Julio Santoyo Guerrero
\"Inteligencia, honestidad y huevos, si no va a valer madres\"
Lunes 6 de Julio de 2015
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Durante los intensos minutos que estuvo narrando los agravios que lo llevaron a tomar las armas contra los Templarios siempre se dirigió a quienes desde las butacas, expectantes lo escuchábamos, pero casi al final, encaró a quienes presidían la ceremonia y miró directo a los ojos del gobernador electo. Antes se disculpó: estas palabras sé que también ustedes las dicen pero no en público, yo sí las digo en público: \"El gobierno tiene que actuar inmediatamente con inteligencia, con honestidad y con huevos, -y precisó- en ese orden, si no va a valer madres\".
Hipólito Mora con lenguaje sencillo, sin oratoria ostentosa, como el que sabe que para hacer valer su palabra no necesita más que el peso de su historia, trazó con la denuncia de hechos contemporáneos el estado de la seguridad y el poder del crimen organizado en la Tierra Caliente michoacana: continúan la extorsión, el secuestro, la cooptación, el asesinato; la inseguridad sigue ahí, los criminales se pasean como por su casa y la población sigue sufriendo. Directo, afirmó, es que los criminales, desde que nació la autodefensa ciudadana la infiltraron con éxito, poniéndoles camiseta de autodefensas a los sicarios del crimen para asegurar su continuidad. Y el comisionado Alfredo Castillo los legalizó oficializando la protección a Templarios como El Americano, que hoy siguen haciendo de las suyas.
En el Aula Máter del Colegio de San Nicolás, Hipólito Mora le pidió a un gobernador electo, notablemente contrariado por la crónica de una criminalidad mediáticamente considerada abatida, que actuara de inmediato para evitar más muertes. Y convertido el espacio en ágora griega, hubo voces que clamaron la libertad de los autodefensas presos, la condena a la parcialidad de la justicia y la de Cristóbal Arias, que recomendaba a Hipólito: \"Debemos pedir el enjuiciamiento de Castillo, que es el protector de estos criminales, debe ir a la cárcel, de otra manera no les van a hacer nada Hipólito\".
La ceremonia de entrega del Reconocimiento al Mérito Ciudadano que organiza Cambio de Michoacán con motivo de su aniversario, cobró forma de diagnóstico crudo y denuncia actualizada sobre un problema que algunos se empeñan en considerar superado: la inseguridad y la vitalidad del crimen organizado.
La crónica de Hipólito Mora, sin texto o guión de por medio, así de memoria, como suelen meterse en la cabeza los acontecimientos que cimbran a las personas que viven al límite, reveló ante notables personajes de la vida política estatal, que el monstruo no está derrotado, que sigue ahí empeñoso en consolidar su poder. Se me ocurrió pensar entonces que a la vista está que los criminales, ellos ya comenzaron de nuevo, mucho antes que el gobierno electo haga posible el suyo, su nuevo comienzo.
Me quedo con la frase de Hipólito. Tres elementos esenciales se necesitan para que Michoacán tenga paz y un buen gobierno. Primero, inteligencia para discurrir con mucho seso la estrategia con la que debe enfrentarse el problema; segundo, honestidad que supone la consistencia ética de los servidores públicos para cruzar el pantano sin manchar su plumaje; y, tercero... valor y determinación para tomar decisiones duras que derroten a las bandas criminales.
También me quedo con el vigoroso ejemplo que personajes como él, Mireles, autodefensas muertos y encarcelados han dado a los ciudadanos michoacanos. Su coraje cívico para hacer valer los derechos constitucionales a pesar de malos gobernantes y en ocasiones en contra de las instituciones establecidas, está formando la conciencia social del Michoacán del siglo XXI. Me queda claro que existe una deuda pendiente de los michoacanos con estos hombres y mujeres, deuda que en parte ha comenzado a resarcir el reconocimiento que Cambio de Michoacán les otorgó en su XXIII Aniversario.
Creo que durante el sexenio que viene las palabras de Hipólito Mora resonarán en la cabeza del gobernador electo Silvano Aureoles Conejo, como las voces del preocupado vigía que alerta sobre los riesgos de una inminente calamidad: \"Inteligencia, honestidad y huevos, si no va a valer madres\".

Sobre el autor
Julio Santoyo Guerrero Estudió Filosofía en la UMSNH Docente desde 1983 Analista en medios impresos y electrónicos desde 1988 Articulista fundador de Cambio de Michoacán desde 1992.
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