Gilberto Vivanco González
Vivilladas
Dignificar la enfermería, humano y necesario
Jueves 8 de Enero de 2015
A- A A+

En realidad todo lo que las enfermeras son y representan para los seres humanos y en lo que a la salud refiere pocas veces se valora, normalmente consideramos que son aquellas personas que ponen inyecciones o dan las medicinas; sin embargo, no es así, su profesión es una carrera universitaria, de sobrevivencia, y sobre todo, una carrera de amor. Representan el cuidado permanente para aquellos que han caído en la desgracia de ver lastimado su equilibrio social, económico, biológico y físico y que de una forma o de otra pone en riesgo su propia vida.
Hoy, la situación se les ha complicado por las torpes reformas al sector que promueve Enrique Peña Nieto, tan torpe como ha sido su mandato, sus acciones y sus nefastas decisiones. Hoy, las enfermeras del país están inquietas, preocupas y sobre todo indignadas porque al estilo foxiano, al jefe de Ejecutivo se le ocurrió calificarlas con el mote de “artesanas de la salud”, cuando en realidad son ángeles que están en nuestra cabecera velando por nuestra vida, una vida que para unos puede ser insignificante, pero para otros, los seres queridos, puede ser más que relevante.
México ha tenido movimientos sociales que promueven las demandas de los campesinos, de los obreros, de los maestros, de Antorcha Campesina, de ligas estudiantiles o de varias organizaciones más, pero nunca se había presentado que los brazos derechos de los doctores se manifestaran en contra de las políticas que pueden regir no sólo su destino, sino el honor tan representativo que significa ser enfermera, honor que sólo es cobijado por su profesión y que en otros países del mundo es envidiablemente reconocida.
Con el propósito de pasar a la historia como el “mandatario de las reformas”, Peña Nieto cree o quiere hacer creer a la sociedad que el trabajo de las enfermeras simplemente es actuar bajo las instrucciones u órdenes de los doctores que son pieza clave en el Sector Salud, pero se le olvida que el trabajo profesional y responsable de las enfermeras es mucho más que seguir instrucciones de un galeno, su función va más allá, porque son capaces de seguir un sinfín de protocolos que no cualquiera tiene la capacidad, la formación y mucho menos el sentido humano para realizarlo; las enfermeras o enfermeros (representan el 20 por ciento a nivel nacional) que han surgido de cualquier universidad con el título de licenciadas no son producto de la ocurrencia, de la casualidad o de la improvisación, sino de todo un plan de estudios, ratificado y avalado por un comité de arbitraje que da fe de que los hombres y las mujeres que se dedican a esta noble profesión son ciudadanos que han seguido un programa que contempla las distintas funciones y responsabilidades que le corresponden en beneficio de la salud de sus pacientes y, desde luego, de sus afligidos familiares.
La reforma de salud impulsada por el Señor del Copete Eterno busca que a los recién egresados, y a personal que tiene cierto tiempo laborando y que no ha conseguido base laboral, a pesar de estudios de licenciatura, de maestría o doctorado que ostenten, se les adjudique la categoría de auxiliar de enfermería, como si sólo se dedicaran a poner vacunas, a bañar a los pacientes o de plano a tender la cama, que por cierto, implican todo un reto y un rito que muchos ni la menor idea tenemos, y que sin embargo son tan necesarias. El término auxiliar implica una apreciación como de ayudante o de robot que sólo sigue instrucciones cuando, por el contrario, existe todo un protocolo que las o los profesionales de la salud deben seguir: valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación; mismas acciones que son sustentadas en referencias bibliográficas como los libros NANDA, NOC y NIC, que representan o exponen pasos y principios relacionados con sustentos teóricos y modelos, que sirven como soporte de un diagnóstico, de una intervención y de una valoración. En pocas palabras, llamar artesanas a las enfermeras o enfermeros es sobajarlos a simples técnicos de la salud cuando en realidad son profesionales de la salud, con mayor o menor experiencia, pero cada uno de ellos cumple una función más que necesaria que representa en su momento la diferencia entre la vida y la muerte.
Lo anterior señalado demuestra en forma somera que ser enfermero o enfermera implica una gran responsabilidad y un enorme compromiso, ahí la fuente de la molestia y el repudio que muestran estos sensibles personajes ante el menoscabo que la Federación promueve ejercer. Ahora bien, el tema no sólo es por cuestiones de estudio o de titulación, el tema representa para los contratistas de sus servicios todo un pretexto para bajar o al menos mantener los diminutos salarios que les entregan, situación que va en detrimento de su calidad de vida y dignidad, amén de la consecuencias que pudiesen tener sus abnegados pacientes.
Ante la demandas que se han multiplicado a nivel nacional, teniendo como incondicionales a las redes sociales, debemos puntualizar que las mismas implican no sólo el reconocimiento a la profesionalización de la tarea de enfermería, sino el bienestar de los enfermos, a la infraestructura de los hospitales y al mejoramiento en el abasto de los medicamentos; por lo tanto, su exigencia y posible solución no impactaría únicamente a las o los enfermeros, sino a todos aquellos que van en busca de ayuda y consuelo al sector salud.
Por supuesto que las autoridades niegan cualquier movimiento y esquema de presión, refieren que todo es para bien del gremio, que ganan los miles y miles de pesos, que todo es en beneficio de los trabajadores cuando por todos es sabido que la mayoría de los enfermeros y enfermeras recibe un sueldo paupérrimo de 100 o a lo mucho 150 pesos por día en instituciones privadas; si el parámetro lo quieren poner con el IMSS, el ISSSTE el Seguro Popular, están muy equivocados porque de los miles de los profesionales de la enfermería que hoy ejercen o que representan las nuevas generaciones, sólo un mínimo porcentaje alcanza o alcanzará las glorias de ser contratado por la Federación, no obstante esto, cada vez son más las enfermeras o enfermeros que pertenencen al sector público que se suman al movimiento nacional contra las reformas del presidente, lo que significa que dichos cambios lastiman tanto al novato como al experimentado, al eventual como al contratado, al estatal como al federado.
Peña Nieto se ha caracterizado por impulsar reformas impensables de hacer en otros tiempos o circunstancias, pero también se ha caracterizado por engañar al pueblo y a los implicados con un discurso de bienestar, cuando en verdad representan un revés para los directamente implicados, como ha sido el caso con los trabajadores de la educación. José Carlos Villagrana, director del Hospital Juárez de México, expresó: “A las enfermeras las trajeron los Santos Reyes… de ahí que con justa razón ese día, festejen su día, que en un descuido, por la necedad de Peña, bien podrían cambiarlo para el 1 de noviembre”, como un auténtico día de Halloween. Esperemos reconsidere.

