Gilberto Vivanco González
Vivilladas
Días gélidos, más fríos para los pobres
Viernes 15 de Enero de 2016
A- A A+

Es verdad que estamos acostumbrados a que en estos días el clima gélido haga estragos poniéndonos a titiritar, a sentir que nos cala hasta los huesos, que provoca desempolvar chamarras y suéteres de donde las tenemos olvidadas durante significativos lapsos del año, pues qué bueno que todos estuviéramos en esa situación porque significaría que estamos listos para enfrentar las inclemencias del tiempo pues, en contraparte, existen millones de personas, entre ellas muchos niños y gente de la tercera edad, que no tienen la oportunidad de encarar el clima y con riesgo latente de sufrir enfermedades, algunas de ellas que provocan la muerte, más aún cuando pareciera que cada época invernal se presenta más extrema.
El azote de la pobreza provoca que los problemas climatológicos se maximicen ya que no es lo mismo encarar el clima con la ropa, la vivienda, la alimentación y las condiciones de calefacción adecuadas, sin olvidar que al menos una sola cobija es muy buena compañera, pero la tolerancia al frío representa mucho más que un cobertor.
Decenas de ancianos olvidados por sus familiares, aun viviendo en el propio domicilio, carecen de una atención médica apropiada que les permita tener la solidez y la capacidad biológica para sortear las inclemencias del tiempo, puede que algunos tengan un techo dónde dormir pero carecen de una buena alimentación y de calidez humana; la situación se vuelve mas pavorosa porque el riesgo de enfermedades respiratorias es latente y en esta situación la posibilidad de contraer neumonía no puede der desechada, enfermedad que en especial es cruel con los adultos de amplia experiencia de vida.
En Michoacán, como en Morelia, de manera específica, un buen número de pordioseros y personas carentes de sus facultades mentales andan deambulando, incluso algunos semidesnudos, buscan refugio en algunos comercios y centros bancarios para resguardarse del frío o de la lluvia; son seres humanos abandonados a su suerte y la lástima que suelen provocar no es suficiente para su protección, de ahí que en ocasiones, gracias a asociaciones civiles, tengan un abrigo para ellos pero no es suficiente; por ello es imperativo que los gobiernos, a través de programas sociales, pongan atención en ellos, pero no tomarlos al azar y con algún aliciente para salir del paso, requieren atención integral y permanente, porque si no es por medio de estas acciones, sabemos que sus familiares, en caso de que los tengan, omiten atenderlos debidamente; todos advertimos que unas cuantas hojas de periódico o pedazos de cartón, pueden servir pero es insuficiente.
En comunidades rurales, incluso en colonias de la propia capital michoacana, hemos sido testigos de la carencia de ropa invernal en niños que hasta la piel tienen reseca por lo helado del clima (la cuestión se agrava cuando se vive en la Sierra), los hemos visto sólo con una camisa o una playera por las mañanas al asistir a la escuela, y si a ello sumamos una alimentación deficiente y la falta de centros médicos, ya podemos imaginar las penurias que pasan, penurias que ni el maestro más capaz, más preparado, podrá enfrentar para acercarlos a los aprendizajes y a las experiencias necesarias para su formación. En este escenario tenemos otro foco rojo que el estado y los ayuntamientos deberán solucionar, aunque siendo también de incumbencia educativa, la secretaría del ramo tiene obligación de coadyuvar para la solución; aquí es donde quisiéramos ver al secretario Aurelio Nuño dando o proponiendo alternativas eficaces en su beneficio, que se desplace a donde viven estos chamacos y no sólo se la pase en universidades privadas, en escuelas primarias particulares o en otras instituciones ubicadas en comunidades con un perfil socioeconómico a modo.
Mención aparte merecen los padres de familia que tienen que estar en centros de salud, principalmente en el Hospital Infantil de Morelia y en la clínica central del Seguro Social; el primero, enclavado en pleno Bosque Cuauhtémoc, y el segundo, en un lugar a campo abierto. Los progenitores, ante la situación de enfermedad de sus hijos o familiares, pasan días y noches enteras sin protección alguna, olvidados y en la intemperie; es tan observable este fenómeno que personas de buena fe y organizaciones civiles realizan campañas para llevarles alimento y cobijo porque saben del grave riesgo que corren y de la vulnerabilidad en la que se encuentran. Qué bueno que existan personas altruistas preocupadas por sus semejantes, pero de nuevo, no siempre debe ser la sociedad civil quien solucione o dé la mano a quienes menos tienen, son las autoridades de los tres niveles de gobierno las responsables de ajustar programas sociales a favor de los abandonados, de los desprotegidos, y aunque sabemos que las políticas paternales o populistas no son de su agrado, cuando les conviene, de cualquier manera tienen las instancias y las dependencias para otorgar cobijo, literal, a quienes carecen de recursos propios para autoprotegerse.
En estos tiempos hemos visto declaraciones de funcionarios diversos, incluso de Protección Civil, puntualizando que están preparados para enfrentar los retos que el presente clima amerita, que tienen albergues y que están monitoreando la situación; también dan recomendaciones sobre la alimentación, el abrigo, la calefacción, pero todo esto no es suficiente ya que la ignorancia no es el principal problema, el problema, sin darle tantas vueltas, es económico y de esta forma debe encararse. Deben destinarse recursos para abrigos, chamarras, cobijas; deben promoverse y lograrse fuentes de trabajo bien remuneradas, poner atención en una correcta alimentación de grandes y pequeños, también es necesario impulsar programas de vivienda o de acondicionamiento de las mismas según corresponda, proveer a quienes lo requieran calentadores propicios y considerar albergues para gente que se encuentra en las afueras de centros hospitalarios. No es fácil solucionar de fondo el problema, por ello se demanda la intervención de las instancias de gobierno, incluidos diputados con iniciativas al respecto. Lo peor de todo es que los tiempos de frío extremo ya están de regreso y que la frialdad de las autoridades nunca ha salido de vacaciones.
Dwight Eisenhower puntualizó: “Si quieres seguridad total, ve a la cárcel. No tendrás que preocuparte por la alimentación, el abrigo, la vestimenta, la atención médica... Sólo te faltará la libertad”, no hay que llegar a esto, mejor que el gobierno reflexione sobre el ejemplo de José de San Martín, quien externó: “La seguridad de los pueblos a mi mando es el más sagrado de los deberes”.

