Hugo Rangel Vargas
2015: El paradigma en develación
Jueves 8 de Enero de 2015
A- A A+

En su texto La estructura de las revoluciones científicas, el historiador de la ciencia Thomas Kuhn analiza a profundidad los cambios en las ideas científicas en diversos momentos históricos, atribuyéndolos a la acumulación de anomalías en los paradigmas “generalmente aceptados” por el pensamiento y la comunidad científica. El concepto de paradigma no encierra únicamente una teoría vigente, sino que implica toda la cosmovisión dentro de la cual existe. Esta noción y los demás elementos vertidos por Kuhn han servido para analizar los cambios no sólo en las concepciones científicas, sino también para ayudar a explicar las transformaciones en los modelos de percepción de los acontecimientos históricos.
Tal cual una guerra de colonización, la moderna era de la revolución tecno-científica que vive la humanidad ha cobrado víctimas que dan cuenta de una nueva cosmovisión que ha sepultado los pilares que antaño ayudaban a interpretar el entorno social. En la actual concepción de la realidad, las explicaciones han dejado atrás la articulación de textos para abrir paso a hipertextos que sólo codifican contenidos sin la necesidad de leer todo lo que contienen. Los antiguos símbolos que servían como caracteres descriptivos del ambiente, han abierto paso a las lluvias de imágenes que se transmiten en vivo o casi en tiempo real a través de complejas redes virtuales que tienen millones de nodos en potencia. La realidad misma se ha transformado en una hiperrealidad que funde y confunde “copias con originales”, “verdades con imposturas”: como en un diorama, la mentira se convierte en verdadera, se hace su sustituto.
Los últimos días de 2014 y los primeros del naciente 2015 han traído consigo hechos simbólicos y representativos de los cambios históricos en la forma en cómo la sociedad entiende e interpreta su cotidianidad. Sucesos discordantes, momentos distantes en el tiempo y de motivaciones divergentes son mezclados en un crisol preciso del que adquieren significado y dramatismo, a la luz de un profundo cambio que está experimentando la humanidad en los últimos años.
En la Europa de la comunidad económica en crisis y de la convulsión social en muchas de sus latitudes, la lluvia de imágenes y de hipertextos de un semanario francés fue el motor que desató la furia de un monstro venido de la prehistoria de los paradigmas incuestionables. Con el peso de contradicciones acumuladas, el fundamentalismo (ahora musulmán, pero en otras latitudes y con otros signos, igual de radical) sigue siendo la reminiscencia de un pasado que transforma a la muerte en un valor.
Más cercano a nosotros, en México, la muerte de Julio Scherer García, icono del periodismo mexicano que se resiste al poder y su seducción, representa la pérdida de uno de los últimos miembros de una generación de periodistas e intelectuales que dedicaron su vida a combatir las imposturas de una clase política con la aguda arma de la verdad a secas. La resistencia de la realidad a ser sustituida por mentiras y la preeminencia de las ideas a las imágenes sin contenido, han dado el último adiós de uno de sus paladines, en un tiempo en el que la terca verdad parece comenzar a cobrar factura a un régimen que había hecho del hiperrealismo su modo de gobierno.
Mucho más próximo, en dolor y en distancia, Michoacán da la muestra de un cambio de paradigma que corre en dos pistas paralelas: “la justicia” de la clase gobernante y la injusticia de los de abajo. En medio de una guerra de sangre y plomo cuya crónica es narrada en formato multimedia, la clase política persiste en sostener el paradigma del escarceo retórico con el que se pretenden esconder verdades detrás de la ya famosa declaratoria del “hecho aislado”. Del mismo modo, la hiperrealidad de la justicia de los funcionarios en la entidad les lleva a aplicar la ley con la discriminación pervertida de quien la ejerce palaciegamente.
Tres hechos, tres momentos, tres espacios diferentes que, sin embargo, dan cuenta de un momento en el que se devela un nuevo paradigma. Está en juego ese interesante momento en el que lo nuevo aún no termina de nacer y lo viejo aún no termina de morir. Su crónica podría ser digna de la narrativa de Kuhn.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?

Aplausos desaparecidos

¿Estado laico?

Michoacán: Las cartas están echadas

…Y no te volverán a aplaudir

El legado de Castillo

2018: Los adelantos del festín

2015: El paradigma en develación

Michoacán es un desmadre

2014: Lugar indeterminado

EPN: Revolución cancelada

EPN: La desproporción del derrumbe

El momento de Goyo y los nicolaitas

Economía campesina: Economía libertaria

Economía campesina: economía libertaria (Primera de dos partes)

Convención de Aguascalientes: El centenario

Contepec: Desempantanar a Michoacán

“La Tuta” y la mano que lava a la otra

PRD: La nueva cuota de sangre

Tauromaquia: el ejercicio de la libertad

EPN: La nomenklatura

Consejo Económico y Social de Michoacán: Las resistencias

La madre de las consultas

Reformas: de Acapulco a Atlacomulco

Michoacán: entre la desmemoria y la ignominia

FVF: El riesgo de los ciegos y los sordos

Y sigue la yunta andando

Televisa: El pecado original

Campo y Reforma Energética: la lucha que viene

Los pendientes de Alfredo Castillo

La rebelión de la humildad

Crecimiento económico: Guerra de tecnócratas