Hugo Rangel Vargas
Convención de Aguascalientes: El centenario
Jueves 16 de Octubre de 2014
A- A A+

El presente octubre se conmemorarán 100 años de la Convención de Aguascalientes, que pretendió la unificación de las fuerzas revolucionarias que prevalecían alzadas en armas desde 1910. Los efectos del encuentro entre los denominados jefes militares con mando de fuerzas y gobernadores de los estados fueron determinantes en la definición ideológica ulterior de la disputa revolucionaria: por un lado los carrancistas, cuya lucha se cifraba en el terreno meramente político; y los convencionistas, Villa y Zapata, que instalaron un gobierno soberano que abanderaba demandas sociales mucho más profundas.
En otras condiciones y bajo una coyuntura diferente, nuestro país se encuentra entreverado actualmente por diversas crisis fincadas quizá en los mismos ejes que dieron origen al movimiento revolucionario.
En el terreno político, la clase gobernante se ha enquistado en el poder público a través de una reelección de facto que sostiene a legisladores y alcaldes durante décadas al frente de dichas representaciones; situación legalizada ahora por la Reforma Electoral que impulsó el actual gobierno de la República a través del Pacto por México.
En el ámbito social, el reconocimiento jurídico del derecho a la salud, la educación, la vivienda y servicios públicos de calidad, no ha sido suficiente para que estos se vean reflejados en el modo de vida de grandes franjas de la población. El contraste social en nuestro país es tal que México se ubicó este año como el país número 21 (de 40) con el mayor número de multimillonarios, es decir, que cuentan con una riqueza individual superior a los mil millones de dólares, de acuerdo con el censo Wealth and UBS Billionaire 2014; a la par de que ha crecido el número de personas en situación de pobreza. Mientras que en 2010 existían 52.8 millones de personas en pobreza para 2012 esta cifra subió a 53.3 millones.
El medio rural sigue siendo un foco de generación de contradicciones sociales graves en donde la máquina de la historia parece reinstaurar el régimen porfirista. Y es que el abandono del Estado mexicano de su responsabilidad de conducción de la economía nacional, ha dejado en situación de indefensión a campesinos y productores que contemplan sobreprecios desmedidos de sus mercancías en los anaqueles y precios indignantes a su producción de parte de las grandes compañías acaparadoras de granos, semillas y productos básicos.
Desde el maíz, el trigo, el frijol, el sorgo, la leche, el huevo y la carne, hasta el fertilizante, el crédito, la semilla y los demás insumos agropecuarios; el campo mexicano padece la dictadura de intereses corporativos que laceran las condiciones de vida de aquellos mismos hombres y mujeres que son herederos de los convencionistas que iniciaron su sueño en el Aguascalientes de 1914.
Un centenario después, bajo consignas renovadas y nuevos frentes de batalla abiertos, un millar de convencionistas dirigentes indígenas y campesinos de los 32 estados de la República, se dieron cita en la Ciudad de México apenas el pasado 13 y 14 de octubre; en la llamada Convención Nacional Indígena y Campesina.
El programa, articulado en la defensa de la soberanía alimentaria, la demanda de una política pública de financiamiento al campo, la protección de la tierra y el territorio, así como la ampliación y el fortalecimiento de los derechos sociales de los habitantes de las zonas rurales; se alza como una voz emergente contra la lógica mercantilista y cosificadora que ha campeado en las grandes definiciones del Estado mexicano en el sector rural.
Cien años después de que los convencionistas campesinos liderados por Villa y Zapata trazaron una aspiración colectiva de un país más equitativo y solidario; vuelven a ser los hombres de la tierra los que lanzan un llamado a la sociedad mexicana a recuperar ese sueño, desdeñado por el poder desde aquellos tiempos.

Sobre el autor
Comentarios
Columnas recientes

100 años, sólo un Pedro

Fidel, a un año de tu ausencia

Ayuntamientos en crisis

Uber en Michoacán

En defensa de la política

Michoacán: presidentes vulnerables

La ilusión del Frente Ciudadano

Imposturas en medio de tragedias

La tierra cruje

Por qué López Obrador

No mentir, no robar, no traicionar

Se llama Harvey

El expulsionismo militante

El “casting” del FAD

El ejemplo de Rafa y Julión

México, Venezuela y el TLCAN

El dinosaurio se niega a morir

A la altura de la maestra

El socavón de la corrupción

El origen de la vanidad

PRD: La impericia de la codicia

2018: Comienza el juego de imposturas

Las opciones de Mireles

Después del 4 de junio

Correa: La reivindicación de la esperanza

Burguesía a la mexicana

PRD: El discurso “definicionista”

Carmen Aristegui: La nueva patzcuarense

Yarrington, Duarte y la capacidad de asombro

Todo está en la mente

Cárdenas y la mayoría necesaria

La turbulenta izquierda y el enturbiado país

Patria antes que partido

¿Nueva?, ¿izquierda?

