Hugo Rangel Vargas
Pátzcuaro: El costo de la municipalidad
Viernes 15 de Mayo de 2015
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Desde las polis griegas, pasando por los municipium romanos y los antiguos municipios españoles, este concepto denota autonomía e independencia. El propio origen etimológico de la palabra contiene algo de ese espíritu ya que deriva de dos locuciones del latín: munus, que deviene de carga o atribución, y capere, que significa hacerse cargo.
La condición humana, según Alexis de Tocqueville, le obliga a convivir en sociedad comunal: “La comuna es la única asociación que se encuentra de tal modo en la naturaleza, que por donde quiera que hay hombres reunidos, se forma por sí misma”. Depositario de un pacto social, el gobierno de un municipio echa sobre sí los cargos y las obligaciones propias de una autoridad, poniendo a cuenta de sus habitantes el costo de la misma.
Sin embargo, en nuestro país la eficiencia de la autoridad municipal, medida por el costo de la misma y su relación con la inversión que genera, ha entrado en crisis. Según datos del Inegi, en 2008 el gasto corriente de los municipios en nuestro país equivalía al 56 por ciento de los egresos totales de los ayuntamientos, mientras que su erogación en capital apenas llegó al 30 por ciento, lo cual implica para un Ayuntamiento gastar dos pesos en administrar sólo uno de inversión en bienes públicos.
En Michoacán la situación no es diferente. La onerosidad de las erogaciones que supone la administración pública municipal y su burocracia arroja cifras que van desde el 65 al 40 por ciento del gasto destinado a servicios personales y generales. Esta situación amenaza con poner en jaque la capacidad financiera de los gobiernos locales en un entorno de elevada volatilidad de las finanzas públicas originado por la caída en los precios del petróleo y la consecuente reducción de las participaciones federales, principal fuente financiera de los ingresos municipales.
Pátzcuaro es un ejemplo per se de lo que ha ocurrido en los últimos años en esta materia. Del año 2004 a 2012 el crecimiento del gasto corriente ha sido de más de un 100 por ciento en términos nominales, sin que eso se haya correspondido con una mayor capacidad recaudatoria del Ayuntamiento, por lo que la dependencia del aparato público del presupuesto federal se acrecentó en dicho periodo, en detrimento de la eficiencia de la administración pública municipal.
Dentro de este periodo, en el que transitaron administraciones de diferentes extracciones partidarias, el Ejercicio Fiscal 2004, bajo la presidencia de Víctor Báez Ceja, ha sido la excepción de la regla ya que, según datos de la Auditoria Superior de Michoacán, la inversión en obra pública en relación con los ingresos totales del municipio fue equivalente al 64 por ciento, porcentaje que ha venido sustantivamente a la baja, llegando en 2012 a apenas el 24 por ciento.
Otro parámetro que ayudaría a medir la eficiencia del aparato público municipal, y del cual Pátzcuaro es un municipio sintomático de ello, es el gasto en servicios personales en relación con la inversión en obra pública que genera el Ayuntamiento; esto significa equiparar la producción de bienes públicos (calles, alumbrado, drenaje, agua potable, etcétera) contra el gasto en la burocracia que debe generarlos y administrarlos. Aquí nuevamente los datos son certeros, y mientras en 2004, bajo la administración de Báez Ceja, por cada peso gastado en servicios personales se generaban 2.3 pesos en obras públicas, al final de 2010, durante la administración de Antonio García Velázquez, esta cifra había descendido 1.49 pesos en obras públicas por cada peso gastado en servicios personales.
Un gobierno eficiente debe provocar viabilidad de largo plazo a la autonomía que significa la municipalidad. La comuna, descrita por Tocqueville como el espacio de convivencia humana y social por antonomasia, debe reproducirse de manera sana y ordenada, y Pátzcuaro puede dar un ejemplo de ello con administraciones más eficientes y capaces de apretarse el cinturón en entornos económicos comprometidos como los actuales. Su viabilidad de largo plazo podría ser un ejemplo para los demás municipios de la entidad, si es que en los próximos días los ciudadanos de esa comuna toman decisiones correctas.

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