Hugo Rangel Vargas
2018: Los adelantos del festín
Jueves 22 de Enero de 2015
A- A A+

Carlos Marx escribiría en el prólogo a la primera edición de “El capital”, en relación al estudio de la economía política: “La particular naturaleza del material de que se ocupa levanta contra ella y lleva al campo de batalla las pasiones más violentas, más mezquinas y más odiosas que anidan en el pecho humano: las furias del interés privado”. Son esas pasiones las que dan cuenta, ya en otro ámbito, de los más recientes acontecimientos en la vida política del país en los últimos días.
Ha quedado claro que en la elección del 7 de junio del presente año no únicamente están en juego 500 curules en la Cámara de Diputados, nueve gubernaturas, 641 diputaciones en 17 entidades, 993 alcaldías en 16 estados y las 16 jefaturas delegaciones en el Distrito Federal; sino que la disputa electoral es el preludio de la carrera hacia el 2018, misma que está aderezada por la agudización del jaloneo al interior de cada partido que deriva de la expectativa subrepticia de la reelección a la que tendrán oportunidad los legisladores y alcaldes que resulten triunfadores en el 2015.
Al menos al interior de los dos principales partidos opositores, las cúpulas han dado muestras de querer conservar sus relaciones de hegemonía y de tender redes que les permitan reforzar tal condición, a la par de que fustigan cualquier voz opositora o mínimamente incómoda a su voluntad de reproducción de su relación de poder.
En el caso de Acción Nacional, la cancelación de la aspiración de Margarita Zavala para acceder a un espacio en la lista de candidatos a diputados plurinominales por parte de la Comisión Permanente de dicho partido, representa no únicamente uno de los últimos efectos colaterales nocivos del desatino del gobierno de Felipe Calderón, esposo de la susodicha panista; sino también el mensaje claro del grupo hegemónico de dicho partido, liderado por Gustavo Madero, de eliminar cualquier obstáculo, por mínimo que parezca, en la carrera rumbo al 2018.
Para el PRD, la furia de la disputa por la hegemonía trajo una desmedida y adelantada respuesta del dirigente nacional, Carlos Navarrete, a la apenas posibilidad de renuncia del senador Alejandro Encinas a su militancia a dicho partido. El legislador, que ha sido un crítico acendrado del grupo dominante al interior del sol azteca en los últimos años, sólo había dejado entrever el rompimiento con dicho partido y es quizá la misiva del líder nacional, el puntillazo oficioso que ponga fin a la militancia de Encinas, acto que se suma a la importante lista de separaciones de miembros distinguidos del PRD que lo han hecho en los últimos meses.
Pero la virulencia y la desmedida reacción de los líderes del PAN y PRD frente a grupos incómodos al interior de sus partidos políticos tiene la contraparte del festín de las prerrogativas de recursos públicos y de la interlocución con el poder público; situación a la que han dado muestras de ser proclives tanto el grupo de Gustavo Madero como el de Carlos Navarrete.
En la carrera hacia el 2018, la aspiración de ambos grupos es tener el monopolio de la negociación con Los Pinos desde San Lázaro, sin importar si eso implica reducir a sus partidos políticos a una mínima expresión o generar rompimientos insalvables con fracciones enteras de militantes que decidan abrir otros canales de participación política o migrar a otros partidos.
De fondo, la vocación autoritaria evidenciada en las actitudes de las dirigencias tanto del PAN como del PRD, sólo es el síntoma de una inclinación hacia el poder ejercido sin la cortapisa incómoda de la discusión y el debate que debe ser propio de partidos democráticos.
El 2015 trae un adelanto del agasajo que se darán hacia el 2018 los grupos hegemónicos al interior de estos dos partidos políticos; pero también trae un bocadillo de regalo para el tricolor, que contempla como espectador proactivo la pulverización de la oposición en la carrera presidencial que está comenzando.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?

Aplausos desaparecidos

¿Estado laico?

Michoacán: Las cartas están echadas

…Y no te volverán a aplaudir

El legado de Castillo

2018: Los adelantos del festín

2015: El paradigma en develación

Michoacán es un desmadre

2014: Lugar indeterminado

EPN: Revolución cancelada

EPN: La desproporción del derrumbe

El momento de Goyo y los nicolaitas

Economía campesina: Economía libertaria

Economía campesina: economía libertaria (Primera de dos partes)

Convención de Aguascalientes: El centenario

Contepec: Desempantanar a Michoacán

“La Tuta” y la mano que lava a la otra

PRD: La nueva cuota de sangre

Tauromaquia: el ejercicio de la libertad

EPN: La nomenklatura

Consejo Económico y Social de Michoacán: Las resistencias

La madre de las consultas

Reformas: de Acapulco a Atlacomulco

Michoacán: entre la desmemoria y la ignominia

FVF: El riesgo de los ciegos y los sordos

Y sigue la yunta andando

Televisa: El pecado original

Campo y Reforma Energética: la lucha que viene

Los pendientes de Alfredo Castillo

La rebelión de la humildad

Crecimiento económico: Guerra de tecnócratas