Michoacán, hacia un nuevo interinato

Autodefensas: cuatro años de afrentas

La diáspora perredista

#NoEsTrumpEsPeña

AMLO: ¿El triunfo irreversible?

El contrasentido del acuerdo peñista

Gasolinazo y crisis de confianza

Chávez, el parto pendiente

Postdata: Sobre los buenos fines

Casi al fin del mundo

Casi al fin del mundo

El Buen Fin

Trump: El villano favorito

Estados Unidos: lo que está en juego

De “salvador” a “jodedor”

El caso López Obrador

Tras los recortes

El falaz `paralelismo´ Clinton-Zavala

Los pendientes de los Calderón

Los diez minutos de El Tuca

Movimiento al 18

Las redes y Juanga

Peña Nieto: por si faltara poco

Políticas públicas sin medición

Peña Nieto: entre amistades, disculpas y rechazos

Election day

Inauguration Day

Inegi, acribillado

Una mayoría política, para una mayoría electoral

PRD: Un momento para aprovechar

2018:El tiempo de honrar a Heberto

¿Por qué no le creo a Jesús Ortega?

Después del 5 de junio

Muy al sur de Morelia

Mireles: Sin derecho a la rebelión

Trump: La amenaza de la estulticia

Del “ya me cansé” al “mal humor”

AMLO y EPN, dos caras de la misma moneda

Pedro Infante vive

Al diablo con sus instituciones

Legisladores bizantinos

La cumbre de la usura

Legislativo: Desequilibrio de poderes

Un Eco a la eternidad

Bernie Sanders: La esperanza de lo imposible

Febrero: Episodios de colonialismo y de libertad

Acciones afirmativas: El debate continúa

Participación ciudadana y construcción de gobernanza

Bautista, la alternativa perredista

Temixco: La vulnerabilidad revelada

La crisis que se asoma

Sudamérica: ¿Una golondrina que hace primavera?

Autodefensas y fibrosis social

PRD: Las alianzas posibles

Reformas fracasadas

Basave: Por la redención de los intelectuales

Canarios: la resistencia

Por México Hoy

PRI: La guardia al Maximato

Pátzcuaro: La ciudad de la utopía

“Un amigo se metió a la mafia…”

La confesión de la usura

Estados Unidos y Europa: Medidas divergentes, resultados diferentes

Presupuesto base cero: pretextando eficiencia

Cerati: Pasión por la eternidad

Inflación controlada, ¿el fin del fetiche?

2016: El año de la verdad

Cárdenas frente a Navarrete

Deuda pública federal: ¿Quién la detiene?

Los temores de Peña Nieto

Semeí, Mireles y el Tri

Política ficción: Una sucesión sin control

Grecia: Lo que está en juego

Libertad a Mireles

EPN: Crecimiento económico, popularidad y elecciones

7 de junio: Las lecciones de la elección

Itinerario de campaña

Jara: La pesadilla que está por terminar

Pátzcuaro: El costo de la municipalidad

Salarios y precios: una carrera perdida

Apuntes para una política de desarrollo rural

La piedra de toque de Peña Nieto

Sin lugar a duda… los Calderón

Hipólito Mora: libertad sin justicia

BRICS: ¿El principio del fin de una hegemonía?

Aplausos desaparecidos

¿Estado laico?

Michoacán: Las cartas están echadas

…Y no te volverán a aplaudir

El legado de Castillo

2018: Los adelantos del festín

2015: El paradigma en develación

Michoacán es un desmadre

2014: Lugar indeterminado

EPN: Revolución cancelada

EPN: La desproporción del derrumbe

El momento de Goyo y los nicolaitas

Economía campesina: Economía libertaria

Economía campesina: economía libertaria (Primera de dos partes)

Convención de Aguascalientes: El centenario

Contepec: Desempantanar a Michoacán

“La Tuta” y la mano que lava a la otra

PRD: La nueva cuota de sangre

Tauromaquia: el ejercicio de la libertad

EPN: La nomenklatura

Consejo Económico y Social de Michoacán: Las resistencias

La madre de las consultas

Reformas: de Acapulco a Atlacomulco

Michoacán: entre la desmemoria y la ignominia

FVF: El riesgo de los ciegos y los sordos

Y sigue la yunta andando

Televisa: El pecado original

Campo y Reforma Energética: la lucha que viene

Los pendientes de Alfredo Castillo

La rebelión de la humildad

Crecimiento económico: Guerra de tecnócratas