José María Carmona
La economía mexicana camino a la recesión
Miércoles 25 de Marzo de 2015
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El Banco de México y la Secretaría de Hacienda enfrentan un dilema que consiste en subir la tasa de interés en el corto plazo de los bonos gubernamentales, ante la misma intención de la Reserva Federal de Estados Unidos por la expansión económica y las posibles presiones inflacionarias.
Hasta ahora, la banca central había reducido en 25 puntos base al pasar la tasa de interés de referencia del 3.25 a tres por ciento.
Con la reforma financiera y las medidas monetarias adoptadas en los últimos dos años las instituciones bancarias cuentan con la suficiente liquidez y han aumentado el crédito al consumo, la inversión productiva y los créditos hipotecarios, especialmente en aquellos proyectos de inversión de infraestructura.
La tasa de interés de los créditos en el mismo periodo de tiempo ha pasado del 35 al 24 por ciento anuales y con ello se consolida la expansión del crédito.
Pero existen otras variables financieras que no favorecen el crecimiento económico, como es la caída de los ingresos petroleros del gobierno, la instrumentación del recorte al gasto público y la elaboración del presupuesto para el 2016 de base cero, además de que el secretario de Hacienda, independientemente de pronosticar tiempos difíciles, ha recomendado a los gobiernos estatales y municipales aplicar programas de austeridad para enfrentar la emergencia financiera en todos los órdenes de la administración pública, tanto federal como local.
Por otra parte, las proyecciones de crecimiento económico fueron modificadas a la baja por los analistas del sector privado y se espera un crecimiento en el mejor de los casos entre 2.1 a 2.3 por cierto que le percutirá en un mayor nivel de desempleo, a pesar de las cuentas que reporta favorable el IMSS.
Todos los ajustes que se instrumentarán, tanto en materia monetaria, tasas de interés y recortes presupuestarios configura que la económica mexicana se encamina a una recesión para el 2016.
A pesar de que para el sector exportador la debilidad del peso mexicano aumenta la competitividad de las exportaciones, pero al mismo tiempo encarece las importaciones, principalmente de capital y bienes intermedios necesarios para la expansión de la planta productiva del país.
En cuanto a las medidas en términos cambiarios para fortalecer el peso mediante la subasta de 52 millones de dólares diarios hasta el 8 de junio es de carácter coyuntural y se tiene que poner atención en la salida de capitales por la expectativa del aumento de la tasa de interés de los Estados Unidos.
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha planteado un escenario complicado que ya no es de carácter coyuntural y según sus propias palabras se puede prolongar más allá del próximo año.
El tránsito de la economía mexicana a la recesión parece ser inevitable y se confirmará en los próximos meses, lo que constituye un factor a tomar en cuenta dentro de los análisis de la coyuntura nacional, porque es probable que el gobierno de Peña Nieto gane las elecciones federales y la mayoría de las locales, pero es inevitable que la economía mexicana entre en una recesión, producto de la obsesión por mantener el modelo económico de “economía de mercado” y privatizar al máximo la economía mexicana bajo el fundamentalismo de que el mercado regula los desequilibrios macroeconómicos y financieros, así pues, la recesión económica está en el vestíbulo del escenario nacional con sus implicaciones políticas y sociales.

Fe de erratas: En la colaboración pasada en el párrafo donde se hace referencia a la devaluación de 1976 se puso evolución por devaluación y por la importancia del concepto económico que cambia el sentido del texto se hace la aclaración.
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