Sobre el autor
Nació en Zinapécuaro Michoacán (1961) Profesor de Educación primaria (E.N.V.F.); Licenciado en Ciencias Naturales (E.N.S.M.); Maestría en Investigación Educativa y Docencia Superior (IMCED). Excatedrático y exdirector de la Normal Rural de Tiripetío; Ex director y excatedrático de la Escuela Normal Urbana Federal, catedrático del IMCED. Diplomado en Administración de Escuelas Superiores (IPN)
Comentarios
Columnas recientes

Buen Fin, cuidado con las trampas

Finanzas en Michoacán, auténtico laberinto

Día de Muertos, Michoacán con vida

El show de los independientes presidenciables

Sección XVIII del SNTE, descaro sindical

Abuso de la tecnología

José Ma. Morelos, un aniversario más

Las lecciones son del pueblo

Los auténticos gritos de Independencia

Dreamers… sueños truncados

La lluvia

La ENUF y las Normales

Silvano Aureoles en Zinapécuaro

Presidencia y el frente nacional

Reclamos por telefonía celular

Morelia, bache eterno

Estacionamientos en comercios, ¿por qué pagar?

Gasolineras, asalto a manguera armada

Transporte urbano en Morelia, peligro sobre ruedas

El circo de las investigaciones

¡Alto a la represión y manipulación!

Política y sociedad

Estado de Mexico, el día “D”

Sigue el engaño a maestros estatales

Periodismo… riesgo latente

Los bomberos en el olvido

Cierre del Centro Histórico

Niños de la calle

Javier Duarte… Flor del racimo

Días santos, días para reflexionar

Estados Unidos y un presidente de izquierda

Cárdenas y Juárez, ¡ignorados!

El PRI, ¿redimido y redentor?

ENUF, XXVIII Coloquio de Actualización Docente

Silvano presidenciable, a nadie extraña

Bonos pendientes, juego perverso

Niños con cáncer

México unido, ¿contra quién?

Locura en preinscripciones

Llega Trump, a temblar

México en ebullición

¡Feliz Día de Reyes… y gasolinazos también!

La Navidad y su auténtico significado

Redes sociales reflejo cultural

Villas del Pedregal, peligro latente

¿Piso parejo en la carrera presidencial?

Buen Fin, el bueno sería este

Hillary y Trump frente a frente

Festival de Cine de Morelia, prestigio michoacano

¡Payasos al ataque!

