Rubí de María Gómez Campos
Meditaciones posmodernas
Mortalidad materna
Miércoles 19 de Mayo de 2010
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Si la salud es uno de los rezagos que dificultan la vida de amplios sectores de la población, en México la salud de las mujeres vive además bajo la sombra de un conservadurismo enfermizo que separa la función reproductiva de las mujeres de su sexualidad. Con el fin de negarla, como si con eso evitaran su existencia, la sexualidad de las mujeres se interpreta bajo el criterio de la función reproductiva como responsabilidad exclusiva de ellas y sobre el trasfondo de una moral misógina, que olvida el sentido profundamente humano de la maternidad (cuando ésta es elegida).
De esta manera la veneración a la madre mistificada como bondad y sacrificio supremo asocia, casi por definición, el placer con el dolor. Asfixiando la posibilidad de un erotismo pleno en las mujeres, la alegría del amor como encuentro y ya no como entrega dolorosa es limitada por el miedo al castigo que moralmente amenaza el placer sensual y el erotismo. Los tabús, los prejuicios y los miedos ancestrales a la mera búsqueda del placer hacen de las mujeres víctimas pasivas de un patriarcado que amenaza también con llevarlas a la muerte, si es que no son capaces de entenderse con su cuerpo y comprender el mundo desde él.
La mortalidad materna y en general todas las múltiples formas de agravio a sus derechos sexuales y reproductivos, que se inscriben en el orden del derecho irrenunciable a la salud, es parte de una realidad que nos circunda. Cuando esa realidad llega a aplastarnos con el dolor de una pérdida resulta obligatorio trabajar para evitar otras tragedias. Eso es lo que desde hace mucho tiempo pensaba Patricia Magaña. Una gran compañera que en diciembre de 2009 murió debido a complicaciones con los síntomas de una “simple” e irrenunciable menopausia. Patricia se dedicaba a trabajar desde la sociedad civil con mujeres y con hombres sobre el tema del cuerpo femenino.
Parto sin dolor, violencia de género, el derecho al placer y el conocimiento del propio cuerpo eran algunas de las inquietudes que compartió con muchas feministas. Fue la desatención no sólo contra su propio cuerpo sino como el efecto de una negligencia congénita hacia los cuerpos despreciados de mujeres que han superado su edad reproductiva, lo que llevó a Patricia hacia la tumba. Y una vez más, desde su muerte, nos convoca a luchar por un problema más de los muchos que aquejan la expresión de libertad a la que legítimamente aspiran las mujeres. La sexualidad en tanto femenina, aunque también la masculina, ha sido un tabú que promueve y se sostiene en la ignorancia.
Por ello en este mes de mayo, a partir del 17 y hasta el 26 de junio, queremos conmemorar a las madres reales que desde su vitalidad han sabido sortear las indigencias de un mundo limitado en torno a la expresión de humanidad de las mujeres, con una serie de reflexiones que se realizarán a través de un ciclo de conferencias sobre sexualidad y erotismo femeninos, dictadas por especialistas como la doctora Lore Aresti, de la UAM Xochimilco, la artista Catalana Mireilla Sallarés, la doctora en Filosofía Rosario Herrera. Estas conferencias se llevarán a cabo el 18, 19 y el 20 de mayo en El Museo del Estado, a las 5:00 de la tarde, después de la presentación del libro de Mireia Sallarés Las muertes chiquitas, que se efectuará el lunes 17 en el mismo lugar y a la misma hora.
Asimismo, durante la semana del 24 al 27 de mayo, se realizarán en el mismo horario y lugar cuatro mesas redondas sobre salud sexual y reproductiva. Las invitadas a estas mesas son también destacadas académicas de diversas facultades de la Universidad Michoacana y comprometidas luchadoras sociales por los derechos de las mujeres. Los temas que abordarán son los siguientes: “Salud, placer y muerte de las mujeres”: Flor Gamboa, Carmen Montoya, Josefina Valenzuela, Marielena Mireles y Jazmín Soto; “Cuerpo femenino e institución médica”: Octavio Carranza, Clara Ochoa, Elena María Mejía y Alejandra Vargas; “Sexualidad y placer”: Liseth Rivera, Circe López, Carolina Carbajal y Paloma Valladares; y por último “Salud reproductiva y autoconciencia”: Arcelia González, Elvia Higuera, Margarita Verduzco y Marcela Morales.
El objetivo de estas jornadas es revisar un amplio espectro del tema de la salud y la muerte de las mujeres, en el horizonte de su sexualidad y desde los diversos enfoques que pueden adoptarse: el médico, el jurídico, el psicológico, el histórico, el feminista, el sociológico, el filosófico y hasta el espiritual. Posteriormente en el mismo horario, durante los viernes y los sábados, seguiremos proyectando (con el apoyo de la Embajada Cultural de España, la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Cultura, el Museo del Estado, la Casa de la Cultura y el Instituto de Filosofía de la Universidad Michoacana), en la sala Efraín Vargas de la Casa de la Cultura, el documental de Mireia Sallarés: Las muertes chiquitas. En el Museo del Estado mantendremos la exposición de fotografía del mismo nombre; todo esto como parte de un proyecto sobre los orgasmos, el placer, el dolor, el poder, la violencia y la muerte femeninas, con el que queremos honrar la memoria de nuestra querida compañera y amiga: Patricia Magaña.

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