Rubí de María Gómez Campos
MEDITACIONES POSMODERNAS
El virus de la ineficiencia
Jueves 7 de Mayo de 2009
A- A A+

A pesar de los múltiples esfuerzos por alertar a la población del país del peligroso virus desconocido que pulula en el ambiente y simultáneamente de las “ventajas” de los días de “asueto” “otorgados” por el presidente de la República, algunos sectores de la población de México se muestran incrédulos frente a las cifras y los anuncios contradictorios de los riesgos -que, más allá de la salud de los mexicanos, ya han servido para promocionar tanto al gobierno federal como a los partidos más arribistas a través de mensajes televisivos y telefónicos en los que aprovechan para sugerir por quién votar.
Más atemorizados por la desinformación, las contradicciones, la falta de recursos de investigación y tecnológicos, así como por la ineficiencia de los servicios de salud, que por la propia influenza, la ciudadanía se encuentra ahora -en medio del riesgo sanitario y de la urgente transformación de sus hábitos higiénicos- bajo el riesgo del racismo y la xenofobia.
El desconcierto hace que circulen por internet documentos que recuerdan múltiples formas de desinformación con las que se han inyectado el miedo y la pasividad en otras ocasiones. Entre otras cosas, advierten que la alerta sanitaria puede tratarse, una vez más, de un señuelo para distraernos de los graves problemas que aquejan al país y a algunos estados.
Ante esta situación la información más confiable llega de la mirada distante de periódicos como El País, que a través de crónicas y reportajes da cuenta de cómo se vive al interior de México la lucha contra la epidemia. Llama la atención un artículo de Pablo Ordaz, del primero de mayo, que señala lo que cada uno de nosotros sabemos: “Los ciudadanos carecen de información clara sobre cómo actuar”.
Se trata del eterno problema de la ineficiencia hospitalaria y de salud, sumada al trato autoritario que los mexicanos recibimos de nuestros gobernantes. El trato acostumbrado de menores de edad que las autoridades dan hizo que en esta ocasión en que la información verídica, clara y confiable era fundamental para una adecuada toma de decisiones, se optara nuevamente por ocultar datos vitales.
Considerando además los errores que son producto de la incapacidad de los funcionarios, se produjo, en cambio, algo más peligroso y aniquilador para la vida social que la propia pandemia: paranoia y simultáneamente escepticismo.
Aún no terminamos de sufrir, ni siquiera de conocer, las secuelas de este infortunado brote de influenza que algunos países han optado por denominar “mexicano”. Lo que sí sabemos es que, como siempre, cada quien seguirá “llevando agua a su molino”. La codicia empresaria no disminuye la búsqueda de ganancia para la industria telefónica y farmacéutica, y ya se anuncia la de la industria médica con el anuncio de que no se venderán antivirales sin receta médica.
Los empresarios de la industria restaurantera y los productores teatrales siguen priorizando sus intereses económicos sobre la protección indispensable de la vida humana. La corrupción hizo que en muchos casos se elevara hasta en un mil por ciento el precio de los cubrebocas y la vacuna contra la influenza, mientras los ciudadanos pobres -que al menos tienen la opción de los malos servicios de salud pública- siguen haciendo fila. Los todavía más pobres calman su temor con cubrebocas azules, de los que se rumora que son incapaces de detener el virus.
A pesar de la calidad cívica de los mexicanos -que los españoles admiran y proyectan en sus titulares: “Me ha impactado el sosiego de la gente. El talante respetuoso, ordenado y cívico de la población”, dice el embajador de España- el aislamiento producido y la ausencia de besos y saludos de mano es producto del pánico deliberada o irresponsablemente producido. Y sin embargo, en el fondo, sobrevive como también lo registra el mismo artículo, la sospecha “-ante la falta de credibilidad oficial- que las medidas puedan ser desproporcionadas”.
En programas de radio, mensajes electrónicos y cartas a los diarios se expresa una inquietud social que es recogida por medios de corte internacional. La demanda retrata la dolorosa imagen de “un gobierno federal cuyas medidas son halagadas por la OMS, pero cuya torpeza informativa y su falta de coordinación con los gobiernos estatales está volviendo a poner en los labios de los mexicanos una vieja pregunta que causa enojo y desazón: ¿Nos estarán diciendo la verdad?”.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

La Universidad Michoacana y la cuarta transformación

Aborto y humanidad

La cuarta república y la educación superior.

Política contra lodo en Michoacán

Madre Matria

La lógica del arribismo

Las mujeres en el primer debate

Sexualidad y destino…

La vida plena sigue

Género, amor y educación

Paternidad y masculinidad

Solidaridad social y creatividad

Violencia de género y prostitución

Límites de la comunicación

¿De quién son las instituciones?

Diferencia sexual y progreso civilizatorio.

Un aporte académico ante la violencia

Violencia y masculinidad

El peor de los pecados

México está de luto...

La lucha por la verdad: Yo soy 132

Valores

Mortalidad materna

Las muertes chiquitas

El encanto de un burka

Sororidad (II)

Sororidad (I)

La esclavitud del siglo XXI

Silencio cómplice

Sensatez legislativa

Certificación de la obscenidad

Sexo y democracia

Acción, discurso y pensamiento

Políticas de género y gestión transversal

Más panist… perdón, “más papistas que el Papa”

El gusto por el no

Tragedia y voluntad

Derechos humanos y Estado democrático

El valor de la eficiencia… poética

El verdadero peligro para México

El sentido presente de la historia

La tragedia de ser michoacano en el siglo XXI

Mujerismo = Retroceso

Cultura del miedo y (des)confianza en las instituciones

Anular el voto o no anularlo... he ahí el dilema

En Michoacán, ni un voto al PAN

Nueve años de barbarie

Embrollo y experiencia

El mundo al revés

El mundo al revés

El virus de la ineficiencia

Contra la demanda de prostitución (II)

Contra la demanda y la legalización de la prostitución (I)

«Durmiendo con el enemigo»

Fábula de la esperanza en rebeldía

Mujeres sabias: entre la teoría y la práctica

Las mujeres y el arte

El trámite más inútil

El negocio insano de la religión

Mientras tengamos zapatos…

La (i)rracionalidad económica y el espíritu de Navidad

Amor y autonomía

Simone Weil y la pasión por la filosofía

Autorreflexión y formación filosófico-feminista

Violencia de género e institucional

La capital mundial de la belleza

El cuento interminable del eurocentrismo

Violación y política

La cultura de hacer cultura

¡Oh la la, París!

La dialéctica del amor

2 de octubre, no se olvida

¡Mi cuerpo es mío!

¿Qué fue lo que pasó?

La dominación del cuerpo de las mujeres

Un corazón que late…

Vulnerados y vulneradores

Contra la homofobia en Michoacán

Feminización del trabajo y explotación

Miss Universo… y algo más

Avatares de una feminista en el siglo XXI