La corrupción carcome a México

Transporte público, peligro latente

Dólar por lo cielos

Silvano Aureoles, cobijo político

Grito de Independencia… entre festejo y decepción

¿Quién salvará al PRD?

Juan Gabriel, reflejo de lo social

Morelia independiente, pago de Predial con amenazas

No me río de Janeiro

Precios al alza, Peña Nieto a la baja

Terrorismo que daña el mundo

SEP-SNTE, diálogo teatral

PRD Nacional, en crisis

A maestros, descuentos al azar

Elecciones, golpe a Peña Nieto y al priismo

¡Siguen demeritando lucha magisterial!

Gobierno sin apertura, ¡gobierno totalitario!

Feliz Día del despido… perdón, del Maestro

¿PRD en crisis?, ¡claro que sí!

El trabajo colaborativo en la escuela

Morelia, bache tras bache

Michoacán y Silvano, preocupados

Adolescencia y embarazo

¡La felicidad!

Morelia… Movilidad vehicular electrónica-digital

Guerra de encuestas… inicia manipulación

Nueva dirigencia estatal de la CNTE

Visita papal: Religión, política y negocio

Visita papal: Religión, política y negocio

¿Quieren destruir a la CNTE en Michoacán?

Recursos naturales, en bandeja de plata

Ya basta de El Chapo y Kate

Días gélidos, más fríos para los pobres

Año Nuevo con esperanza… y gobiernos que la matan

Delincuencia, azote permanente

Servicio urbano en Morelia…a medias

Riesgos y muertes de adolescentes por embarazo

Ahora, ¿privatizarán la cultura?

Inquietud en las escuelas Normales

La Secretaría de Educación descuenta a verdaderos trabajadores

Delincuencia común en Morelia, ¡como espuma!

Normalistas, mesura y prudencia

Silvano, promesas contra realidad

Los derechos humanos

Mexicanos Primero, ¡de nuevo a la carga!

Importancia de la prevención civil

¡Viva la dependencia nacional!

Renovados ayuntamientos, renovadas ilusiones

Sociedad actual y adicción

Inicio del ciclo escolar, en duda

Periodismo…peligro latente

El tren, la historia de “siempre serás”

Violencia familiar en el mundo contemporáneo

Gobierno federal… Desconfianza total

Silvano… ¡A cumplir!

Elecciones: de lo imaginario a la realidad

Los Portales de Morelia

Momentos decisivos

ENUF, Medalla Michoacán al Mérito Docente

Trampas electorales

“La enseñanza de las ciencias en crisis”

El pueblo está olvidado

Compra del voto electoral… sociedad que pierde

Las encuestas políticas… ¿Una farsa?

ENUF… ¡Benemérita y Centenaria!

Asentamientos irregulares… reflejo de la realidad

Primaria Juan Ortiz Murillo… Violencia injustificada

Sergio Román Marín… Adiós a un gran comunicador

Gubernatura… todos, en pos de ella

Dignificar la enfermería, humano y necesario

Año Nuevo, nuevas ilusiones

Wilfrido Lázaro… Crítico y proyectivo

20 de noviembre… Sin festejo tradicional

Demanda justa… Exigencia extralimitada

Caso Ayotzinapa, arman el ajedrez

Día de Muertos… Ventana de Michoacán

Michoacán, ¿un paraíso frustrado?

La mujer en la sociedad mexicana

Ayotzinapa… ¿Más terror sobre el terror?

Silvano Aureoles… Más fuerte que nunca

Futbol… Grupo Salinas, el culpable

Niños migrantes… Niños sin futuro

Videoescándalos… ¿Investigación judicial o desquite criminal?

Morelia… palomita para sus jardines

Salud comunitaria… prioridad social

Doctor Mireles y la desconfianza en el gobierno

Poder Ciudadano… Alza la voz

Chequeo médico, normal… cuestión política, suspicaz

Bullying… reflejo social

Museo 11 S… Entre homenaje y mercantilismo

¿Feliz Día del Maestro?

Turismo en Michoacán, a la baja

Día del Trabajo… Festejo limitado

Ser autodefensa… ya es un peligro

Viernes Santo… Inesperado

Gobierno rico… pueblo pobre

Violencia en el futbol mexicano

Delito en Tesorería… Punta de la madeja

ENUF, XXV Coloquio… Encrucijada ante la Reforma Educativa

Escuela Segura… Mucho más que revisión de mochilas