José Padilla Alegre
El derecho y sus glosas
El seguro de riesgos de trabajo
Sábado 3 de Enero de 2015
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La relación de trabajo está expuesta a infortunios, es decir a adquirir una enfermedad profesional o a sufrir un accidente, a esto es a lo que se le llama riesgos de trabajo, los que por su naturaleza son atendidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social ya que enfermedad de trabajo es todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el empleo o en el medio en que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios, y en su defecto serán enfermedades de trabajo las consignadas en la Ley Federal del Trabajo, y accidente de trabajo es toda lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior, o la muerte producida repentinamente en ejercicio o con motivo del trabajo, cualquiera que sea el lugar y el tiempo en que dicha actividad se desarrolle, e incluso si el quebrantamiento de salud ocurre de su domicilio al trabajo o viceversa.
Como antecedente del tema, es necesario recordar que una de las luchas revolucionarias que mejor quedó plasmada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 fue lo relativo al derecho del trabajo y dentro de él, la seguridad social. La afirmación de que quedó suficientemente reconocido el derecho de la seguridad social en la Constitución del 17 se acredita con el contenido del artículo 123 constitucional en la parte que interesa: “Título sexto de la Соnstitución del trabajo у de la previsión social. Artículo 123. EI Congreso de la Unión y las legislaturas de los estados deberán expedir leyes sobre el trabajo, fundadas en las necesidades de cada región, sin contravenir а las bases siguientes, las cuales regirán el trabajo de los obreros, jornaleros, empleados, domésticos у artesanos, у de manera general todo contrato de trabajo.
“XIV. Los empresarios serán responsables de los accidentes de trabajo у de las enfermedades profesionales de los trabajadores, sufridas con motivo o en ejercicio de la profesión о trabajo que ejecuten, por lo tanto, los patrones deberán pagar la indemnización correspondiente, según que haya traído como consecuencia la muerte о simplemente incapacidad temporal о permanente para trabajar, de acuerdo con lo que las leyes determinen. Esta responsabilidad subsistirá aun en el caso de que el patrono contrate el trabajador por un intermediario.
“XV. El patrón estará obligado а observar en la instalación de sus establecimientos, los preceptos legales sobre higiene у salubridad, у adoptar las medidas adecuadas para prevenir accidentes en el uso de las maquinas, instrumentos у material de trabajo, así como а organizar de tal manera este, que resulte para la salud y la vida del trabajador la mayor garantía compatible con la naturaleza de la negociación, bajo las penas que al efecto establezcan las leyes”.
La Carta Magna en el derecho de la seguridad social fue motivo de una reforma en el año de 1929, para ahora contener como una causa de utilidad pública contar con una Ley del Seguro Social, quedando plasmada dicha reforma en la fracción XXIX del apartado A del 123, del siguiente contenido: “XXIX.- Es de utilidad pública la Ley del Seguro Social, y ella comprenderá seguros de invalidez, de vejez, de vida, de cesación involuntaria del trabajo, de enfermedades y accidentes, de servicios de guardería y cualquier otro encaminado a la protección y bienestar de los trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales y sus familiares”.
