Rogelio Macías Sánchez
Algo de música
In memoriam Alfonso Vega Núñez
Martes 25 de Agosto de 2015
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Al mediodía del martes 18 de agosto de 2015 falleció en Morelia el maestro Alfonso Vega Núñez, a los 90 años de edad. Con profunda pena lo participa la ciudad entera. Ofrecemos nuestras condolencias a todos los que gustan y aman de la buena música pues se ha ido uno de los mejores organistas de México, si no es que el mejor, en toda la segunda mitad del siglo XX. La comunidad artística y cultural de Michoacán estará de luto por mucho tiempo. Le sobreviven una familia grande y hermosa que mucho lo amó, numerosos alumnos agradecidos regados por todo el país y una cauda grande de amigos. Muchos lloramos su ausencia.
Porque Alfonso Vega Núñez es uno de los referentes más importantes de la cultura musical en el estado en los últimos 70 años, acompañando en esta empresa a Ignacio Mier Arriaga, Miguel Bernal Jiménez, Romano Picutti, Luis Berber y Gerhart Muench.
No tuvo más oficio o profesión en la vida que la de músico y sólo la pasión por su familia pudo ser superior a la de tocar el órgano con maestría, emoción y espiritualidad supremas. Fue compositor de bella música religiosa y muchos organistas de México lo reconocen como maestro.
Inducido a la música por su padre, que era comerciante en Puruándiro y un “dilettante de primer orden”, en palabras textuales de Alfonso (me permitiré tutearlo ante ustedes dada la amistad sincera con que me distinguió por muchos años y a la cual no renunciaré). Conoció las notas antes que las letras y a los cuatro años de edad tocaba el órgano en una pequeña iglesia del pueblo, “sentado en las piernas de un señor para alcanzar”.
Su educación formal en la música fue en Morelia, pasando por el obligado Coro de Infantes de la Catedral y la Escuela Superior de Música Sagrada. Su maestro de órgano fue Miguel Bernal Jiménez desde 1940, pero yo estoy convencido que Alfonso fue un autodidacta que tuvo un maestro estupendo, aun en los Estados Unidos y en Europa, a donde viajó joven para mostrar su arte magnífico y aprender. Encontró ejemplos y modelos pero siempre fue él su propio maestro.
Pronto en la vida, tanto como a los 19 años de edad, fue nombrado Primer Organista Titular de la Catedral de Morelia, puesto que desempeñó con dignidad por casi 70 años. A los 25 fue doctor en Órgano Summa Cum Laude.
“Apóstol del órgano”, cargó por caminos grandes y pequeños, pavimentados y no, su órgano electrónico para llevar arte, belleza y espiritualidad a ciudades, villas y pueblos grandes y chicos de todo el país. Fueron varios años así. Pero fue desde su banco de organista, frente a los manuales del órgano catedralicio, que pensó, gestó y construyó su obra monumental: el Festival Internacional de Órgano de Morelia que ahora en octubre verá su edición 49. Fiesta grande que es verdadero patrimonio cultural de la ciudad y del país entero y que como tal, vivirá por muchos años para mayor gloria de Morelia y memoria perenne de Alfonso Vega Núñez.
Hay un pensamiento que recuerdo ahora: “Tú te mueres dos veces. La primera, cuando te mueres; la segunda, cuando se muere el último que te recuerda”. Seguramente a Alfonso le quedan muchos años más en este mundo.

Sobre el autor
Rogelio Macías Sánchez Médico cirujano por la UNAM, Especialidades de Neurología y Neurocirugía. Con ellas, ha ejercido en instituciones oficiales y en la práctica privada. Catedrático de la Universidad Michoacana Amante de la música clásica desde sus primeros años por inducción familiar, se desarrolló como melómano cultivado por iniciativa propia. Por confluencia de circunstancias se ha desarrollado como periodista aficionado en el ámbito cultural en la crónica y crítica de música clásica. También, y auténticamente por amor al arte, ha sido promotor de eventos magníficos de música clásica en Morelia.
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