Gilberto Vivanco González
Vivilladas
“La enseñanza de las ciencias en crisis”
Jueves 9 de Abril de 2015
A- A A+

La contienda electoral que estamos viviendo en la entidad y que viven en otras partes del país ha provocado que nos olvidemos un tanto del papel tan importante que representa la enseñanza de las ciencias, como parte de un proyecto educativo nacional, en aras de sacudir un poco la inercia planteada, tocaremos el tema con base en el artículo de la doctora en ciencias Nereida Vallejo Rojas, catedrática de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal Urbana Federal Profr. J. Jesús Romero Flores, de Morelia, quien con especial atingencia y sentido crítico investigó sobre el tema. Vallejo Rojas plantea lo siguiente:
La enseñanza de las ciencias en México hoy en día atraviesa por grandes problemáticas en sus distintos niveles académicos; primero, algunos investigadores ubican que las reformas educativas pueden estarse implementando, como es el caso de la actual Reforma de Educación Básica y no avanzar en los saberes y habilidades que nuestros estudiantes deben adquirir. Esto queda demostrado con las evaluaciones que se han realizado a los alumnos mexicanos en distintos periodos, desde 1993 hasta 2012, donde México ha obtenido el último lugar en ciencia. (PISA 2012) demostrando que más del 55 por ciento de los estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel de competencia básica en ciencia. Veamos qué resultados hemos obtenido:
En 1995 al año 2000 el Tercer Estudio Internacional de Matemáticas y Ciencias (TIMMS por sus siglas en inglés), ubica a México en el último lugar en el grupo de 30 países más desarrollados del mundo. Aunque la SEP en el 2000 señaló que hubo avances en la evaluación de ciencias. (CRUZ, 2000:19)
En los años 2000-2012, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), ubica a México en el penúltimo lugar, en el grupo de 31 países que fueron evaluados en el área de ciencias, por la insuficiencia que reflejaron los resultados de la Prueba PISA (Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante).
Por estos resultados y otros más que se han publicado, la enseñanza de las ciencias en México está olvidada, luego entonces, cabría la pregunta ¿Por qué? Algunos investigadores señalan: “Ubican carencias en los programas de estudio, enfoques erróneos en los libros de texto, profesores que no manejan conceptos elementales de la ciencia y que tampoco fueron preparados para despertar la curiosidad científica en sus alumnos, además de la ausencia de recursos básicos de pequeños laboratorios escolares” (CRUZ 200: 35).
Con lo anterior se comprueba que las reformas educativas no son la panacea, que si bien en ciertos rubros permiten el avance académico de los alumnos en el aprendizaje y la enseñanza de las ciencias, la renovación de propósitos de la ciencia, contenidos y metodologías no llegan, porque se siguen programando y enseñando contenidos viejos, con una visión de ciencia atrasada, que sólo se repiten pero en las mismas condiciones de enseñanza, no hay creación sino transmisión de estos contenidos, se limitan sobre todo a las nociones superficiales y anecdóticas, arbitrariamente separadas de los propósitos y metodologías adecuadas, perseguidas para el aprendizaje actual de las ciencias y a las actitudes que corren el riesgo de quedarse en simples intenciones. “Nuestra ciencia está realmente en la infancia aunque sea vigorosa se la disfraza de anciano: sus balbuceos inspiran senilidad en lugar de la alegría que la juventud propaga a su alrededor en sus esfuerzos anhelantes”… Giordán, 2000:20).
Continúa Vallejo Rojas puntualizando: La enseñanza de las ciencias es pues insatisfactoria, no sólo en México sino en todo el mundo, así lo atestiguan varios investigadores; en nuestro país el espíritu científico es sólo un buen deseo. Nuestros estudiantes salen de cualquier nivel educativo con una idea deformada y poco estimulante de la ciencia, los alumnos aprenden de memoria los conceptos científicos que el profesor o el texto les han explicado.
Con este tipo de enseñanza no podemos caminar en la búsqueda del espíritu científico de los estudiantes, es necesario implementar métodos de trabajo adecuados, que provoque entre los profesores un movimiento de reflexión, que transforme su práctica docente y su toma de conciencia; para que valore y reconozca que su hacer docente es fundamental para transformar los saberes y las habilidades científicas de los alumnos.
No se trata de adoctrinar a los estudiantes en los contenidos científicos, sino de ayudarles a construir una ciencia correspondiente a sus necesidades e intereses; y sin la detección de todos los problemas que se visualizan en la enseñanza de las ciencias hoy, no puede haber un cambio sustancial, si se desconocen estas problemáticas.
Entre los principales problemas en la enseñanza de las ciencias tenemos los siguientes:

a) Enseñamos sólo por referencia a un sacrosanto programa revelado.
Esto significa que los profesores que enseñan ciencia sólo repiten los contenidos que marca el programa. b) Se enseña de forma repetitiva. Los contenidos de ciencia que los alumnos aprenden, son temas, arcaicos y caducos, c) Hay un gran abismo entre la enseñanza científica impartida y las necesidades específicas de las personas d) Nuestras pedagogías se apoyan sobre una imagen del método científico de hace 100 años de antigüedad e) Nuestra enseñanza ignora a quien se dirige. f) Sobre todo los docentes no se preocupan por indagar sobre las ideas previas de los alumnos, punto de partida para la enseñanza constructivista.
La metodología actual, para la enseñanza de las ciencias, es aquella que retoma como punto de partida las ideas previas de los alumnos, no se puede enseñar nada, si primero no se ha indagado sobre los saberes que el estudiante posee. Que existan libros de texto adecuados al desarrollo del nivel conceptual de los alumnos, que se desarrollen metodologías e instrumentos de análisis de la práctica suscitada entre los profesores, que los alumnos obtengan de nuestra enseñanza un saber utilizable. La doctora Vallejo concluye: No se trata de enseñar más, sino de educar mejor, aburriendo menos.

Sobre el autor
Nació en Zinapécuaro Michoacán (1961) Profesor de Educación primaria (E.N.V.F.); Licenciado en Ciencias Naturales (E.N.S.M.); Maestría en Investigación Educativa y Docencia Superior (IMCED). Excatedrático y exdirector de la Normal Rural de Tiripetío; Ex director y excatedrático de la Escuela Normal Urbana Federal, catedrático del IMCED. Diplomado en Administración de Escuelas Superiores (IPN)
Comentarios
Columnas recientes

Buen Fin, cuidado con las trampas

Finanzas en Michoacán, auténtico laberinto

Día de Muertos, Michoacán con vida

El show de los independientes presidenciables

Sección XVIII del SNTE, descaro sindical

Abuso de la tecnología

José Ma. Morelos, un aniversario más

Las lecciones son del pueblo

Los auténticos gritos de Independencia

Dreamers… sueños truncados

La lluvia

La ENUF y las Normales

Silvano Aureoles en Zinapécuaro

Presidencia y el frente nacional

Reclamos por telefonía celular

Morelia, bache eterno

Estacionamientos en comercios, ¿por qué pagar?

Gasolineras, asalto a manguera armada

Transporte urbano en Morelia, peligro sobre ruedas

El circo de las investigaciones

¡Alto a la represión y manipulación!

Política y sociedad

Estado de Mexico, el día “D”

Sigue el engaño a maestros estatales

Periodismo… riesgo latente

Los bomberos en el olvido

Cierre del Centro Histórico

Niños de la calle

Javier Duarte… Flor del racimo

Días santos, días para reflexionar

Estados Unidos y un presidente de izquierda

Cárdenas y Juárez, ¡ignorados!

El PRI, ¿redimido y redentor?

ENUF, XXVIII Coloquio de Actualización Docente

Silvano presidenciable, a nadie extraña

Bonos pendientes, juego perverso

Niños con cáncer

México unido, ¿contra quién?

Locura en preinscripciones

Llega Trump, a temblar

México en ebullición

¡Feliz Día de Reyes… y gasolinazos también!

La Navidad y su auténtico significado

Redes sociales reflejo cultural

Villas del Pedregal, peligro latente

¿Piso parejo en la carrera presidencial?

Buen Fin, el bueno sería este

Hillary y Trump frente a frente

Festival de Cine de Morelia, prestigio michoacano

¡Payasos al ataque!

La corrupción carcome a México

Transporte público, peligro latente

Dólar por lo cielos

Silvano Aureoles, cobijo político

Grito de Independencia… entre festejo y decepción

¿Quién salvará al PRD?