Por lo anterior, en enero de 1943 se publicó la Ley del Seguro Social, misma que garantizaba el derecho humano a la salud, legislación que en la ley vigente (1997) trata el tema dentro del título segundo, del régimen obligatorio, en el capítulo III denominado “Del seguro de riesgos de trabajo”, comprendido de los artículos de 41 al 67 de cuyo contenido se desprende lo siguiente: El seguro de riesgos de trabajo se encuentra dentro del régimen obligatorio en materia de seguridad social para los patrones en beneficio de sus trabajadores, que los riesgos de trabajo pueden ser accidentes o enfermedades, a excepción de que el trabajador se ocasione intencionalmente la incapacidad o lesión o que ésta fuere resultado de una riña o en aquellos casos en que el accidente ocurra encontrándose el trabajador en estado de embriaguez o bajo los influjos de algún psicotrópico, narcótico o droga enervante. Para que al trabajador se le cubran las prestaciones en dinero deberá someterse a exámenes médicos y a los tratamientos que determine el Instituto (Mexicano del Seguro Social), igualmente como requisito se deberá dar aviso al Seguro Social del accidente o enfermedad y llenar la forma que para estos casos tiene la institución de salud; los riesgos de trabajo pueden producir incapacidad temporal, incapacidad permanente parcial, incapacidad permanente total y muerte; en caso de riesgo de trabajo, el asegurado tiene derecho a las siguientes prestaciones en especie: asistencia médica, quirúrgica y farmacéutica, servicio de hospitalización, aparatos de prótesis y ortopedia y rehabilitación; y las prestaciones económicas serán: si lo incapacita para trabajar recibirá mientras dure la inhabilitación el 100 por ciento del salario en que estuviese cotizando en el momento de ocurrir el riesgo. El goce de este subsidio se otorgará al asegurado hasta que se declare que se encuentra capacitado para trabajar, o bien se declare la incapacidad permanente parcial o total, lo cual deberá realizarse dentro del término de 52 semanas que dure la atención médica como consecuencia del accidente, sin perjuicio de que una vez determinada la incapacidad que corresponda, continúe su atención o rehabilitación, por un periodo de adaptación. Al declararse la incapacidad permanente total del asegurado, éste recibirá una pensión mensual definitiva equivalente al 70 por ciento del salario en que estuviere cotizando. En el caso de enfermedades de trabajo, se calculará con el promedio del salario base de cotización de las 50 últimas semanas o las que tuviere si su aseguramiento fuese por un tiempo menor para determinar el monto de la pensión. Igualmente, el incapacitado deberá contratar un seguro de sobrevivencia para el caso de su fallecimiento, que otorgue a sus beneficiarios las pensiones y demás prestaciones económicas a que tengan derecho en los términos de esta ley.
La pensión, el seguro de sobrevivencia y las prestaciones económicas a que se refiere el párrafo anterior se otorgarán por la institución de seguros que elija el trabajador. Para contratar los seguros de renta vitalicia y sobrevivencia el instituto calculará el monto constitutivo necesario para su contratación. Al monto constitutivo se le restará el saldo acumulado en la cuenta individual del trabajador y la diferencia positiva será la suma asegurada, que deberá pagar el instituto a la institución de seguros elegida por el trabajador para la contratación de los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia. El seguro de sobrevivencia cubrirá, en caso de fallecimiento del pensionado a consecuencia del riesgo de trabajo, la pensión y demás prestaciones económicas a que se refiere este capítulo, a sus beneficiarios; si al momento de producirse el riesgo de trabajo el asegurado hubiere cotizado cuando menos 150 semanas, el seguro de sobrevivencia también cubrirá el fallecimiento de éste por causas distintas a riesgos de trabajo o enfermedades profesionales.
Cuando el trabajador tenga una cantidad acumulada en su cuenta individual que sea mayor al necesario para integrar el monto constitutivo para contratar una renta vitalicia que sea superior a la pensión a que tenga derecho, en los términos de este capítulo, así como para contratar el seguro de sobrevivencia podrá optar por: a) Retirar la suma excedente en una sola exhibición de su cuenta individual; b) Contratar una renta vitalicia por una cuantía mayor; o c) Aplicar el excedente a un pago de sobreprima para incrementar los beneficios del seguro de sobrevivencia.
Si la incapacidad declarada es permanente parcial, superior al 50 por ciento, el asegurado recibirá una pensión que será otorgada por la institución de seguros que elija en los términos de la fracción anterior.
El monto de la pensión se calculará conforme a la tabla de valuación de incapacidad contenida en la Ley Federal de Trabajo, tomando como base el monto de la pensión que correspondería a la incapacidad permanente total. El tanto por ciento de la incapacidad se fijará entre el máximo y el mínimo establecidos en dicha tabla, teniendo en cuenta la edad del trabajador, la importancia de la incapacidad, si ésta es absoluta para el ejercicio de su profesión aun cuando quede habilitado para dedicarse a otra, o que simplemente hayan disminuido sus aptitudes para el desempeño de la misma o para ejercer actividades remuneradas semejantes a su profesión u oficio.
Si la valuación definitiva de la incapacidad fuese de hasta el 25 por ciento, se pagará al asegurado, en sustitución de la pensión, una indemnización global equivalente a cinco anualidades de la pensión que le hubiese correspondido. Dicha indemnización será optativa para el trabajador cuando la valuación definitiva de la incapacidad exceda de 25 por ciento sin rebasar el cincuenta por ciento y el IMSS otorgará a los pensionados por incapacidad permanente total y parcial con un mínimo de más del 50 por ciento de incapacidad, un aguinaldo anual equivalente a quince días del importe de la pensión que perciban.

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