Alma Gloria Chávez
Campaña “16 días de activismo”
Sábado 28 de Noviembre de 2015
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Los datos hablan: según lo documenta la investigadora Sara Sefchovich, la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos afirman que “en una de cada tres familias mexicanas hay violencia física contra la mujer; hay una mujer agredida cada quince segundos y la violencia afecta a casi el diez por ciento de las mujeres”. Por su parte, el Centro de Atención de Violencia Intrafamiliar reporta que 93 por ciento de las personas que solicitan sus servicios son mujeres, y del siete por ciento restante, la mayoría son niños menores de doce años o ancianos. Un estudio reciente hecho por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación muestra la gravedad de esta situación, pues cuando se les preguntó a las mujeres cuál era su mayor sufrimiento, la mayoría respondió que la violencia familiar, poniéndola por encima de la pobreza y la falta de trabajo.
Los datos anteriores muestran clara y crudamente por qué resulta necesario retomar campañas que pretenden sensibilizar acerca de un fenómeno que con frecuencia se pasa por alto y hasta se ha llegado a considerar “parte de la idiosincrasia del pueblo mexicano”: la violencia, y en este caso, la que se ejerce cotidianamente contra mujeres y niñas.
Denominada Campaña Internacional “16 días de activismo en contra de la violencia hacia las mujeres”, inició un 25 de noviembre durante el I Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en Bogotá, Colombia, en el año 1981; campaña coordinada por el Centro para el Liderazgo Global de la Mujer con sede en Nueva York, la cual enlazó cuatro fechas importantes para el movimiento amplio de mujeres y feministas en el mundo y “en memoria de las tres hermanas Mirabal”.
La campaña da inicio el 25 de noviembre, recordando el asesinato de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, ocurrido en esa fecha del año 1960 en la República Dominicana, donde la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo duraba ya más de 30 años. Las hermanas Mirabal, a quienes apodaban Las Mariposas, además de ser opositoras de la dictadura, realizaban actividades organizativas en colonias y comunidades marginales, lo que evidentemente enfureció al dictador, que no satisfecho con encarcelar a los esposos de las hermanas, las mandó asesinar junto con el chofer que les acompañaba en un viaje hacia la prisión. 23 días antes del asesinato Trujillo había declarado que sus dos grandes problemas eran la Iglesia y la hermanas Mirabal.
El 1º de diciembre, Día Internacional de Lucha contra el Sida, la Campaña “16 días de activismo” se une a los esfuerzos que realizan miles de organizaciones no gubernamentales, activistas de derechos humanos, investigadores y académicos, para llamar la atención mundial y encontrar soluciones conjuntas a fin de erradicar la pandemia y la discriminación de que son víctimas los ya millones de personas que viven con el virus de inmunodeficiencia humana. Una gran cantidad de personas portadoras del virus, son mujeres y millones de ellas están en riesgo de contraer el VIH/Sida porque la fidelidad femenina no es suficiente para evitar el contagio, mientras la cultura patriarcal siga exaltando como parte de la hombría, a las frecuentes parejas sexuales extramaritales. En México esta enfermedad es la tercera causa de muerte entre hombres de 25 y 34 años y la sexta entre mujeres de esa misma edad.
El 6 de diciembre se conmemora la Masacre de Montreal. Ese día, del año 1989, un hombre de 35 años, llamado Marc Le Pine, entró a la Escuela Politécnica de Montreal, Canadá, armado con un rifle automático calibre 223 y asesinó a catorce estudiantes de ingeniería, para luego suicidarse. La historia, como tantas de este tipo que ocurren en países “desarrollados”, tuvo un giro diferente al conocerse los motivos que Le Pine tuvo para perpetrar esta masacre. Marc Le Pine no fue estudiante de esa universidad; de lo contrario, la solicitud de ingreso que había hecho años atrás fue rechazada. Provenía de una familia donde fue golpeado durante su infancia por su padre, quien luego lo abandonaría junto a su madre y su hermana. Ese miércoles 6 de diciembre de 1989, Le Pine entró a un salón de clases y gritando “quiero sólo a las mujeres”, amenazó y ordenó a los 48 hombres que se encontraban ahí, incluido el profesor, a que dejaran el aula. Alineó a las nueve mujeres que se quedaron y tras gritarles que “eran unas feministas” les disparó una a una. Salió del salón y continuó buscando nuevas víctimas: al final de su recorrido mató a catorce mujeres y luego se disparó en la sien. La carta que se encontró en uno de sus bolsillos daba cuenta de las razones de su acto. Le Pine odiaba a las mujeres exitosas y a las mujeres feministas. Ambas categorías eran lo mismo para él.
La Campaña “16 días de activismo” concluye el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. A partir de 1998, cuando se cumplieron 50 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dieron inicio una serie de actividades a nivel mundial, teniendo como lema “Sin los derechos humanos de las mujeres, no hay derechos humanos”. Un Tribunal Internacional constituido en esas fechas documentó y presentó ante la Organización de las Naciones Unidas testimonios de mujeres sobre la violación a sus derechos humanos, así como las iniciativas que han contribuido al avance, reconocimiento, respeto y protección de los mismos.
Esta campaña que se genera anual e internacionalmente, nos muestra la fuerza y la diversidad de las acciones que realizan las organizaciones de mujeres en todo el mundo, para garantizar su derecho a vivir sin discriminación, sin coerción y sin violencia.

Y sin embargo…

En México, como lo hemos podido constatar desde la participación ciudadana, los convenios, los compromisos de gobierno, las mismas legislaciones en materia de violencia contra la mujer parecieran letra muerta. La realidad vivida por las víctimas en las agencias de delitos sexuales del país, así como en otras instancias donde la burocracia y la insensibilidad se hacen presentes, pareciera darle la razón a quienes, con dolor y frustración, deciden no denunciar el acoso, el maltrato, los golpes o la violación.
El 25 de noviembre, en un medio de circulación nacional, en una nota pequeña, se informaba: “La violencia que se experimenta en el país ha incrementado las agresiones de género, incluido el tráfico y explotación sexual. En México se cometen en promedio siete feminicidios al día y la precarización de las condiciones laborales, ha obligado a las mujeres a aceptar los trabajos mal pagados, sin prestaciones e informales… además del acoso laboral, que padecen 1.4 millones de mujeres”.
Todavía tenemos mucho camino por andar, para conseguir la verdadera paz.

Sobre el autor
Alma Gloria Chávez Castillo. Oriunda de Pátzcuaro, realizó estudios formales en el lugar. Por interés personal complementó su formación con actividades artísticas como la pintura, la danza, el teatro y la pantomima. Su vocación de servicio le ha llevado a promover o insertarse en espacios culturales orientados a niños/as y jóvenes. Ha sido colaboradora fraterna con organizaciones indígenas de la región a través de espacios radiofónicos y prensa escrita. Promotora de lectura y cuenta-cuentos, fundadora y activista de grupos de mujeres, vive anhelando una sociedad libre de violencia.
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