Sobre el autor
Nació en Zinapécuaro Michoacán (1961) Profesor de Educación primaria (E.N.V.F.); Licenciado en Ciencias Naturales (E.N.S.M.); Maestría en Investigación Educativa y Docencia Superior (IMCED). Excatedrático y exdirector de la Normal Rural de Tiripetío; Ex director y excatedrático de la Escuela Normal Urbana Federal, catedrático del IMCED. Diplomado en Administración de Escuelas Superiores (IPN)
Comentarios
Columnas recientes

Buen Fin, cuidado con las trampas

Finanzas en Michoacán, auténtico laberinto

Día de Muertos, Michoacán con vida

El show de los independientes presidenciables

Sección XVIII del SNTE, descaro sindical

Abuso de la tecnología

José Ma. Morelos, un aniversario más

Las lecciones son del pueblo

Los auténticos gritos de Independencia

Dreamers… sueños truncados

La lluvia

La ENUF y las Normales

Silvano Aureoles en Zinapécuaro

Presidencia y el frente nacional

Reclamos por telefonía celular

Morelia, bache eterno

Estacionamientos en comercios, ¿por qué pagar?

Gasolineras, asalto a manguera armada

Transporte urbano en Morelia, peligro sobre ruedas

El circo de las investigaciones

¡Alto a la represión y manipulación!

Política y sociedad

Estado de Mexico, el día “D”

Sigue el engaño a maestros estatales

Periodismo… riesgo latente

Los bomberos en el olvido

Cierre del Centro Histórico

Niños de la calle

Javier Duarte… Flor del racimo

Días santos, días para reflexionar

Estados Unidos y un presidente de izquierda

Cárdenas y Juárez, ¡ignorados!

El PRI, ¿redimido y redentor?

ENUF, XXVIII Coloquio de Actualización Docente

Silvano presidenciable, a nadie extraña

Bonos pendientes, juego perverso

Niños con cáncer

México unido, ¿contra quién?

Locura en preinscripciones

Llega Trump, a temblar

México en ebullición

¡Feliz Día de Reyes… y gasolinazos también!

La Navidad y su auténtico significado

Redes sociales reflejo cultural

Villas del Pedregal, peligro latente

¿Piso parejo en la carrera presidencial?

