Samuel Maldonado B.
Repercusiones
De piratas o bucaneros
Lunes 20 de Julio de 2015
A- A A+

Los vicios nacionales han permitido que de los presidios de “alta seguridad”, incluido el penal denominado Las Islas Marías hayan escapado algunos famosos criminales. En forma particular recuerdo la fuga del extranjero Joel David Kaplan, en el año de 1971, cuando un helicóptero aterrizó en el patio principal del denominado Palacio Negro de Lecumberri, en el Distrito Federal, en la que los guardianes de esa cárcel quedaron pasmados al ver cómo la nave aterrizaba y despegaba llevándose a Kaplan. Desde luego que hay otra famosas fugas de diferentes cárceles, pero de todos los escapes, resalta el último protagonizado por Guzmán Loera, a través de un túnel, como recientemente lo hiciera hace unos cuantos días.
Desde luego que sorprende a la opinión nacional la segunda fuga de este inteligente personaje, pero no causa extrañeza que lo haya logrado, pues las condiciones de corrupción en el país están dadas para permitir esa falla u otras más graves. Así, la estulticia y la deshonestidad reinante, tanto en las altas esferas como en las intermedias vienen actuando ineficientemente permitiendo la generación de actos como el que ahora nos ocupa. Por eso no causa sorpresa que sigan cavándose pozos profundos de desigualdad, de inoperancia oficial y, patéticamente observamos que, mientras más hondos se encuentran estos hoyos, más difícil es rellenarlos con todas las atrocidades realizadas por los últimos gobiernos, no obstante tanto empeño oficial en facilitar a los piratas nacionales e internacionales, el constante saqueo de los recursos energéticos renovables o no que pertenecen, no al gobierno, sino a la nación y consecuentemente a todos los mexicanos.
Insatisfechos siempre con sus asaltos, los piratas o bucaneros, protegidos desde las superiores esferas de gobierno, dejan ver los signos inequívocos de la errónea conducción política que por sí misma deja ver con mucha claridad el gran fracaso de la administración en turno. Ejemplo de esto es el poco interés tanto nacional como extranjero en las recientes licitaciones en las que se busca entregar la antes próspera industria nacionalizada del petróleo, sustento desde 1938 de la economía del país a empresarios nacos o prestanombres asociados con el capital extranjero. La primera ronda, licitada, fue un rotundo fracaso y una vergüenza nacional. ¿Cómo estará la situación del país, que por poco esta entrega (o regalo a los amigos presidenciales), casi resulta una negativa total?
En estas antinacionales acciones, la mayoría de los mexicanos estamos al margen y observando sólo la incapacidad gubernamental en la resolución de la problemática económica que ha permitido una devaluación ya casi del 33 por ciento de nuestra raquítica moneda, pero que no obstante, deja satisfecho a quien, con un peso cada día mayor, continúa como gobernador del Banco de México.
Si sólo fueran asuntos económicos, tal vez no estaríamos tan preocupados, pero resulta que al anterior problema, se le suman otros que impactan no solamente en la dieta nacional, sino que los mismos ocasionan una inestabilidad social y un grado de criminalidad existente que ha rebasado con creces a las autoridades en la materia. Los asaltos y asesinatos a diario en toda la República no paran y por el contrario, cada día se se agudizan, lo que ha obligado a muchos a bajar las cortinas de sus tiendas.
Peyorativamente, si ya de por sí crítica es la situación, para acabarla, “parió cuates la abuela” y del cerezo de más alta seguridad en el país, se fuga un millonario capo, que aparece en la lista de Forbes con un capital de mil millones de dólares (que lo sitúa entre los hombres más ricos de México, junto al icono Slim y demás millonetas nacionales) ha dejado al descubierto una vez más, la miseria política de quienes nos gobiernan, pues se desprende de la información pública, que algunos de los caballeros vigilantes de El Chapo, de dentro y de fuera del reclusorio, permitieron las posibilidades de que éste escapara.
Los enormes recursos, tanto materiales como económicos de Guzmán, me hacen recordar un viejo poema que a la letra dice: “Madre, yo al oro me humillo, Él es mi amante y mi amado, pues de puro enamorado, anda de continuo amarillo, que pues doblón o sencillo hace todo cuanto quiero, Poderoso caballero es don dinero”. Es tanta su majestad, aunque son sus duelos hartos, que aun con estar hecho cuartos, no pierde su calidad, pero pues da autoridad, al gañan y al jornalero ”.

Sobre el autor
Samuel Maldonado Bautista Editorialista en La Voz de Michoacán, Buen Día y Cambio de Michoacán. Diputado Federal (1997-2000); Coordinador de Política Interior de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados; Vocal Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva para el Desarrollo de la Costa Michocana en el gobierno del Estado (2000); Director General del Conalep, Mich. Gob. de Lazaro Cárdenas Batel.
Comentarios
Columnas recientes

¡Lo que nos cuesta él que se va!

¡RIP AL PRD! ¿Lo querrán como socio?

!Muerto el rey, viva el rey¡

Don Porfirio

Senadores y diputados... ¡Hay que martillar y burilar o cincelar!