Juan Gabriel, reflejo de lo social

Morelia independiente, pago de Predial con amenazas

No me río de Janeiro

Precios al alza, Peña Nieto a la baja

Terrorismo que daña el mundo

SEP-SNTE, diálogo teatral

PRD Nacional, en crisis

A maestros, descuentos al azar

Elecciones, golpe a Peña Nieto y al priismo

¡Siguen demeritando lucha magisterial!

Gobierno sin apertura, ¡gobierno totalitario!

Feliz Día del despido… perdón, del Maestro

¿PRD en crisis?, ¡claro que sí!

El trabajo colaborativo en la escuela

Morelia, bache tras bache

Michoacán y Silvano, preocupados

Adolescencia y embarazo

¡La felicidad!

Morelia… Movilidad vehicular electrónica-digital

Guerra de encuestas… inicia manipulación

Nueva dirigencia estatal de la CNTE

Visita papal: Religión, política y negocio

Visita papal: Religión, política y negocio

¿Quieren destruir a la CNTE en Michoacán?

Recursos naturales, en bandeja de plata

Ya basta de El Chapo y Kate

Días gélidos, más fríos para los pobres

Año Nuevo con esperanza… y gobiernos que la matan

Delincuencia, azote permanente

Servicio urbano en Morelia…a medias

Riesgos y muertes de adolescentes por embarazo

Ahora, ¿privatizarán la cultura?

Inquietud en las escuelas Normales

La Secretaría de Educación descuenta a verdaderos trabajadores

Delincuencia común en Morelia, ¡como espuma!

Normalistas, mesura y prudencia

Silvano, promesas contra realidad

Los derechos humanos

Mexicanos Primero, ¡de nuevo a la carga!

Importancia de la prevención civil

¡Viva la dependencia nacional!

Renovados ayuntamientos, renovadas ilusiones

Sociedad actual y adicción

Inicio del ciclo escolar, en duda

Periodismo…peligro latente

El tren, la historia de “siempre serás”

Violencia familiar en el mundo contemporáneo

Gobierno federal… Desconfianza total

Silvano… ¡A cumplir!

Elecciones: de lo imaginario a la realidad

Los Portales de Morelia

Momentos decisivos

ENUF, Medalla Michoacán al Mérito Docente

Trampas electorales

“La enseñanza de las ciencias en crisis”

El pueblo está olvidado

Compra del voto electoral… sociedad que pierde

Las encuestas políticas… ¿Una farsa?

ENUF… ¡Benemérita y Centenaria!

Asentamientos irregulares… reflejo de la realidad

Primaria Juan Ortiz Murillo… Violencia injustificada

Sergio Román Marín… Adiós a un gran comunicador

Gubernatura… todos, en pos de ella

Dignificar la enfermería, humano y necesario

Año Nuevo, nuevas ilusiones

Wilfrido Lázaro… Crítico y proyectivo

20 de noviembre… Sin festejo tradicional

Demanda justa… Exigencia extralimitada

Caso Ayotzinapa, arman el ajedrez

Día de Muertos… Ventana de Michoacán

Michoacán, ¿un paraíso frustrado?

La mujer en la sociedad mexicana

Ayotzinapa… ¿Más terror sobre el terror?

Silvano Aureoles… Más fuerte que nunca

Futbol… Grupo Salinas, el culpable

Niños migrantes… Niños sin futuro

Videoescándalos… ¿Investigación judicial o desquite criminal?

Morelia… palomita para sus jardines

Salud comunitaria… prioridad social

Doctor Mireles y la desconfianza en el gobierno

Poder Ciudadano… Alza la voz

Chequeo médico, normal… cuestión política, suspicaz

Bullying… reflejo social

Museo 11 S… Entre homenaje y mercantilismo

¿Feliz Día del Maestro?

Turismo en Michoacán, a la baja

Día del Trabajo… Festejo limitado

Ser autodefensa… ya es un peligro

Viernes Santo… Inesperado

Gobierno rico… pueblo pobre

Violencia en el futbol mexicano

Delito en Tesorería… Punta de la madeja

ENUF, XXV Coloquio… Encrucijada ante la Reforma Educativa

Escuela Segura… Mucho más que revisión de mochilas