Buen Fin, el bueno sería este

Hillary y Trump frente a frente

Festival de Cine de Morelia, prestigio michoacano

¡Payasos al ataque!

La corrupción carcome a México

Transporte público, peligro latente

Dólar por lo cielos

Silvano Aureoles, cobijo político

Grito de Independencia… entre festejo y decepción

¿Quién salvará al PRD?

Juan Gabriel, reflejo de lo social

Morelia independiente, pago de Predial con amenazas

No me río de Janeiro

Precios al alza, Peña Nieto a la baja

Terrorismo que daña el mundo

SEP-SNTE, diálogo teatral

PRD Nacional, en crisis

A maestros, descuentos al azar

Elecciones, golpe a Peña Nieto y al priismo

¡Siguen demeritando lucha magisterial!

Gobierno sin apertura, ¡gobierno totalitario!

Feliz Día del despido… perdón, del Maestro

¿PRD en crisis?, ¡claro que sí!

El trabajo colaborativo en la escuela

Morelia, bache tras bache

Michoacán y Silvano, preocupados

Adolescencia y embarazo

¡La felicidad!

Morelia… Movilidad vehicular electrónica-digital

Guerra de encuestas… inicia manipulación

Nueva dirigencia estatal de la CNTE

Visita papal: Religión, política y negocio

Visita papal: Religión, política y negocio

¿Quieren destruir a la CNTE en Michoacán?

Recursos naturales, en bandeja de plata

Ya basta de El Chapo y Kate

Días gélidos, más fríos para los pobres

Año Nuevo con esperanza… y gobiernos que la matan

Delincuencia, azote permanente

Servicio urbano en Morelia…a medias

Riesgos y muertes de adolescentes por embarazo

Ahora, ¿privatizarán la cultura?

Inquietud en las escuelas Normales

La Secretaría de Educación descuenta a verdaderos trabajadores

Delincuencia común en Morelia, ¡como espuma!

Normalistas, mesura y prudencia

Silvano, promesas contra realidad

Los derechos humanos

Mexicanos Primero, ¡de nuevo a la carga!

Importancia de la prevención civil

¡Viva la dependencia nacional!

Renovados ayuntamientos, renovadas ilusiones

Sociedad actual y adicción

Inicio del ciclo escolar, en duda

Periodismo…peligro latente

El tren, la historia de “siempre serás”

Violencia familiar en el mundo contemporáneo

Gobierno federal… Desconfianza total

Silvano… ¡A cumplir!

Elecciones: de lo imaginario a la realidad

Los Portales de Morelia

Momentos decisivos

ENUF, Medalla Michoacán al Mérito Docente

Trampas electorales

“La enseñanza de las ciencias en crisis”

El pueblo está olvidado

Compra del voto electoral… sociedad que pierde

Las encuestas políticas… ¿Una farsa?

ENUF… ¡Benemérita y Centenaria!

Asentamientos irregulares… reflejo de la realidad

Primaria Juan Ortiz Murillo… Violencia injustificada

Sergio Román Marín… Adiós a un gran comunicador

Gubernatura… todos, en pos de ella

Dignificar la enfermería, humano y necesario

Año Nuevo, nuevas ilusiones

Wilfrido Lázaro… Crítico y proyectivo

20 de noviembre… Sin festejo tradicional

Demanda justa… Exigencia extralimitada

Caso Ayotzinapa, arman el ajedrez

Día de Muertos… Ventana de Michoacán

Michoacán, ¿un paraíso frustrado?

La mujer en la sociedad mexicana

Ayotzinapa… ¿Más terror sobre el terror?

Silvano Aureoles… Más fuerte que nunca

Futbol… Grupo Salinas, el culpable

Niños migrantes… Niños sin futuro

Videoescándalos… ¿Investigación judicial o desquite criminal?

Morelia… palomita para sus jardines

Salud comunitaria… prioridad social

Doctor Mireles y la desconfianza en el gobierno

Poder Ciudadano… Alza la voz

Chequeo médico, normal… cuestión política, suspicaz

Bullying… reflejo social

Museo 11 S… Entre homenaje y mercantilismo

¿Feliz Día del Maestro?

Turismo en Michoacán, a la baja

Día del Trabajo… Festejo limitado

Ser autodefensa… ya es un peligro

Viernes Santo… Inesperado

Gobierno rico… pueblo pobre

Violencia en el futbol mexicano

Delito en Tesorería… Punta de la madeja

ENUF, XXV Coloquio… Encrucijada ante la Reforma Educativa

Escuela Segura… Mucho más que revisión de mochilas