La doctrina Estrada y la mano que mece la cuna

La guerra de las drogas, tan tan o batin tín

El arte de gobernar

Mr. Bad Fake

El profesor Raúl Morón

Lo que sigue no será peor de lo que ha pasado...

Las orejas grandes

De globos de Cantoya y pronósticos boxísticos

Los suspirantes y Porfirio Díaz

¡Mi voto para...!

¡Poderoso caballero...! Rico Mac Pato

¡Una jauría de lobos!

¡Soy una idea!, Lula, dixit

La consigna, todos contra AMLO

En la guerra electoral, Peña nieto se sube al ring

¡Lástima, Enrique!

Debatir o no debatir

¡Los mexicanos somos “mucha cosa”!

El gran dedo electoral

¡Ya huele a muerto!

El derbi presidencial

¡Huy que miedo... ahí vienen los rusos!

De sentimientos y sufrimientos, ¡ser o no ser!

Marichuy

¡Buscando una sombra que los cobije!

¡Sufragio efectivo, no reelección!

¡Feliz año, amor mío!

Andrés Manuel López Obrador, ¡el gallo a vencer!

Muchos para tan poca leche

Collares de flores para los elegidos

Los huachi...uleros del país

¡Más cara que las albóndigas!

El gato y el ratón

Torpeza política, ¿qué necesidad?

¡Aspiran, suspiran y tiemblan!

Desde Tirio hasta Chapingo

Elegía a la muerte

¡Duele México!

México y Corea del Norte

Ingresos e intervencionismo

¡En jamelgos van, lanza en ristre!

¿Quiénes son los asesinos?

¿De presidente a pirata?

¿Lo peor o lo menos malo?

Una peñita manejable

A propósito de puntos

¡Ni fu, ni fa!

¡Larga vida La Jornada!

Los jóvenes: esperanza de la humanidad

Uno grande y el otro enano (mosqueteros y jamelgos)

Los ladrones andan sueltos

La esencia del alacrán

De la OEA o de la DEA

¿Se hunde el PRD, se fortalece el PAN?

Escuchar el ruido del silencio

Fúnebre información

Desvergonzados y desnacionalizados

Dilma, de la cárcel a la Presidencia

¿Por qué y para qué?, sin respuestas

Las orejas muy, pero muy grandes. ¿Cuánto muertos más?

La OEA intervencionista

Solalinde y el padre Concha Malo

De luto nacional

¡Qué pobre tan pobre!

¿Juicio político al presidente?

Días infaustos

¡No nos confundamos!

¡El Hitler renacido!

De torpezas, de muros y de miedos

El corral de la patria

A propósito de huevos

Peñita y don José Narro

¡Feliz 2017, amor mío!

En el último tercio de la corrida

¡Aguas con los militares!

Sensatez que debe escucharse

¿Enemigo público número uno?

De un gigante y un enano

De quemadas e incinerados

De piratas y de cuentos

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

Minas en Colombia

De diputados a diputaditos

Cambiar para no cambiar, ¿gatopardismo en Michoacán?

¡Y la muerte sigue viva!

¡De Colombia para México!

Gastan la pólvora en infiernitos

De residencias a residencias

¿Se marcha o se retrocede?

Míster Rico McPato o el tiro por la culata

¿Quién es el rey?

¡Los muertos no se olvidan!, 1968

¿Será por eso su rebeldía?

¡Mexicanos primero!

Otro peñasco acertado… en la economía de los mexicanos

Perogrullada

La culpa es de los poderosos

¡Con el mar de fondo, de fracaso en fracaso!

Sorpresa, el reconocimiento de Cambio: Cemeí

Por kilo y por montón, no por libras

Los poderosos y los miserables

¡Habrase visto tal desvergüenza!

¡Diálogo sin imposiciones!

En el infierno económico

¿Acabarán con el país?

Otro paso más y Pemex, al Infierno

¡Ah, miserables!

¿El quemadero lo calcinará?

¡Vergüenza es no denunciarlo!

La desviación conduce al error, ¡hay que escuchar!

Los miserables… de ayer y hoy

O se corrige o al precipicio

¡A media asta la Bandera Nacional!

El renacido Hitler

¿Del dreamliner al militarismo?

La gran manzana podrida

Vino, vio y ¿convenció?

Centenario de la Constitución, ¡nada qué celebrar!

De la dictablanda a la dictadura

Con la esperanza perdida

¿A qué irá tan lejos?

El capo de capos y la economía nacional

Los ensueños de los pobres

¡Feliz año, amor mío!

¡La Policía siempre vigila!

Por favor, no mezclen a El Chapo. De corruptos a corruptos

¡Viva Venezuela!

El apagón económico nacional

Así era el Estado mexicano (¡Huy qué miedo!)

El imperialismo causó la tragedia en París

Poderoso señor don Dinero

Admirados y aborrecidos

El oro y moro

Encerrados en su propio círculo

¡El rey ha muerto!

Castillo de naipes

Colaboracionismo oficial, mata partido

Cambio de estrategia de normalistas y maestros

La expoliación (Minería y petróleo)

Las tribus sin puntería

La Rosa Blanca y Pemex, historia repetida

Mentiras y más engaños

Irreversible lenta extinción

¡Mal para el que se va…!

¡Apreciación no es devaluación!