Hugo Rangel Vargas
Michoacán: Las cartas están echadas
Jueves 12 de Febrero de 2015
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Los vuelcos de la política en la entidad colocan a los ciudadanos en una nueva encrucijada electoral que se resolverá el próximo 7 de junio. Más allá de la definición de quiénes serán los integrantes de los 112 ayuntamientos, del Congreso local, de los escaños que corresponden a la entidad en la Cámara de Diputados a nivel federal, así como del titular del Poder Ejecutivo; la determinación de los ciudadanos en las urnas sólo podría resultar un acto sin mayor efecto en el rumbo histórico de Michoacán, o bien convertirse en factor determinante en la alteración de las actuales tendencias en la entidad.
Las tres principales fuerzas políticas ya han definido a sus abanderados en la contienda rumbo al Solio de Ocampo y se encuentran en proceso de designación de sus candidatos a los demás espacios que se elegirán en la misma jornada comicial.
Por un lado Acción Nacional relanza a un integrante de la familia Calderón como contendiente, y pese al desgaste de dicha dinastía al interior del PAN y de la propia opinión pública, Luisa María ha capitalizado lo negativo de los escándalos de vínculos de la clase política con el crimen organizado.
El Revolucionario Institucional, fiel a su estilo, ha resucitado los mecanismos de antaño en la designación de candidatos. Las filias jurásicas han favorecido a Ascención Orihuela y son esas mismas prácticas las que están reproduciéndose en diversas latitudes de la entidad, en las que el tricolor confronta a una sociedad demandante de transparencia con procesos internos poco democráticos.
Quizá el candidato más aventajado en la opinión pública por su elevada exposición mediática y por la relativa madurez adquirida al frente de altas responsabilidades en el Legislativo federal sea el abanderado que presenta el PRD, Silvano Aureoles Conejo; quien ha resuelto con relativa tersura el proceso interno de su partido sin evidenciar mayores fisuras.
Sin mayores alternativas, dado el poco efecto visible que han tenido las nuevas opciones políticas, así como los partidos minoritarios en el ánimo de los ciudadanos de la entidad, los michoacanos observarán probablemente las campañas proselitistas con el natural desdén que se acrecienta frente a los permanentes escándalos de corrupción que la clase política exhibe, casi cotidianamente, frente a la opinión pública.
En medio de dos o tres ideas proyectadas en slogans de campaña respaldados en briefings publicitarios; entre un mar de anuncios, spots y estrategias de posicionamiento; quizá con un par de debates entre los aspirantes, los ciudadanos de la entidad habremos de distinguir a los mejores hombres y mujeres para que reconduzcan el rumbo de Michoacán.
Pese a lo limitado y riesgoso que resulta el volver a acudir a las urnas a brindar el respaldo a cualquier candidato o candidata; este ejercicio es la única herramienta que hasta el momento tendremos para incidir en la vida pública de la entidad. Otros instrumentos, como el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular, los presupuestos participativos o los consejos de ciudadanos en materia económica y social; han sido fustigados por la clase política, sobre todo la proveniente del PRI y del PAN.
La lista de candidatos y candidatas se terminará de integrar en los próximos días por parte de las dirigencias de los diferentes institutos políticos. El agotamiento o vigor del sistema de partidos quedará evidenciado en el grado de motivación de la ciudadanía por participar en las campañas y en las urnas; sin embargo resultaría estimulante para los michoacanos escuchar de los diferentes aspirantes un compromiso mínimo en la ruta de la transformación de la democracia representativa hacia la democracia participativa.

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