los elementos teóricos de análisis de la sociedad actual, para que con el auxilio de las herramientas teórico-feministas (como son la perspectiva de género y el pensamiento de la diferencia sexual) las y los participantes puedan realizar un diálogo crítico y creativo en torno a su propio entorno; en este caso sobre su identidad personal, frente a los cambios y transformaciones sociales de la cultura contemporánea.
El curso-taller está abierto a cualquier nivel académico y dirigido a las mujeres y hombres que quieren aproximarse críticamente a su propia realidad existencial y socialmente problemáticas, a través de la teoría feminista y mediante el recurso metodológico de la filosofía crítica; ya que la vida contemporánea ha producido una transformación social radical que ha terminado por colocar a las mujeres en el centro de la vida social. Por ello, para mejor aprovechar las potencias de la humanidad, el objetivo general de este curso-taller es reflexionar críticamente acerca de las posibilidades y las alternativas culturales que las mujeres y los varones tienen hoy.
El curso será impartido por la autora de esta columna, maestra en Filosofía de la Cultura por la Universidad Michoacana y Master en Género y Derecho. Políticas públicas contra la desigualdad sexual, por la Universidad Autónoma de Barcelona, a partir de este próximo sábado 6 de diciembre en el Instituto de Investigaciones Filosóficas, de 10:00 de la mañana a 2:00 de la tarde.
Reconociendo pues que los seres humanos somos irrenunciablemente políticos, esta es una buena oportunidad de hacer análisis del poder patriarcal, y simultáneamente ejercer el poder liberador que representa conocer nuestra realidad social (con las claves de una sociología crítica), así como reflexionar colectivamente desde una postura existencialmente comprometida con el mundo y con los demás.
rgcampos_61@yahoo.com.mx

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